Un informe de la Fundació Jaume Bofill revela que el descenso socioeconómico afecta a 1,3 millones de personas. El incremento de la tasa de desigualdad en Catalunya es superior a la media española y el mayor de Europa.

 

El 40% de los catalanes pertenece a una clase social inferior a la de sus padres. Esta es una de las conclusiones del informe 'Crisi, descens social i xarxes de confiança (2008-2012)' de la Fundació Jaume Bofill. Lo que el estudio denomina "descensor social intergeneracional" afecta a un máximo del 51% entre los adultos de 50 a 64 años. Las mujeres sufren más este deterioro social que los hombres.

El descenso social, durante la crisis económica afecta a un total de 1.327.000 ciudadanos "ha sufrido el descenso social en sus trayectorias vitales", según revela el trabajo. "Son cifras descomunales que evidencian la onda expansiva de destrucción y desposesión generada por la crisis", destaca el estudio, realizado por los sociólogos Xavier Martínez-Celorrio y Antoni Marín Saldo. La situación se agrava más por la extensión de la precarización y los bajos salarios introducidos en el mercado a raíz de la reforma laboral del 2012. "Ante la imposibilidad de que un país pueda devaluar la moneda común (euro) tal y como se hacía en el pasado, la economía española ha optado por la devaluación social y salarial interna", puntualiza el estudio.

En el polo opuesto a los ciudadanos que pierden estatus social, hay un 12% de catalanes que ha ascendido de clase social en plena crisis, la mayoría son hijos de familias acomodadas y menores de 44 años. Estos datos concluyen que en el 2012, por primera vez, la tasa de descenso social fue superior a la del ascenso. Este dato permite a los sociólogos afirmar que "se abre una nueva etapa de desigualdad regresiva e imprevisible de remontar".

El mayor de Europa

El aumento de las desigualdades sociales en Catalunya es más acusado que en la media de España y es el mayor de Europa, según la comparación de datos realizada entre 30 países de Eurostat por los autores del trabajo. Durante el 2012 en las comarcas catalanas, el 20% de las personas más ricas concentraba 6,5 veces más renta que el 20% más pobre, mientras que en el 2007 era solo 4,7 veces más. El retroceso socioeconómico ha sido transversal a todas las clases sociales, aunque la clase obrera ha resultado más castigada que la media. La caída del bienestar ha tenido un impacto menor (26%) entre la pequeña burguesía.

El trabajo destaca los tres tipos de hogares más golpeados: los de bajo nivel de estudios (41%), los de mayores de 55 años (37%) y los formados por inmigrantes (47%).

El retroceso social afecta sobre todo a las familias con estudios básicos (55%), mientras que los hogares que han cursado estudios universitarios alcanzan el 25%."El descenso de renta de los hogares ha seguido un claro patrón de segmentación educativa", según el trabajo de Martínez-Celorrio y Marín Saldo. De las personas que han sufrido el descenso social, el 52% ha acabado en el paro.

Aunque el estudio se detiene en el 2012, se incluye en él un dato revelador, en siete años (del 2008 al 2014) se han destruido el 21% de los puestos de trabajo que existían antes de la recesión económica. Los expertos aseguran que "el efecto depresivo de una crisis tan larga que no apunta una salida positiva se traduce en el aumento generalizado del pesimismo y el fatalismo ante las perspectivas de futuro".

Los mayores de 55 años son el colectivo que ha perdido mayores cuotas de bienestar debido "al paro de larga duración y los ahorros gastados para hacer frente al empobrecimiento que les ha supuesto una tasa de descenso social del 37%", revela el estudio. Según la gravedad del retroceso socioeconómico, el informe diferencia dos tipos: el grave y el moderado.


Amigos de confianza

El informe elaborado por Xavier Martínez-Celorrio y Antoni Marín Saldo introduce un nuevo elemento de análisis y relaciona crisis, redes y amigos de confianza. El trabajo pone de manifiesto que el 31% de los catalanes declaran que no tienen ningún amigo de confianza. La intensidad de los lazos de amistades depende "de la condición socio-económica". El 63% de los hogares más ricos declaran que tienen hasta tres amigos principales, mientras que esta afirmación tan solo la comparten el 34% de las familias más desfavorecidas. Según el informe de la Fundació Jaume Bofill "no se cumple el tópico de que las clases bajas tienen una densa red de amistades de confianza".


Mejora social en castellano

La tasa de ascenso social es superior (49%) entre los ciudadanos que tienen como lengua materna el castellano y está siete puntos por encima de los que tienen como referente el catalán. El ascenso social ha beneficiado claramente a personas que ya pertenecían a las clases más acomodadas. En este colectivo la tasa de prosperidad del bienestar alcanza el 37%. Los autores del estudio afirman que "se ha acentuado un patrón de reproducción clasista agravado porque los lugares de ascenso creados en medio de la crisis han estado muy jerarquizados por el nivel de cualificación". Solamente el 17% de los hijos de familias pertenecientes a la clase obrera han mejorado su bienestar.

Subscriu-te gratuïtament als nostres butlletins

Rep notícies i idees en Recursos Humans.
Subscripció

Utilitzem cookies per oferir a les nostres visites una millor experiència de navegació pel nostre web.
Si continues navegant, considerem que acceptes la seva utilització.