Greg Jackson es el Fundador y CEO de Octopus Energy, una start-up británica valorada en más de 1.400 millones de libras dedicada a las energías renovables. A pesar de contar con más de 1.200 personas empleadas, declara no tener interés en elementos tradicionales como los departamentos de RRHH o de IT. Jackson, de hecho, considera que los managers de su empresa y él mismo pueden llevar a cabo sus funciones.

Son muchas las normas y regulaciones que aplican las empresas sin tener en cuenta que ralentizan procesos, desmotivan a empleados y dificultan un adecuado servicio al cliente. The Economist explica que cada capa burocrática de informes añade un 10% a la carga de trabajo y propone soluciones para reducirlas, como la creación de un departamento dedicado exclusivamente a impulsar la eliminación de la burocracia innecesaria.  

No siempre es fácil incorporarse a un nuevo puesto de trabajo y sentirse implicado en una nueva cultura organizativa. Por eso, es esencial gestionar correctamente el proceso de onboarding que, tal y como expone Fast Company, con el auge del trabajo en remoto derivado de la pandemia se está convirtiendo en algo cada vez más digital. 

Un equipo integrado es aquel que reconoce las diferencias entre sus miembros y las acepta. Transforma la amenaza de la diversidad en oportunidades y posibilidades para co-crear conjuntamente. Y se orienta al logro de unos objetivos compartidos. ¿Pero qué diferentes roles pueden desempeñar sus miembros y cómo favorecen o dificultan la efectividad del equipo?

La inversión en el desarrollo de los managers de primera línea a menudo es insuficiente y eso es grave, ya que son los mayores responsables de ejecutar las iniciativas planteadas por la alta dirección, de mantener a la fuerza laboral comprometida y de retener el talento. Así lo exponen desde Human Resource Executive Magazine a partir de las reflexiones de Katy Tynan, una de las ponentes del Spring HR Technology Conference & Exposition celebrado recientemente. 

Son muchos los empleados que denuncian estar trabajando en grandes auditorías y consultorías bajo una gran presión y realizando turnos de más de diez horas diarias de trabajo a cambio de la promesa de un ascenso rápido. Es cierto que, en caso de lograrlo, este ascenso se traduce en un sueldo muy alejado de la realidad mayoritaria. Sin embargo, muy pocas personas acaban alcanzando esta situación, puesto que hay una competencia voraz. 

El pensamiento crítico es la segunda habilidad más importante que todo trabajador debe dominar, según el informe El futuro del trabajo elaborado por el Foro Económico Mundial, únicamente por detrás de la capacidad de resolver problemas complejos. Se trata de la habilidad para clasificar, verificar y evaluar toda la información que los individuos reciben y generan y que hoy en día se considera esencial en el entorno laboral. Cabe destacar que hay que entrenarla para que se desarrolle. 

Xavier Marcet, Presidente de la consultora Lead to Change: "Ahora más que nunca necesitamos líderes que no se sustenten en cadenas de mando exclusivamente, necesitamos líderes que encabecen verdaderas cadenas de aprendizaje e inspiración. Los líderes que buscamos son gente que se gana el respeto también en su propia capacidad de aprender y de facilitar el aprendizaje de los demás. Necesitamos empresas con menos carga de egosistema y más carga de ecosistema de aprendizaje compartido."

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