Abrir el lote de Navidad es uno de los acontecimientos anuales destacados en cualquier casa, por poco que prometa la cesta. Y parece que lo seguirá siendo, puesto que una sentencia el Tribunal Supremo considera que es un derecho adquirido que las empresas están obligadas a mantener aunque su situación económica empeore.


El Tribunal Supremo (TS) establece que las empresas que han concedido cesta de Navidad a sus empleados de forma continuada están obligadas a mantener este beneficio. Así lo ha dictado el Alto Tribunal en una sentencia, a la que ha tenido acceso EXPANSIÓN, que sienta jurisprudencia -es la segunda en esta línea- y modifica la doctrina según la cual las empresas no están obligadas a mantener dicha cesta porque se trata de un acto de liberalidad.

El nuevo fallo consagra esta retribución incluso aunque la empresa alegue que no puede darla por la situación económica que atraviesa, y lo hace en un caso que afecta a una empresa resultado de la fusión de otras dos, cuando una de ellas otorgaba cesta navideña pero la otra no lo hacía.

El TS concluye de que el beneficio de la cesta de Navidad, si se viene repitiendo en el tiempo, constituye lo que se denomina una condición más beneficiosa o derecho adquirido por los trabajadores y se ha de respetar. Al tratarse de una concesión de carácter colectivo, su modificación o supresión no se puede realizar unilateralmente, sino a través de un nuevo pacto, como establece el Estatuto de los Trabajadores.

El Supremo da un giro de 180 grados a lo que se establecía hasta la fecha y subraya ahora que "es patente la voluntad inequívoca de la empresa de conceder este beneficio [...] hasta el punto de que todos los años el Departamento de Recursos Humanos elaboraba la lista de beneficiarios y la remitía al Departamento Comercial, que adquiría el producto y lo enviaba al almacén, se informaba al personal de que ya estaban dispuestas las cestas y las recogían en el almacén de la empresa, participando el Comité de Empresa en la elección de la calidad de los artículos. Dicho beneficio se hacía constar en la oferta de empleo". La cesta, recoge la sentencia, tenía un valor de 66 euros.

Este derecho no se ve afectado por una fusión empresarial, asegura el fallo: "Que Esmena se fusionara con Mecalux no altera la naturaleza del beneficio, su carácter de condición más beneficiosa, ni permite que pueda ser suprimido de forma unilateral [...] por lo que ha de respetar las condiciones de las que disfrutaban los trabajadores hasta tanto no se proceda a la suscripción de un pacto colectivo que sea más favorable o una modificación sustancial de condiciones de trabajo, o pacto novatorio".

Voto particular
La sentencia tiene un voto particular que discrepa porque considera que el conflicto afecta sólo a la cesta de Navidad de 2012. Este giro del Supremo se viene realizando en otros derechos, que ahora los tribunales consideran adquiridos (ver apoyo inferior).

Alfredo Aspra, socio director de Laboral de Olleros Abogados, señala que "los empresarios han de medir muy bien la concesión de cualquier beneficio, pues la simple reiteración se está interpretando judicialmente como sinónimo de un acto inequívoco de voluntad constitutivo de un derecho y no como una liberalidad (aunque ése sea el espíritu que presidió su concesión)".

El propio Supremo y los Tribunales Superiores de Justicia han declarado en el pasado con reiteración que "la cesta de Navidad no es salario porque no se integra en la contraprestación que se da en el sinalagma funcional que caracteriza al contrato de trabajo [...]; las bolsas y regalos navideños no retribuyen el trabajo, sino que son obsequios en consideración a las fiestas tradicionales y no son jurídicamente exigibles".



El sector de las cestas de Navidad se recupera de la caída de la crisis

En 2008, el 39% de los trabajadores recibían una cesta de Navidad. El sector acusó fuertemente la crisis, con caídas de sus ventas del entorno del 30% en los años 2009 y 2010. Sin embargo, desde 2014 viene recuperándose. Las empresas involucradas en el sector alcanzan una cifra de negocio de más de 15.000 millones de euros. Los sectores implicados generan cientos de miles de puestos de trabajo. En Navidad, se elaboran y comercializan alrededor de 8 millones de lotes, según la Plataforma Cestas y Lotes de Navidad. Está integrada por asociaciones del sector del dulce (Tuma y Afame); del sector cárnico (AICE y FJS), y empresas elaboradoras de cestas (Marcil-Martí, Sebastián y Oros-4 Rosas, Gómez Tineo, Grupo Alonso, Grupo Disber, Ansama, Navipack, Ablasa-Alimentación Vázquez). La nueva doctrina del Supremo puede ayudar además a la recuperación del sector, que apunta que el repunte de los pedidos coincide con una nueva tendencia de regalar cestas más pequeñas pero con productos de mejor calidad. Esta doctrina se viene imponiendo en los tribunales en lo que respecta a derechos como el descanso por bocadillo como tiempo de trabajo efectivo (TribunalSupremo, 21 de junio de 201, Segur; RC 230/2015): derecho a una comida en el centro de trabajo por día trabajado (TSJ Andalucía, 28 de enero de 2016, Consejería Salud; RS 2035/2015); la puesta a disposición del personal de fuentes de agua mineral embotellada a dos temperaturas, repartidas en centros de trabajo y salas (TSJ Castilla y León, 23 diciembre 2015, Konecta; RS 2209/2015), y el derecho al uso y disfrute durante el tiempo de comida de un televisor en el comedor (TSJ Canarias, 28 agosto 2014, Megahotel; RS 554/2014).

Subscriu-te gratuïtament als nostres butlletins

Rep notícies i idees en Recursos Humans.
Subscripció

Utilitzem cookies per oferir a les nostres visites una millor experiència de navegació pel nostre web.
Si continues navegant, considerem que acceptes la seva utilització.