Según la OCDE el paro subirá hasta el 22,9% y el crecimiento de la economía española será solo de un 0,3%. Además, la organización ha dado recetas de mejora al nuevo gobierno, como otra reforma laboral con abaratamiento del despido y un contrato único y, en el caso de que haya recesión, subir impuestos.

Los pronósticos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) se revelan cada vez como previsiones menos perdurables. La potente organización que agrupa a las 34 economías más desarrolladas volvió a empeorar sus cálculos para España, sobre todo, en el empleo. Ahora, estima que el paro pasará del 21,5% al 22,9% el próximo año, según el informe de perspectivas económicas, cuando en mayo habló del 19,3%.

Lo acompañó con otra taza de nubarrones sobre el crecimiento económico. Prevé que la economía española sólo avance un 0,7% este año, dos décimas menos de lo predicho en mayo (muy lejos de la previsión del 1,8% del Gobierno). Y peor aún es el panorama para 2012: solamente un 0,3% de crecimiento frente al 1,6% apuntado en el informe anterior. Para 2013, prevé una mejora del 1,3%. La explicación que da la OCDE: la crisis de la deuda de los países del euro daña a España.

Afortunadamente, la organización que dirige Ángel Gurría no hizo ayer ningún mal augurio sobre el déficit (desfase entre los ingresos y gastos). No se pronunció, al contrario que en mayo, cuando señaló que España iba a incumplir por tres décimas el objetivo del 6,1% fijado para este año por Bruselas. Prefirió mirar al futuro y aseguró que "se supone que el Gobierno llegará a los objetivos" en 2012 y en 2013.

El organismo que agrupa a las economías más desarrolladas, que pidió al BCE más contundencia para hacer frente a los riesgos por la crisis de la eurozona (ver información en la página 31), advirtió de que un alza suplementaria de la prima de riesgo española dificultaría todavía más la financiación de la economía y prolongaría la crisis inmobiliaria , lo que podría tener un impacto "sustancial" sobre el conjunto de la actividad.

Mientras, la vicepresidenta económica en funciones, Elena Salgado, criticó ayer la "variabilidad" de las previsiones de la OCDE en un contexto "de máxima tensión" y que sean "constantemente revisiones a la baja". Dijo que "hay que tomar nota" de esas previsiones y llamó a la UE a "impulsar el crecimiento" en la eurozona.

Al futuro Gobierno, la OCDE le dio recetas, como otra reforma laboral, con abaratamiento del despido y un contrato único, como pide la CEOE. Y si hay recesión: subir el IVA y el impuesto sobre carburantes, entre otros.

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