El 58% de los parados que lograron recolocarse en 2011 lo hicieron gracias al networking, según datos de la consultora Lee Hecht Harrison. Algo que corresponde a la más absoluta lógica de todos los tiempos, se acrecienta ahora con el uso intensivo de las redes sociales y de internet. Empresas de recolocación y parados centran sus esfuerzos en gestionar y aprovechar los contactos.

Las redes de contactos personales son hoy más que nunca fundamentales para econtrar empleo. Internet se ha convertido en la herramienta fundamental para dar a conocer ofertas y demandas de trabajo, además de consolidarse como canal de información personal básico para las empresas contratadoras. La consultora Lee Hecht Harrison, propiedad del grupo Adecco, constató el pasado año que el 58% de los desempleados que recurrieron a sus servicios encontraron empleo gracias a redes de contactos o lo que se denomina en el sector networking, es decir, el conjunto de conocidos de su entorno personal y profesional. Algo que corresponde a la más absoluta lógica de todos los tiempos, se acrecienta ahora con el uso intensivo de las redes sociales y de internet. Redes como Linkedin ya explotan esa vía de multiplicar los contactos profesionales, pero es en la gestión y en el aprovechamiento de esa información donde también las empresas de recolocación y los parados centran sus esfuerzos.


Mayores de 45 años

Lee Hecht constata esa tendencia con claridad, algo que se hace especialmente patente en el colectivo de mayores de 45 años, para los que resulta vital el uso de internet para encontrar trabajo. Según sus datos, el 66% de los que consiguieron recolocarse en el 2011 lo hicieron a través de las redes de contacto, siete puntos porcentuales más que el año anterior. En terminos generales, el 14% de los parados consiguen empleo a través de internet, el 10% gracias a intermediarios o empresas de selección y solo el 3% consiguen un trabajo gracias a una candidatura espontánea.  El "hola, venía a buscar trabajo", es una apuesta de optimismo que raramente da resultado. La típica búsqueda de empleo a través de los anuncios de prensa es ahora menos efectiva que en el pasado.


Más tiempo en el paro

"Nuestros resultados demuestran que a pesar de la dureza del entorno, es posible encontrar trabajo si cuentas con el apoyo necesario", explica Nekane Rodríguez de Galarza, directora general de Lee Hecht Harrison. El impacto de la crisis se nota en el tiempo necesario para encontrar empleo. En el mejor de los casos, será difícil encontrar empleo antes de seis meses, según la experiencia de Lee Hecht. El 53% de los empleados que recurrieron a esta empresa consiguieron un empleo indefinido y el 59% antes de los seis meses. Según los datos de intermediación que aporta esta consultora, los que el pasado año encontraron empleo de una manera más rápida fueron los desempleados dedicados a tareas comerciales. En concreto, tardaron 5,5 meses en encontrar un nuevo empleo. Fruto de la naturaleza de su trabajo, si los objetivos de ventas no acompañan, los comerciales también son el colectivo que antes pierde su puesto de trabajo.


Reducción de salario

Pero encontrar trabajo es cada vez más difícil. Una de las principales consecuencias, constata el informe de Lee Hech, es que los candidatos en programas de recolocación se ven obligados a disminuir hasta en un tercio sus requisitos salariales a la hora de optar a un nuevo empleo. El impacto de la crisis se deja notar en la actitud de aquellos que buscan empleo. Las expectativas se han recortado de manera drástica, la flexibilidad marca la actitud de los aspirantes en todos los aspectos (salario, puesto, categoría laboral, movilidad geográfica, sector...). En los datos de Lee Hech esa situación se expresa en el hecho de que el 69% de los candidatos que consiguieron recolocarse vieron reducido su salario.


El impacto de la reforma laboral

Tras la reforma laboral, se espera que las empresas o contratadores tengan todavía más el control de la situación, con un apreciable abaratamiento del despido tras la flexibilización de los motivos para aplicar expedientes de regulación de empleo que hará que perder el empleo sea más fácil. En esa coyuntura, las vías alternativas para buscar un nuevo empleo, especialmente a través de internet, ganan importancia.

Ante la situación actual, los profesionales de la intermediación laboral advierten de que lo que para algunos es futuro en realidad es ya presente para las empresas de intermediación y para los contratadores. En este nuevo marco, el currículo del candidato se define a partir de su reputación online, por lo ya es fundamental el cultivo de lo que viene a llamarse marca personal o personal branding para situarse por delante de otros candidatos.


Cuestión de pedigrí digital

Las redes no profesionales de colocación son un instrumento fundamental para encontrar empleo. Facebook no es solo una red familiar o de proximidad, es un instrumento de prospección que emplean las empresas para conocer a sus posibles empleados. Las empresas valoran a la hora de contratar a un empleado qué puede aportar éste a la organización mediante sus contactos y de las redes. En este sentido, el se configura un verdadero pedigrí digital de redes que configura el prestigio de un profesional, tanto del ámbito directivo como en cualquier otro. Ese pedigrí digital lo componen sus rasgos y relaciones alrededor del blog personal, su perfil en Linkedin, su influencia en Twitter y su vida social en Facebook.

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