Josep Santacreu, Consejero Delegado de la compañía de seguros médicos DKV, eligió la Medicina como profesión pero su vocación real es la gestión. Este directivo colabora con varias ONG, alterna con artistas y tiene muy claro cómo se lidera una empresa.

Dicen que la profesión vocacional es igual al tipo de libros que se leen. En ese caso, Josep Santacreu (Lérida, 1958), consejero delegado de la compañía de seguros médicos DKV, tiene carné de directivo. Estudió Medicina, pero su verdadera vocación está en un despacho. "Por cada libro de Medicina, leo 10 de gestión de empresa, de liderazgo...".

Santacreu considera que ser médico no es imprescindible para gestionar una compañía como DKV, pero que ayuda: "Es una carrera exigente que te da el hábito de abordar el problema y buscar la solución. Como en la empresa, tienes que hacer un diagnóstico, dar con el tratamiento y todo con un punto de valentía para hacer lo que toca. Como última opción siempre está la cirugía, pero usarla es un fallo de la prevención. Igual que, en general, si hay que despedir a alguien en la empresa, es un fracaso de la organización".

La relación de este catalán con las ONG siempre ha sido estrecha y, a día de hoy, dedica sus recursos y su tiempo a temas sociales. "Las empresas podemos aprender de estas organizaciones, de su nivel de compromiso, exigencia y de ambición. Es increíble cómo afrontan grandes retos con muy pocos recursos". Josep Santacreu dice que ha estado cerca de grandes directivos, pero donde ha aprendido a organizar y a coordinar ha sido cuando era joven y dirigía departamentos juveniles: "Para mí liderar siempre ha sido algo natural".

Su otra pasión es el mundo del arte, pero matiza: "Más la conexión con la gente del arte que con la propia obra. Cuando viajo a otros países duermo en casa de algún amigo artista o paso tiempo con ellos". Le interesa especialmente la fotografía y mientras muestra algunos de sus libros de cabecera cuenta que tiene una colección de cámaras que empezó en el año 2000. "Tengo unas 150 por mi casa de Barcelona, pero no sabría decirte dónde exactamente porque mis tres hijas pequeñas me han arrinconado". El arte, la labor social y la empresa se reparten el tiempo con su familia. "Para lo que no me queda espacio es para jugar al golf o hacer mucho deporte".


Compromiso

Sí tiene tiempo para desgranar su sector: "En los seguros privados de salud hay pequeños movimientos y en su conjunto tiende a una concentración de grandes operadores. En el sector de los hospitales o clínicas privadas sí hay más movimiento y se configura un nuevo mapa que aún no sabemos cómo manejar".
Santacreu defiende que hay que transferir a las empresas privadas "la gestión de la mayor parte del funcionamiento del país. El Estado lo que debe garantizar es el acceso de los ciudadanos y su calidad".

El compromiso forma parte del vocabulario del directivo: es el lema de DKV y una constante en su vida. "A lo único que hay que tener miedo es al propio miedo. Hay que actuar, ser exigente, tomar riesgo, innovar y prepararte para la próxima etapa".

¿Cuál será la suya? "No creo en la jubilación entendida como tal. El día después hay que hacer cosas útiles para la sociedad y para ti mismo. Hace un tiempo di una charla que se titulaba '¿Qué es más importante, tener un buen médico o un buen jefe?' La conclusión fue que un buen jefe, porque existe una vinculación directa con la calidad de vida; en función de cómo sea la persona que te dirija puedes tener una mayor esperanza de vida. Un estudio en Estados Unidos revelaba que un alto porcentaje de gente que se había sentido satisfecha en su trabajo vivía más de 80 años. Que tu profesión y tu jefe desarrollen tus habilidades es una píldora de salud y de vida".


Las ONG, su otra vida

Josep Santacreu empezó a colaborar con organizaciones no lucrativas cuando tenía 14 años: "Lo vivía en mi entorno, mi tía fue misionera en Pakistán durante 30 años". Trabajó en Medicus Mundi y fue fundador de Médicos Sin Fronteras. Nunca pensó que aguantaría tanto tiempo en la empresa privada cuando dejó la gestión de la ONG. "Tenía la necesidad de curtirme en un entorno más exigente y profesional, ya que en aquella época las organizaciones no gubernamentales vivían un momento más inmaduro que ahora".

Santacreu no descarta dejarlo todo para volver a liderar una de estas organizaciones en el futuro, aunque todavía mantiene una estrecha colaboración con varias ONG: "Unas veces lo hago a través de DKV Seguros y otras a nivel personal. Hay una ayuda económica, pero lo que más hago es dedicarles tiempo".

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