La congelación salarial y el aumento del IRPF aumentan el interés en las ventajas sociales que ayudan a aumentar la capacidad adquisitiva. Seguros médicos o tickets de guardería, comida o transporte están exentos de tributación.

La congelación o mínima subida de salarios, junto a la subida del IRPF, ha reducido el poder adquisitivo de muchos trabajadores. Hasta ahora, los beneficios sociales que ofrecían algunas empresas, como tickets de comida o seguros médicos, eran vistos como un elemento de motivación. Ahora, además, cobran interés como un elemento de retribución que puede ayudar a mantener o aumentar la capacidad adquisitiva.

Según un estudio de Mercer, el 60% de las empresas ofrece alguna forma de elección de beneficios a los empleados y dos tercios del resto lo están valorando. “En el 2011 hubo un gran incremento de la retribución flexible, y en el 2012 se está viviendo un boom porque, en un contexto de mayor carga fiscal y menores incrementos salariales, tiene más sentido que nunca para mejorar la capacidad adquisitiva del empleado”, dice Rafael Barrilero, socio de Mercer.

La legislación fiscal española permite otorgar ventajas sociales a los trabajadores sin que supongan renta sujeta a tributación para estos, y además las empresas pueden deducírselas como gasto. Entre ellas figuran seguros médicos o tickets de restaurante. Así, ante la imposibilidad de ofrecer aumentos generosos de sueldo, algunas empresas optan por ofrecer beneficios de este tipo; otras ofrecen al empleado la posibilidad de sacrificar una parte de su sueldo para adquirir este tipo de beneficios, lo que supone una reducción en la nómina pero un aumento en la capacidad adquisitiva: “Si el trabajador percibe todo su salario en dinero, antes de comprar una serie de bienes y servicios habrá tenido que pagar el correspondiente IRPF; sin embargo, si la empresa, en lugar de satisfacerle el salario en dinero lo hace pagándole una serie de servicios que igualmente pagaría el trabajador, el gasto para la empresa será el mismo y además el trabajador se ahorrará los impuestos de esa parte de salario”, explican Francesc Guasch y David Gil, abogados fiscalistas de AYG Administrativo y Contable.

Por ejemplo, un trabajador con un hijo de 2 años y unos ingresos de 28.000 euros anuales pagaría un IRPF de 4.480 euros, por lo que percibiría 23.520 euros netos. Ese trabajador destina 6.450 euros anuales a guardería, seguros, menú diario en restaurantes, transporte y línea ADSL. Si mantuviera ese mismo salario de 28.000 euros, pero estos conceptos los recibiera como pago en especie por parte de su empresa (en forma de tickets restaurante, seguro médico pagado por la compañía...) y el resto (21.550 euros) en nómina, pagaría sólo 2.580 euros de IRPF. Es decir, el trabajador se ahorraría 1.900 euros, más de 150 al mes.

Según Edenred, firma creadora de beneficios tan populares como el Ticket Restaurante o el nuevo Ticket Transporte, un salario medio puede rendir hasta un 7% más si se cobra una parte en beneficios sociales. “Lo pueden solicitar las empresas o los propios empleados y, en contra de lo que se puede pensar, un 80% de los usuarios son pymes”, explica Manuel Asla, director de marketing de la firma, que asegura que el aumento del IRPF ha multiplicado el número de profesionales interesados en este tipo de productos.



Amplia variedad, pero con límites

La retribución en especies no puede superar el 30% de la remuneración total. Además, sus ventajas fiscales tienen límites según el tipo de beneficio. Uno de los principales beneficios sociales exentos de IRPF que prevé la actual legislación es la entrega de productos en economatos y similares a precios rebajados, siendo el ticket restaurante la fórmula más extendida. En este caso, el importe exento de IRPF es de 9 euros diarios. En los seguros médicos, están exentas de tributación las primas de mutuas privadas satisfechas por la empresa para sus trabajadores y su familia, con un límite de 500 euros anuales por cada miembro de la unidad familiar. La entrega a los trabajadores de acciones o participaciones gratis o por precio inferior al normal de mercado, está exenta hasta un límite de 12.000 euros anuales. Otros beneficios sociales con ventajas fiscales para el trabajador son los tickets destinados a la compra de billetes de transporte público (hasta 1.500 euros anuales), los cheques guardería, la adquisición de equipos informáticos y conexión a internet, o el uso de bienes destinados a servicios sociales y culturales del personal, como por ejemplo clubs deportivos.

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