Una empresa alicantina ha desarrollado un software que facilita a pastelerías y panaderías cumplir la legislación en higiene y seguridad alimentaria. El sistema está alojado en la nube, con lo que se ahorran costes de licencias, servidores y mantenimiento. Es un ejemplo de una nueva tendencia entre las pymes, que cada vez aprovechan más los beneficios del cloud computing.

Treinta pasteleros de Valencia y Andalucía están saboreando los beneficios del cloud computing. Iristrace, una empresa de Alicante, ha desarrollado para ellos un sistema que les ayuda a cumplir la engorrosa legislación de higiene y seguridad alimentaria. Con solo introducir unos pocos datos, la aplicación se encarga de documentar las diferentes etapas de producción y distribución. Si reciben la visita de un inspector, solo tienen que imprimir un papel para tener un reporte detallado de todas las fases por las que han pasado sus tartas. Lo verdaderamente singular del software es que está alojado en la red, por lo que no tienen que gastar en licencias, servidores ni mantenimiento. Por supuesto, pueden acceder al servicio lo mismo desde el obrador que desde casa. "La computación en nube te ahorra costes internos en estructuras y te permite dedicarte a lo que te gusta hacer, que en este caso es la pastelería, no la informática", dice César Mariel, director de Iristrace.

Las pastelerías están probando la aplicación de manera gratuita, pero el experimento es un pequeño paso hacia la popularización de una tecnología que, desde su surgimiento en 2005, ha estado más asociada a las grandes corporaciones. "Poco a poco las pymes están migrando a la nube dadas las grandes ventajas que ofrece a cambio de un gasto en tecnología que, en comparación con los beneficios que se obtiene, no es alto", sostiene Eduard Contijoch, responsable de desarrollo de negocio SAP de T-Systems Iberia.

Según un reciente informe de Cisco, el 34% de las organizaciones españolas prevé utilizar cloud público -aquel en el que varios clientes comparten un mismo servidor- en los próximos meses, el 46% en los próximos dos años y el 20% entre dos y tres años. "Las pymes están comenzando a migrar a entornos de nube pública, principalmente gestionados por operadoras de telecomunicaciones o proveedoras de software", comenta José Manuel Petisco, director general de Cisco España. "La clave de estas ofertas públicas es la flexibilidad en el acceso (ya que se puede ampliar o reducir los recursos en función de la demanda y acceder a ellos en cualquier momento y lugar) y el pago por uso (solamente se paga por aquello que se consume)", explica.

Pero de acuerdo con una encuesta realizada por la empresa de software Wolters Kluwer, la velocidad de entrada al cloud es más lenta de lo previsto hace dos años. La crisis, el desconocimiento, el propio miedo a usar aplicaciones en nube, el temor al uso de nuevas tecnologías y el cambio cultural que estas suponen son los principales obstáculos. Eso sí, el que la prueba ya no la quiere dejar. "El 15% de clientes que estaban familiarizados con el cloud y lo usaban están muy satisfechos. Los clientes que se han pasado al uso de aplicaciones 100% en la red ya no regresan al uso de software en disco duro o en modalidad intranet", destaca Josep Aragonés, director general de la división de impuestos y contabilidad de la firma.

A menudo, el coste de implementación es un freno para la adopción de esta tecnología. El precio varía dependiendo de si la nube es pública, privada o mixta. "En el primer caso no es necesario acometer ninguna inversión. La pyme puede acceder a los recursos pagando por el uso que haga de ellos. De manera que el coste de implementación es cero, basta con tener internet", aclara Petisco. Diferente es el caso del cloud privado, ya que exige adaptar los centros de datos al nuevo entorno. Cisco Capital ofrece una financiación al 0% de interés para proyectos de hasta 250.000 euros.

Contijoch coincide en que es difícil estimar un precio, pero asegura que se trata de importes que están al alcance de una pyme. "La razón es muy sencilla: para usar cualquier aplicación en la nube solo hay que iniciar sesión, personalizar y empezar a trabajar. No necesitamos instalar programas ni preocuparnos por hacer actualizaciones ni nada, ya que es el proveedor el que se encarga del mantenimiento de la infraestructura".



Consejos

Los expertos recomiendan a los interesados en migrar a la nube tener en cuenta lo siguiente:

No tema a la tecnología: existen multitud de proveedores dispuestos a enseñarle los beneficios del cloud. Pero apueste por uno con experiencia contrastada en la red.

Seguridad: si utiliza una nube pública, asegúrese de que sus datos residen en una ubicación donde la legislación vigente pueda actuar.

Vaya de a pocos: analice bien cuáles son sus procesos y comience migrando aquellos de menor riesgo como, por ejemplo, un portal web o una plataforma de gestión documental. Así la organización se irá familiarizando con la nueva tecnología.



Del obrador al ciberespacio

Iristrace fue uno de los cinco ganadores de los Premios Linktostart del año pasado, que entrega la Fundación Inlea a ideas empresariales con base tecnológica. El proyecto empezó en noviembre de 2010 a raíz de una experiencia personal. La familia de César Mariel, director de la start-up, es propietaria de una pastelería en Ibi (Alicante). "Cuando el Gobierno modificó el IVA, la empresa que nos proporcionaba el sistema informático nos cobró 3.800 euros por la adaptación del programa. Esto pasaba cada vez que un cambio normativo obligaba a actualizar las aplicaciones". Así que pensó en desarrollar un software que permitiese a las empresas de su sector cumplir la ley sin tener que destinar cuantiosos recursos a temas que no atañen a su negocio. El cloud apareció como la solución ideal. "No vendemos la aplicación, solo la alquilamos. El usuario no tiene que contratar ninguna licencia, con lo que de arranque ya se está ahorrando unos 20.000 euros. Tampoco debe pagar por las actualizaciones, de las que nos encargamos nosotros". Mariel sostiene que el cloud ya no es exclusivo de las grandes empresas porque los precios han bajado notablemente. Destaca que mientras un servidor nuevo cuesta entre 600 y 700 euros y su mantenimiento otros 300, uno en la nube puede costar 14 euros mensuales.

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.