Si te dieran a elegir entre ser pobre en un mundo de ricos o ser rico en un mundo de pobres, ¿con qué te quedarías? Según varios hallazgos en ciencias sociales la elección no está tan clara, ya que tener más dinero no es siempre sinónimo de felicidad y depende mucho del contexto. The New York Times señala que en el mundo profesional ocurre algo parecido a la hora de escoger camino: los trabajos que ofrecen condiciones más atractivas –por ejemplo, mayor autonomía, mejores oportunidades de aprendizaje o mejor seguridad- tienden al mismo tiempo a pagar menos.

Los científicos sociales han tratado de identificar las condiciones más propensas a promover vidas humanas satisfactorias. Sus descubrimientos dan algunas pistas importantes sobre cómo escoger una carrera: el dinero importa pero, como ha demostrado el economista Richard Easterlin y otros, no siempre del modo en el que podrías pensar.

Considera el siguiente experimento mental. Supongamos que tuvieras que elegir entre dos mundos paralelos iguales en todo salvo que la gente en uno tiene ingresos significativamente mayores. Si ocuparas la misma posición dentro de la distribución de los ingresos en ambos –por ejemplo, como un asalariado medio- se darían convincentes razones para escoger el mundo más rico. Después de todo, las sociedades con ingresos mayores tienden también a disfrutar de un aire y un agua más limpios, mejores escuelas, ambientes menos ruidosos, condiciones laborales más seguras, mayor esperanza de vida y muchos otros beneficios evidentes.

Pero el contexto también importa. Si te enfrentas a una elección entre ser un asalariado relativamente bajo en una sociedad de altos ingresos o estar cerca de la parte superior en una sociedad en la que tu salario fuera menor en términos absolutos, la respuesta seria menos clara.

Si la diferencia de ingresos fuera muy pequeña, ser asalariado de un nivel superior en el mundo más pobre probablemente sería más satisfactorio. Tu casa sería más pequeña, pero como sería más grande que la del resto de la gente, es más probable que consideraras esta opción como la adecuada.

Sin embargo, para diferencias salariales suficientemente mayores, esta conclusión podría cambiar fácilmente. Esta vez te enfrentarías a otro tipo de dificultad. Aunque tu casa en el mundo más rico sería mayor en términos absolutos, su tamaño relativamente pequeño dentro de ese universo “rico” podría significar que tus hijos probablemente asistirían a escuelas consideradas como de calidad inferior.

No es solamente que más dinero no proporcione un aumento directo de la felicidad. La investigación en ciencias sociales también subraya la importancia de centrarse cuidadosamente en las diferentes maneras en que los puestos de trabajo se diferencian en muchas dimensiones más allá del salario. Como han sabido durante mucho tiempo los economistas, los trabajos que ofrecen condiciones laborales más atractivas –mayor autonomía, por ejemplo, mejores oportunidades de aprendizaje o mejor seguridad- también tienden a pagar menos.

Una de las dimensiones más importantes de la satisfacción laboral es cómo te hace sentir la misión de tu empresa. Supongamos que estás sopesando dos ofertas de trabajo como redactor publicitario: una es para una campaña de la Sociedad Americana contra el Cáncer
http://www.cancer.org/ para desalentar a los jóvenes a fumar, y la otra para una campaña de la industria tabacalera para alentarlo.

Si la remuneración y las otras condiciones laborales fueran idénticas, ¿qué trabajo elegirías? Una vez hice esta pregunta a estudiantes de último año en Cornell y que estaban a punto de entrar en el mercado de trabajo, y casi el 90% dijo que escogería en puesto en la Sociedad Americana contra el Cáncer. Y cuando pregunté cuanto más tendrían que pagarles por el trabajo de la industria tabacalera para cambiar de idea, exigieron una prima media de salario de más del 80%.

Dichas magnitudes tienen sentido. Cuando la mayoría de personas sale de trabajar cada tarde, se sienten mejor si han mejorado el mundo de alguna manera, o al menos si no lo han empeorado.

Pero la satisfacción moral por sí sola no paga el alquiler. Será más probable que consigas un empleo que ofrece condiciones laborales atractivas y que paga bien si puedes desarrollar un conocimiento profundo en una tarea que la gente valore mucho. Como hemos argumentado el economista Philip Cook y yo mismo, aquellos que se convierten en realmente buenos en lo que hacen captan un porcentaje mucho mayor de salario en casi todos los ámbitos, dejando disponibles porcentajes más pequeños para los demás. Moraleja: ¡Conviértete en experto en algo!

Obviamente eso es algo más fácil de decir que de hacer. El psicólogo K. Anders Ericsson y sus coautores han estimado que son necesarios muchos miles de horas de difícil práctica para lograr un verdadero conocimiento en cualquier tarea. Es por ese motivo que mi primera reacción cuando los estudiantes buscan consejo sobre cómo tener éxito es preguntarles si alguna actividad les ha absorbido completamente en alguna ocasión. La mayoría responde afirmativamente. Entonces le sugiero que se preparen para una carrera que implique tareas lo más similares que sea posible a esa actividad, incluso si no conduce habitualmente a altas recompensas económicas. Les digo que no se preocupen por el dinero.

Mi punto de vista es que convertirse en un experto en algo es tan difícil que es poco probable que dediques el esfuerzo necesario a menos que te guste mucho la tarea por sí misma. Si es así, el proceso será gratificante más allá de si lleva o no a un gran sueldo.

La literatura sobre felicidad ha identificado que uno de los estados psicológicos humanos más profundos es el conocido como “flujo”. Se da cuando estás tan sumergido en una actividad que pierdes la noción del tiempo. Si puedes conseguir un trabajo que te permita experimentar periodos sustanciales de flujo, estarás entre las personas más afortunadas del planeta. Además, a medida que pasen los años, seguramente desarrollarás un conocimiento profundo en lo que sea que estés haciendo.

Llegados a ese punto, aunque pocas personas de cualquier lugar le den un alto valor a lo que hagas, puedes encontrarte con que tus servicios se conviertan en extremamente valiosos económicamente. Eso es porque la tecnología ha ampliado continuamente el alcance geográfico de aquellos que son los mejores en lo que hacen. Si solamente a una minúscula fracción de un grupo suficientemente grande de compradores les interesa tu servicio, puedes valer una fortuna.

No hay, por supuesto, ninguna garantía de que te conviertas en el mejor en lo que elijas hacer, o de que ni siquiera encuentres formas prácticas de ampliar tu alcance lo suficiente como para ganar un gran sueldo. Pero eligiendo concentrarte en una tarea que te guste, disfrutarás del considerable porcentaje de tu vida que pasas en el trabajo, que es mucho más de lo que otros miles de millones de personas pueden decir.

De nuevo, tendrás facturas que pagar, por lo que el salario importa. Pero los hallazgos de las ciencias sociales establecen claramente que una vez que has cumplido con tus obligaciones básicas, es posible vivir una vida muy satisfactoria sin ganar mucho dinero,

Lo esencial es resistirse a la abrumadora promesa de dinero extra en un trabajo y disfrutar de las condiciones más satisfactorias que encontrarás en otro en el que te paguen un poco menos.


*Frank, Robert H. “The Incalculable Value of Finding a Job You Love”. The New York Times, 22/07/2016 (Artículo consultado on line el 28/07/2016).

Acceso a la noticia: http://www.nytimes.com/2016/07/24/upshot/first-rule-of-the-job-hunt-find-something-you-love-to-do.html?ref=business&_r=0

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