Las diferencias de salario de los empleados públicos por el mismo trabajo pueden llegar a 1.400 euros debido a la disparidad de sistemas retributivos entre la administración central, las autonómicas y las locales. Además, a estos desequilibrios hay que sumar las ayudas, complementos, pluses y compensaciones como días festivos añadidos, ya que el Estado solo cifra el sueldo base de cada categoría laboral.

Los nuevos recortes que el Govern de la Generalitat quiere aplicar en la función pública catalana han puesto sobre la mesa otra vez el debate sobre la disparidad de sistemas retributivos que existen actualmente en España para realizar el mismo trabajo, según sea en la administración central, autonómica o local. En algunos casos, como en determinados grupos de auxiliares, las diferencias de sueldo alcanzan los 1.400 euros de diferencia mensual. Los sindicatos sospechan que la iniciativa del Govern es la punta de lanza de recortes más amplios de la mano del futuro Gobierno del PP.

A los desequilibrios salariales hay que sumar las ayudas, complementos, pluses y compensaciones como días festivos añadidos, similares a los que ahora cuestiona la Generalitat y que convierten el mapa de retribuciones en un auténtico laberinto.

Del salario de un empleado público, el Estado cifra el sueldo base de cada categoría y el importe de los respectivos trienios y ni las autonomías ni los ayuntamientos pueden modificarlos. A estas cifras se añaden un complemento de destino, que tiene una aplicación diferente según la administración, y los complementos específico y de productividad que son responsabilidad de cada administración que los paga. En estos últimos es en los que se gestan las mayores diferencias.

En las negociaciones salariales que se han ido produciendo a lo largo de los años, el complemento específico ha servido a las autonomías para compensar las diferencias de precios entre comunidades, entre otros puntos. En Catalunya, los funcionarios mejor pagados tienen un salario en el que el coomplemento específico casi triplica al sueldo base. En cambio, en las retribuciones del personal laboral de las administraciones públicas, casi todo su salario está incluido en la base.

Aunque parece un tema menor, estas dos formas distintas de pagar muchas veces por el mismo trabajo han hecho que la diferencia retributivas no solo se dé entre comunidades, sino incluso entre personal de la misma autonomía.

Un titulado superior del grupo que sea funcionario cobra de media 46.505 euros anuales en Catalunya, el mejor pagado de media de las autonomías, y casi el doble que el mismo empleo en Cantabria (25.451). En cambio, si en lugar de ser funcionario (con plaza fija después de haber superado unas oposiciones) tiene un contrato laboral, el sueldo de este mismo licenciado en Catalunya sería el más bajo de todas las autonomías (22.991 euros anuales) mientras que el más afortunado sería el que trabajase en Canarias (33.324).


Sin lógica

Sin embargo, esta situación tampoco es generalizable. Es posible encontrar autonomías en las que para el mismo empleo cobra más el laboral que el funcionario.

Estos ejemplos, basados en un estudio de la Unión Sindical Obrera (USO) a partir de datos oficiales, demuestran que la retribución de la función pública en España es un auténtico galimatías. Respecto a las compensaciones añadidas al salario, que los sindicatos califican como "salario diferido" y algunos dirigentes políticos como "privilegios", son relativamente parecidas entre autonomías. El fondo de acción social, con este nombre o con otro, y que ahora quiere eliminar la Generalitat, está implantado en la mayoría de autonomías con un importe que oscila entre el 0,5% y el 1% del total de masa salarial.

La revisión de los vales de comida también está en la agenda de varias autonomías. Algunas comunidades, como Navarra, pagan el servicio de guardería a los hijos de sus empleados. Otras ofrecen más cobertura sanitaria e incluso mejoras para el pago de las hipotecas.


Beneficios o derechos

Todos estos aspectos están ahora en cuestión. Como explicaba ayer una fuente de la Generalitat para justificar estos recortes, los tiempos han cambiado y no es posible mantener esos beneficios sociales. Luis Deleito, secretario general de la federación de empleados públicos de USO y autor del estudio comparativo de retribuciones, señala la otra cara de la misma moneda: "En su momento se pactaron ventajas para compensar que no subían el sueldo y ahora nos quedaremos sin lo uno ni lo otro".

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