Según Eada, crece el porcentaje de ejecutivos satisfechos con su trabajo: mantenerse en el puesto es ahora suficiente para estar contento. El 46,5% cree ahora que podrá desarrollar su carrera en su actual empresa, frente al 36,4% del año pasado.

 

Los expertos en marketing dedican buena parte de sus esfuerzos a analizar las decisiones de compra de los consumidores. Los estudios demuestran que, cuantas más opciones para escoger tiene una persona, más insatisfecho está con su elección: por ejemplo, un cliente que puede escoger entre 30 sabores de helado y escoge chocolate, siempre dudará si ha tomado la mejor decisión posible al descartar los otros 29 gustos disponibles. En el mercado laboral parece suceder algo similar. Según un estudio que acaba de elaborar la escuela de negocios Eada, en Catalunya un 74,5% de los empleados y un 83,9% de los directivos asegura estar “satisfecho” con su trabajo, lo que supone un aumento de 1,1 y 4,6 puntos, respectivamente, respecto a la encuesta del año pasado. También han aumentado de forma significativa (entre 7 y 8 puntos) los directivos que dicen sentirse “orgullosos” de su organización y los que se sienten “identificados” con los valores de su empresa.

Las cifras resultan sorprendentes en una coyuntura de congelación o reducción salarial y ambiente de crispación laboral. ¿Qué se esconde tras ellas? “Los directivos están viendo en su entorno muchas personas que están perdiendo su empleo y en algunos casos ellos mismos han tenido que participar en sus despidos –explica Aline Masuda, profesora y codirectora del departamento de dirección de personas de Eada y autora del estudio–. Eso les hace valorar lo que tienen y, como no tienen otra opción, se sienten agradecidos por conservar su actual puesto de trabajo e incluso más identificados con la compañía”.

Víctor Carulla, socio director de Headway Executive Search, comparte esta interpretación de la encuesta. “Hoy en día, el mero hecho de estar trabajando ya es motivo de satisfacción –destaca–. La situación es muy complicada, con una tremenda incertidumbre, y es evidente que los directivos se sienten satisfechos si tienen trabajo y han conseguido capear el temporal o si les han rebajado el salario pero aun así continúan en su puesto”. Además, apunta Carulla, los profesionales son cada vez más conscientes de las dificultades que entraña encontrar una trabajo “relativamente adecuado” si se quedan sin empleo: “La media en perfiles ejecutivos ha pasado de 3 meses de búsqueda a 9-12 meses”, recuerda.

Influidos por este sentimiento, en el último año se ha disparado el porcentaje de directivos que creen que podrán desarrollar su carrera profesional en su actual empresa (46,5%, frente al 36,4% del año pasado), lo que hace que apenas un 28% tenga intención de buscar otro empleo en los próximos doce meses, tres puntos menos que en el 2011. El factor miedo desempeña aquí un papel evidente: “Ver cómo a su alrededor otras personas han perdido su empleo hace que les atemorice la idea de arriesgar su puesto”, reconoce Aline Masuda. La profesora destaca, sin embargo, otro elemento menos evidente que podría explicar esta tendencia: “Ante la reducción de personal, los directivos que han conservado su puesto están teniendo que asumir más responsabilidades dentro de la compañía, y eso les sirve de aprendizaje y experiencia interna mientras esperan que lleguen tiempos mejores”, apunta Aline Masuda.

Víctor Carulla recuerda en este sentido que un profesional satisfecho “no se suele cambiar de empleo ni en épocas de bonanza y menos aún en una época tan tremenda como esta”, ya que todo cambio entraña riesgos. “Quedarte en tu actual trabajo te asegura ciertos aspectos, como conocer a tu jefe, haber demostrado ya tu valía, conocer el sector, los canales o el equipo”, recuerda. El riesgo de fracasar en el nuevo empleo es, por supuesto, otro factor de peso que anima a los ejecutivos a mantenerse en su puesto actual y no probar aventuras nuevas. Según una investigación del Corporate Leadership Council, el 50% de los ejecutivos recién contratados abandonan o son despedidos durante los tres primeros años de proyecto, y, según el Center of Creative Leadership, entre el 40% y el 50% de los nuevos directores generales cesan en su cargo en los primeros 18 meses.



Teletrabajo para motivar

Según Eada, el porcentaje de directivos a los que su empresa permite trabajar desde casa ha aumentado del 37% al 41% en un año, lo que contribuiría a aumentar su satisfacción profesional. “Las empresas españolas aún son reticentes al teletrabajo pero cada vez más lo aplican para motivar a la plantilla, al no poder hacerlo con aumentos retributivos”, apunta Aline Masuda, autora del estudio, que recuerda que el teletrabajo también ayuda a la empresa a recortar costes.

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