En solo un año, la brecha entre el personal de las administraciones y sus satélites y los empresarios se ha reducido a la mitad al pasar de 208.500 personas a solo 102.000 en el primer trimestre del 2009, según la Encuesta de Población Activa (EPA).

La crisis se ha conjurado contra los empresarios. El cierre de empresas por la drástica caída de la actividad económica ha acelerado la tendencia social de fondo de convertir a los emprendedores casi en unos héroes o unos insensatos frente a los que tienen como máxima aspiración ser funcionarios. La cifra de empleados públicos en Catalunya se ha acercado a la de empresarios hasta reducir la diferencia a un mínimo histórico de 100.000 personas. El dato abona la denuncia pública realizada por el catedrático emérito de Historia en la Universitat de Barcelona Jordi Nadal de un incremento del "espíritu acomodaticio". En solo un año, la brecha entre el personal de las administraciones y sus satélites y los empresarios se ha reducido a la mitad al pasar de 208.500 personas a solo 102.000 en el primer trimestre del 2009, según la Encuesta de Población Activa (EPA). "La inversión de valores, iniciada con anterioridad a la crisis, augura poco bueno", advirtió Nadal en un discurso pronunciado ante el Rey en el 450° aniversario del Gremi de Fabricants de Sabadell.

TENDENCIAS OPUESTAS

Las líneas estadísticas del empleo público y de los impulsores de empresas casi se cruzan ya en Catalunya: 499.300 empresarios --la inmensa mayoría autónomos-- frente a 397.300 trabajadores del sector público. La crisis, con un recorte de 67.000 trabajadores por cuenta propia en un año, y el constante incremento de la plantilla pública, con 39.000 funcionarios más en el mismo periodo, han sido las claves del fenómeno.

En el conjunto de España, donde la Administración central del Estado tiene todavía un peso importante en algunas comunidades y los servicios centrales de Madrid, los funcionarios superan por primera vez a los empresarios con una ventaja simbólica de 4.600 personas. Hace un año, había 413.000 emprendedores más que empleados a sueldo del presupuesto público.

Las encuestas y las colas de jóvenes que se presentan a las oposiciones para cubrir plazas de funcionario demuestran que la Administración es la empresa más deseada. Según una encuesta realizada por el centro de investigación Ivie, el 65% de los jóvenes hasta 30 años prefiere ser funcionario antes que trabajar con contrato fijo en una empresa con el mismo sueldo.

VOCACIÓN

"Nos preocupa esa tendencia de la juventud, aunque el problema de fondo deriva del sistema educativo, en el que hay que fomentar la creatividad y la crítica. Los niños no se atreven a preguntar en clase y ahí empieza el miedo al fracaso que hay que erradicar", asegura con vehemencia Cristian Rovira, presidente de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Catalunya (AIJEC). A su juicio, es urgente favorecer las vocaciones empresariales para evitar, por ejemplo, que solo se materialicen el 0,05% de los planes de empresa presentados como proyectos de final de carreras económicas.

La Generalitat se ha dado por aludida y en el próximo curso pondrá en marcha un programa piloto para implantar un módulo empresarial de 60 horas en 13 centros de FP, para extenderlo a todo el sistema en el siguiente curso. "Había una demanda latente de esta formación, que no será solo legal, sino también sobre la actitud y el descubrimiento del mundo empresarial", explica Mireia Franch, directora general de Economia Cooperativa i Creació d 'Empreses.

IMAGEN PEYORATIVA

Los profesores no lo tendrán fácil, admite, debido a que "inconscientemente algunos libros de texto transmiten una imagen peyorativa de la empresa". Además de sembrar para cosechar nuevos emprendedores a largo plazo, la creación de empresas requiere un marco favorable, según Cristian Rovira, que reitera las críticas a las trabas burocráticas que sitúan a España en el puesto número 15 entre 25 países europeos.

Pero también se agradecería un poco de oxígeno. "La Administración no permite ningún error a una empresa que acaba de nacer, aunque ella sí falla", lamenta. El reto para una empresa nueva es superar el filtro de mortandad de los tres años y luego dar el salto de contratar a algún empleado.

Con todo, el espíritu emprendedor en Catalunya es más alto que el de la media de España, según el indicador del estudio GEM, aunque Franch admite que es mejorable. "La fama emprendedora --dice-- está en el imaginario colectivo, aunque en realidad quizá es menor de lo que creemos".

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.