Los dos grandes impulsores del cambio en la nueva economía son la tecnología y la escasez de talento. Ambos factores constituyen y constituirán, todavía con mayor intensidad en el futuro, la clave del rendimiento de las empresas.
La gran mayoría de los directivos entienden: la importancia que tienen los activos intagibles -como las capacidades de sus empleados o el conocimiento acumulado en el seno de la organización- para incrementar el valor de una empresa.
Los presidentes ejecutivos de las mayores empresas de Estados Unidos quieren asegurarse que siguen siendo los mejor pagados de todo el mundo.
Según información aparecida en los medios de comunicación, el Gobierno estudia implantar retribuciones variables y planes de pensiones para los funcionarios públicos.
Ha llegado la hora de la segunda fase de Internet. Lo importante no serán las 'puntocom ', sino la aplicación de la Red en la economía tradicional.
La implantación de la nueva economía no sólo ha supuesto un cambio en la gestión de las empresas sino que ha modificado radicalmente el tipo de empleado que reclaman los contratadores. Más jóvenes y familiarizados con los ordenadores e Internet...
El 28% de los directivos cambia de compañía cada dos años. La alarma ha saltado en las empresas, que empiezan a diseñar políticas para dar mayor estabilidad a sus plantillas.
La digitalización de las empresas está planteando nuevos problemas que afectan a las comunicaciones de los empleados: la posibilidad de que el empresario pueda abrir el email de un empleado, su capacidad para acceder al ordenador de un trabajador y a sus

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