La crisis ha hecho que las empresas exijan más a sus equipos sin apenas ofrecerles nada a cambio. Muchas personas en EE.UU. sufren una sobrecarga de trabajo y ansiedad, pero a la vez parece que deberían estar agradecidas por tener un empleo. Las organizaciones que más estén presionando a sus personas pueden ver como el mejor talento se va en cuanto las cosas mejoren, según Workforce Management Online.

Solo trabajo y nada de diversión hace que Kate esté resentida. Y como profesional de RH en una pequeña empresa de marketing, ve que otros empleados están llegando a su límite. Kate (nombre figurado) estima que su carga de trabajo ha aumentado un 30% desde que empezó la crisis en 2007 porque la empresa ha crecido pero no ha contratado a más personal de RH. Esta sobrecarga, explica, le ha hecho cometer errores y estresarse hasta el punto de que ha empezado a ir a terapia y toma fármacos para la ansiedad. No es la única. Kate percibe más absentismo, más empleados haciendo terapia y más rotación, que llegó a ser del 30% en 2010. “Oigo lo que comenta la gente,” cuenta Kate. “El trabajo es mucho más estresante que hace unos años.” Kate y sus compañeros viven la otra cara de la moneda, más silenciosa, de una recuperación económica sin empleo, o de “la economía del trabajar más.” Mientras que políticos y expertos se preocupan por el paro y el infraempleo, cada vez más personas se ven presionadas para rendir más. Y esto es una amenaza no sólo para la salud sino también para el éxito de las empresas.

En particular, los climas laborales con mucha presión amenazan la productividad a largo plazo, el compromiso, la reputación corporativa y la retención de talento. La tendencia de intensificar el trabajo va ligada con un escenario económico incierto. Los empleadores dan a sus equipos más trabajo para llenar el vacío generado por los despedidos, la no contratación y por el crecimiento del negocio. En cierto modo, exigir más de la plantilla tiene sentido. Las empresas están reservando fondos para futuros shocks económicos. Precipitarse al contratar supone arriesgarse a futuros despidos. Y un trabajo más exigente puede ser algo bueno tanto para el trabajador como para la compañía. Pero hay un límite. Y las estadísticas señalan que muchas empresas están yendo demasiado lejos. En una encuesta entre 600 trabajadores de EE.UU que Workforce Management llevó a cabo junto con Workplace Options, el 55% dijo que sus responsabilidades habían aumentado con la crisis. Para el 27% se habían duplicado. Entre todos ellos, para el 51% la sobrecarga tenía un efecto negativo en su bienestar. A las empresas no les gusta hablar en público de la economía del trabaja más. Varias grandes empresas han declinado hablar sobre ello.

Hay indicios de que las organizaciones empiezan a fijarse en los peligros de sobrecargar a sus equipos. Pero muchas no saben identificar los riesgos. El “estrés relacionado con el trabajo” fue el motivo que los empleados con mejor rendimiento de EE.UU más citaban para querer dejar su empresa, según un informe reciente de Towers Watson y WorldatWork. No obstante, cuando se les preguntaba a los empleadores por lo mismo, el estrés ni siquiera figuraba entre las cinco respuestas más frecuentes. Esta desconexión ayuda a explicar por qué más empresas tienen problemas para retener talento clave: en 2009 eran un 16% y en 2011 un 31%. Los empleados de alto potencial están impacientes por abandonar entornos opresivos. En 2005, sólo 1 de cada 7 buscaba otro empleo, según los datos de Corporate Executive Board. En 2011, ya eran 1 de cada 4. Durante los últimos años las compañías han sobrecargado a sus mejores empleados sin ofrecer apoyos ni retribución extra, según Brian Kropp, Director Ejecutivo en Corporate Executive Board. Los líderes del futuro “estarán dispuestos a sacrificarse por el bien común” una vez o dos, dice Kropp, pero tienen sus límites.

La ecuación económica
La crisis de 2007-09 abatió a los EE.UU, a sus empresas y trabajadores. La recuperación que oficialmente empezó en 2009 ha hecho que las “recuperaciones sin empleo” tras las crisis de 1990 y 2001 queden en simples anécdotas. Aun así, ha significado tiempos mejores para los negocios. Desde 2009, la economía de EE.UU. ha ido creciendo y los beneficios de las empresas también han aumentado. Según el Departamento de Comercio de EE.UU, crecieron casi un 30% en 2010 y siguieron escalando durante los tres primeros trimestres de 2011. El aumento de los retornos y los beneficios se debe en parte a una productividad más alta: mejor uso de los equipamientos, sistemas informáticos actualizados y mejoras en los procesos empresariales. Pero también proviene de exprimir más a las personas. En una encuesta de Towers Watson a 316 compañías, casi dos tercios han esperado que los empleados trabajen más horas durante los tres últimos años. La mayoría cree que esta tendencia continuará por un tiempo. Los profesionales de RH en particular se sienten presionados para trabajar más rápido y más intensamente. Workforce Management entrevistó hace poco a 713 profesionales de RH. 3 de cada 4 afirmaban que su carga de trabajo había aumentado a partir de la recesión.

Historias desde las trincheras
Para Melvin Williams, Vicepresidente de RH en Administrative Services, las horas extra se han convertido en norma desde que su departamento se redujo en un año de seis a dos personas. “Los últimos ocho meses he estado haciendo muchas horas extra,” explica Williams. “Hago unas 60 horas a la semana. Normalmente llego a las 9,30 y me voy a las 20 horas o más tarde.”

Las jornadas más largas y la potenciación de las tareas pueden ser algo positivo. Muchos trabajadores, habiendo visto como a sus excompañeros despedidos les cuesta encontrar trabajo, están agradecidos de tener empleo. Las nuevas responsabilidades también pueden potenciar las habilidades de la persona de modo que se fomente el desarrollo profesional. En la encuesta de Workforce Management y Workplace Options, casi un cuarto de los empleados con mayor carga de trabajo afirmaban que el cambio había supuesto una mejora para su bienestar. Pero muchos no ven con buenos ojos la economía del trabajar más. Por ejemplo, el 55% de los profesionales de RH que tienen trabajo extra dicen que ha mermado su calidad de vida. Williams se incluye entre ellos. Las horas extra en el trabajo han traído tensión a casa. “Está destrozando mi matrimonio. Mi mujer me dice ‘Ya no tenemos tiempo para nosotros. No haces más que trabajar’,” explica.

Kate, de la empresa de marketing, se tomó hace poco sus primeras vacaciones tras más de dos años. Fue apenas una escapada. “Mi jefe me dijo ‘Tienes que llevarte el móvil’,” explica. Kate revisaba los mensajes del trabajo cada día. Sus colegas se enfrentan a presiones similares para extender el trabajo a la vida personal. No hace mucho, Kate vio a una compañera en un centro comercial. Estaba al teléfono con un cliente que le estaba gritando. “Tenemos a gente que está trabajando todo el fin de semana,” afirma Kate.

La nueva (a)normalidad
El estrés de los trabajadores refleja no sólo que se les exige más últimamente, sino también los miedos y dificultades de la crisis que precedió a la recuperación así como la actual incertidumbre económica. En efecto, los empleados han soportado una fuerte presión durante casi cuatro años. Por otra parte, las mayores cargas de trabajo serían más fáciles de soportar con un aumento de sueldo, pero no es algo frecuente. En la encuesta de Workforce Management y Workplace Options, sólo al 30% de los empleados que habían asumido más tareas les habían subido el sueldo. Y los datos del gobierno señalan que el sueldo medio por hora cayó un 1,6% de octubre de 2010 a octubre de 2011.

Aun así, algunos observadores dicen que los trabajadores deberían tomarse la situación actual como algo normal. Dadas las dudas sobre la capacidad del gobierno de reducir el paro a corto plazo, los empleadores quizás podrán convertir estos “superempleos” en la norma en lugar de la excepción. Las compañías han visto un aumento de la productividad, pero puede que no dure mucho. Wayne Hochwarter, Catedrático de Management en la Florida State University, encuestó a más de 700 trabajadores en 2011 y los que tenían un entorno de trabajo exigente decían que su productividad había aumentado. Pero su nivel de ansiedad también creció, y la satisfacción en el trabajo cayó. Especialmente cuando la exigencia va acompañada de factores como el miedo al despido o una comunicación pobre por parte del jefe y de la compañía, la intensificación de la productividad suele resultar efímera, según Hochwarter.

¿Estrés sostenible?
El punto de vista de Hochwarter concuerda con otra encuesta reciente del proveedor de programas de asistencia ComPsych a unos 1.000 empleados. Casi 1 de cada 3 (el 29%) de los empleados van a trabajar como mínimo cinco días al año demasiado estresados como para ser eficientes, y esa cifra ha subido desde un 19% en 2010. En general, el 66% de los encuestados hablaron de niveles de estrés elevados y sostenidos. La carga de trabajo es la causa principal del estrés, por encima de los “asuntos personales” y la falta de seguridad laboral.

El compromiso, o la voluntad de trabajar más para la empresa, también están en riesgo en unos entornos más exigentes. La mayoría de informes indican una caída de la motivación, incluyendo una encuesta reciente de Workforce Management entre profesionales de RH. De los que afirmaron que sus compañías habían aumentado la carga de trabajo con un efecto negativo para los empleados, el 80% percibían una reducción del compromiso de la plantilla. Quizás como era de esperar, retener a los empleados es un reto cada vez mayor. Una encuesta del proveedor de software Globoforce hecha en agosto entre 631 personas concluyó que el 38% están buscando otro empleo, mientras que en enero eran el 36%. Los empleados de más potencial son los que tienen más ganas de irse, y ya empiezan a lograrlo, según Kropp de Corporate Executive Board. A los empleados prometedores a menudo se les asignan tareas hercúleas pero sin apoyo o retribución extra. “Tendemos a darles los trabajos más difíciles sin ayudarles,” comenta Kropp. “Vamos demasiado lejos.” Si la economía mejora y se crean más empleos, las empresas que más presionen ahora perderán a más talentos clave. Dean Debnam, Director de Workplace Options, afirma que hay que encontrar el equilibrio entre la necesidad de sobrevivir en estos tiempos inciertos y la de prepararse para un futuro crecimiento.

Los peligros de sobrecargar a los empleados ya empiezan a verse. En su Talent Management and Rewards Study, Towers Watson detectó que la mayoría de compañías están preocupadas por los efectos a largo plazo que los cambios que han hecho para seguir siendo rentables pueden tener en el equilibrio entre trabajo y vida personal. Además, los trabajadores están más preocupados ahora que en 2010 por los efectos de los cambios organizativos (como recortes de plantilla y mayor carga de trabajo) sobre la productividad y la disposición a asumir riesgos. Los profesionales de RH que Workforce Management encuestó el pasado otoño también desvelaron recelos. 8 de cada 10 dijeron que sus empresas habían aumentado las responsabilidades en los puestos con respecto a antes de la crisis, y para más de la mitad la sobrecarga de trabajo no es sostenible a largo plazo.

Superando una economía de trabajar más
Algunas de las soluciones para esta mano de obra estresada son simples, pero suponen costes. La respuesta más evidente es contratar más, como ha hecho el fabricante de productos de cuidado personal Seventh Generation. Durante los últimos años, sus empleados han estado bajo presión en parte debido al gran crecimiento del negocio. En 2009, por ejemplo, el Ex Director General de la compañía reconoció que “la conciliación del trabajo y la vida privada claramente no funciona.” Pero desde entonces, Seventh Generation ha aumentado su plantilla en un 25%, hasta los 115 empleados. “El nivel de ansiedad es menor porque tenemos más ayuda para aliviar la carga,” explica John LeBourveau, su Vicepresidente de RH. Las ventas bajaron ligeramente en 2009, pero aunque LeBourveau rechazó aportar datos concretos de los resultados de los dos últimos años, dijo que las ventas habían crecido. El hecho de contratar a más gente ha tenido algo que ver. “La adquisición de nuevo talento y capacidades ha sido una gran contribución al éxito de la compañía,” declara LeBourveau. Se espera que otras sigan el ejemplo de Seventh Generation en los próximos meses. Se prevé que la contratación aumente ligeramente durante el primer trimestre de 2012, según un estudio publicado a mediados de diciembre por la compañía de empleo ManpowerGroup.

Otra posible respuesta a una plantilla sobrecargada de trabajo es la contratación eventual. Ya se está dando, ya que hay más colocación temporal y más facturación para las firmas de selección. Los servicios de empleo temporal en EEUU han crecido de 1,8 millones de trabajadores en noviembre de 2009 a 2,2 millones un año después y 2,3 en 2011.

Agradecer a los empleados su esfuerzo también ayuda. Desde Towers Watson abogan por retribuciones a medida y planes de reconocimiento. Según la consultora Hay Group, las empresas planean un aumento medio del salario del 3% en 2012. Además, los ascensos pueden hacerse realidad para aquellos empleados que han asumido responsabilidades extra y han aprendido nuevas habilidades. Uno de los profesionales de RH encuestados por Workforce Management sugirió una respuesta global a la economía del trabajar más. “Recuperar los aumentos de sueldo, contratar, ser más prudente al recortar gastos, diseñar planes de acción para la motivación, aumentar el reconocimiento,” respondió cuando le preguntaron qué debería hacer el empleador ante la mayor carga de trabajo. “Restaurar la confianza.”

Para Kate y sus compañeros en la empresa de marketing, quizás ya sea demasiado tarde. La aceleración y el estrés han llegado demasiado lejos. “Me gustaría irme de aquí,” dice Kate. “Y creo que muchos otros se sienten igual.”


* Frauenheim, Ed. “Today’s Workforce – Pressed and Stressed”. Workforce Management Online, 16/12/2011 (Artículo consultado on line el 13/02/2012).

Acceso a la noticia: http://www.workforce.com/article/20111216/NEWS02/111219976

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