El mercado laboral español se ha visto significativamente afectado por la pandemia de coronavirus. Son muchas las personas que se encuentran en situación de desempleo, lo cual suele generar un sentimiento de frustración. Para gestionarla es importante plantear expectativas realistas, es decir, diferenciar entre deseos y necesidades.

Liberty Seguros va a olvidarse de sus oficinas. Al menos, tal y como las concebía antes de la pandemia. La compañía ha alcanzado un acuerdo con los sindicatos para perpetuar el teletrabajo, que implantaron hace un año. De acuerdo con los sondeos internos, el 93% de los empleados aceptará seguir trabajando en casa indefinidamente.

Los repartidores entrarán en el Estatuto de los Trabajadores mediante una disposición adicional y las empresas deberán informar de sus algoritmos.

Antón Costas, Catedrático de Política Económica (UB) y miembro del Comité editorial de El Periódico: "Los proyectos de inversión que quieran beneficiarse de los fondos europeos tienen que ser evaluados no solo por los logros en la digitalización y en la economía verde sino también por su impacto en la creación de empleo. De lo contrario, la economía digital y verde puede ser una economía para ricos."

Entrevista de La Vanguardia a Arlie Russell Hochschild, socióloga, profesora y autora del libro La doble jornada: "Hoy falta un lugar de trabajo más flexible pero más seguro y cuidado de los niños a precio razonable. Un concepto de familia que con dos trabajos no sea tan estresante. Como en Noruega, donde el 80% de las mujeres trabaja pero menos horas, ella o ambos."

El aumento del teletrabajo ha provocado un auge de las reuniones online. Aunque cada vez estamos más acostumbrados a este tipo de encuentros, un estudio de la universidad de Stanford advierte de la fatiga adicional que genera la videoconferencia. Ver el mosaico de caras constantemente, estar anclados a una silla, tener dificultades para captar el lenguaje no verbal y estar expuestos al escrutinio del resto y al nuestro propio son algunas de las causas de esta "fatiga de Zoom".

Se ha abierto un debate en varios países acerca de la obligatoriedad de las vacunas de la Covid-19 en el trabajo. Según Financial Times, algunas empresas han optado por introducir políticas relacionadas con dicha cuestión que les permiten incluso despedir a una persona que se niegue a vacunarse, pero tampoco está claro que dicha opción sea plenamente legal. 

Seis meses después, 1 de cada 10 personas que ha contraído el coronavirus todavía tiene síntomas que condicionan el normal desarrollo de su vida diaria. Tal como explica People Management magazine, estos datos deberían alertar a los Departamentos de Personas y de Salud Laboral ya que tienen que prevenir posibles bajas laborales de larga duración y gestionar la vuelta al trabajo de aquellas personas que lo padecen. 

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