“No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.” De esta conocida premisa huye todo buen procrastinador, movido por el objetivo de aplazar el cumplimiento de una obligación lo máximo posible. ¿Crees que eres el único que deja para más tarde tareas que podría estar realizando en este mismo momento? Pues no estás solo. El blogger Tim Urban, un procrastinador experto, nos invita en esta divertida y perspicaz charla dentro de un TED celebrado recientemente a preguntarnos qué es lo que estamos aplazando, antes de que se nos acabe el tiempo.

 

Tim Urban sabe que la postergación no tiene sentido, pero no puede remediarlo, lleva toda la vida esperando hasta el último minuto para hacer las cosas y parece que no le ha ido mal. En el marco de un evento TED celebrado en febrero de 2016 en Vancouver, titulado “Dream”, este conocido blogger nos cuenta entre carcajadas cómo funciona la mente de todos los que como él tienen un espíritu procrastinador nato.

Urban realizaba varios proyectos en la universidad y aunque tenía muy claro que el planning ideal era hacer el trabajo progresivamente para que el día antes de la entrega solamente hiciera falta pulir unos cuantos detalles, era incapaz de seguir dicho método y todo lo dejaba para el último día. Cuando llegó el momento de realizar su tesis, para la cual contaba con un año de tiempo, decidió cambiar de estrategia y planificar cada paso con el objetivo de alejarse del estrés y tenerlo todo bajo control.

Pero, ¿cuál fue la realidad? ¿Qué es lo qué pasó? Fácil de imaginar, ¿verdad? Los primeros meses pasaron volando, arraigados a la hipótesis: me queda mucho tiempo, ya lo haré. Pasaron los meses siguientes, los últimos dos meses se convirtieron en una semana, hasta que un día despertó y faltaban sólo tres días para la entrega, de modo que hizo lo único que podía hacer y se le daba tan bien: escribir 90 páginas en 72 horas, concretamente en dos noches.

¿Sería el producto de 72 horas igual de bueno y eficiente que el que podría haber resultado de 8.760 horas de trabajo? Obviamente no, pues como cuenta Urban, su tesis fue mala, ya que cuando el tiempo juega en contra, la calidad queda en segundo plano.

Esto le llevó a escribir sobre la dilación en su blog Wait But Why, pues quería explicar a los no procrastinadores del mundo qué pasa por la cabeza de un procrastinador y por qué son como son.

El blogger nos ilustra metafóricamente a través de un divertido dibujo cuál es, según él, la diferencia entre el cerebro de un procrastinador y el de un no procrastinador: el Mono de la Satisfacción Instantánea. En el cerebro de un procrastinador existe un mono que le impide tomar la decisión racional de hacer algo productivo y se decanta por tareas menos importantes pero más ociosas y gratificantes: leer páginas de Wikipedia sin razón aparente, abrir la nevera cada diez minutos con la esperanza de encontrar algo nuevo o sumergirse en una espiral de vídeos de Youtube que puede no terminar nunca.

En realidad, no queremos que sea el Mono quien conduzca nuestro cerebro, pues no conoce ni el pasado ni el futuro y solo le importan dos cosas: lo fácil y lo divertido. Pero, ¿puede más él que nuestra mente? Por suerte, existe otro elemento, el Motor de Decisiones Racionales, que sí que tiene una visión global de nuestra vida y nos recuerda que algunas veces tiene mucho más sentido hacer cosas más difíciles o menos placenteras por el bien del panorama general. Ahí aparece el conflicto, que para un experto procrastinador se resuelve siempre del mismo modo: dedicándose al ocio y a la diversión respirando un aire cargado de culpa, temor, ansiedad y rencor hacia uno mismo.

Pero, ¿cómo logra el procrastinador, con un mono controlando su cerebro, dirigirse hacia un lugar menos placentero pero donde residen las cosas realmente importantes?

El procrastinador tiene un ángel de la guarda, que siempre le cuida y vela por él en los momentos más difíciles, el llamado Monstruo del Pánico, afirma Urban. El Monstruo del Pánico está inactivo la mayor parte del tiempo, pero de repente se despierta cuando una entrega se aproxima demasiado o si hay peligro de vergüenza pública. Y, lo más importante, es a lo único a lo que le tiene miedo el Mono. Y es en ese momento cuando el Motor de Decisiones Racionales toma el mando, custodiado por el Monstruo del Pánico.

Pero esto no termina aquí, es más complejo, ya que resulta que hay dos tipos de dilación: cuando existen plazos y cuando no. Al tener que seguir determinados plazos de entrega o realización, los efectos de la procrastinación tienen una duración breve, pues interviene el Monstruo del Pánico que nos pone las pilas en el último minuto, poniendo así fin al estrés y al sentimiento de culpa.  Pero existe un segundo tipo de dilación que tiene lugar cuando no hay plazos. ¿Qué sucede con los emprendedores o con quiénes quieren realizar proyectos por cuenta propia? No hay nadie que les reclame el trabajo ni tienen una fecha de entrega, ya que sólo depende de su propia actitud.

También hay otras esferas de la vida que no cuentan con la imposición de plazos, como ver a la familia, hacer ejercicio o cuidar de nuestra salud. Lo que sucede con estos aspectos, incluso más importantes que los laborales, es que se postergan indefinidamente ya que al no haber plazos no aparece el Monstruo del Pánico. Esta dilación menos visible con el paso del tiempo puede llegar a ser fuente de infelicidad y condenarnos a vivir en una constante ola de ansiedad. La frustración no aparece por no poder alcanzar nuestros sueños o aspiraciones sino por no poder ni siquiera empezar a perseguirlos.

Por último, Urban se dio cuenta de que, cuando no hay plazos, la preocupación nos alcanza a todos, que nos sentimos a veces espectadores de nuestra propia vida. Todos postergamos algo, nadie escapa del Mono de la Satisfacción Instantánea. Simplemente tenemos que prestar atención a qué estamos postergando y ponerle remedio hoy mismo… bien, o mañana… ¡ya sabéis!

 

Acceso a la conferencia de Tim Urban en TED2016 (con subtítulos disponibles en castellano): https://www.ted.com/talks/tim_urban_inside_the_mind_of_a_master_procrastinator?language=es#t-719759

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