Muchos jóvenes españoles eligen Alemania para encontrar trabajo, aunque no es tan fácil como parece a primera vista. Un requisito fundamental es controlar el idioma perfectamente, pero también se necesita una titulación y algo de paciencia.

Casi un año después de que la canciller alemana Angela Merkel dejase caer la posibilidad a jóvenes titulados españoles en paro de trabajar en tierras germanas, muchos jóvenes han hecho las maletas en busca del deseado empleo que no encuentran en España.

La mayoría coincide en que encontrar trabajo en Alemania "no es tan fácil como lo pintan", a pesar de que la tasa de paro, del 5,9%, es menos de una tercera parte de la española. Saber alemán es una gran parte del éxito a la hora de encontrar trabajo. La otra, ser titulado y tener algo de paciencia.



Ingenieros, los más demandados

Pablo Ferón llegó al país con poco dinero pero sabiendo algo de alemán. Este ingeniero de telecomunicaciones de 28 años, residente en Munich, ha estudiado uno de los campos más demandados en el país germano, especialmente en las zonas más industrializadas del sur y las cuencas de los ríos Rin y Ruhr.

Tras año y medio de desesperada búsqueda en España, Pablo aterrizó en Alemania el pasado invierno. "Empecé a buscar en febrero y en abril ya tenía trabajo", afirma. En su corta trayectoria profesional ya ha tenido tiempo para darse cuenta de que allí las condiciones de trabajo son "mucho mejores que en España".

Su novia, Sandra Gutiérrez, no corre la misma suerte. Estudió derecho y al llegar a Munich se dio cuenta de que quienes han estudiado carreras de letras lo tienen mucho más complicado. "Te piden un nivel de alemán perfecto y yo aún no soy capaz de manejarme al 100%", explica. Ella aprovecha los ratos libres que le deja la búsqueda de empleo para mejorar el idioma y acudir a cursos de demandantes de empleo, donde su experiencia está siendo muy enriquecedora.

"A través de la agencia estatal de empleo me están ayudando mucho, me dan buenos consejos y me orientan en la búsqueda", afirma. "Además, en caso de que te salga una entrevista de trabajo, la empresa te paga todos los gastos de transporte, y si no lo hace la empresa lo hace la agencia de empleo. Eso nunca lo he visto en España", explica.



'No es llegar y besar el santo'

Dentro de Alemania, Berlín es una isla de arte y creatividad, pero donde encontrar un empleo es bastante más complicado que en el resto del país. De hecho, la tasa de paro ronda el 18%, muy por encima del conjunto del estado. Victoria de Miguel, cordobesa de 25 años, asegura que "lo venden muy bonito, pero no es llegar y besar el santo". Al igual que ella, la mayoría de los titulados extranjeros que llegan a Berlín empieza trabajando en prácticas por 400 euros al mes con un contrato de máximo seis meses, pero con posibilidades reales de contratación.

Victoria llegó a la capital alemana pocos meses antes del anuncio de Merkel. "Muchos españoles han venido de 'buscavidas' y bastantes se han tenido que volver porque no encuentran trabajo de lo suyo", afirma, aunque asegura que algunos han encontrado trabajo en otros campos como la logística o la restauración. No siempre es culpa de la crisis, sino que influye bastante el hecho de que "muchos españoles aterrizan en el país germano sin hablar una palabra de alemán".

Como nota positiva, Victoria destaca la actitud positiva de los alemanes hacia la búsqueda de empleo. "Las empresas alemanas aceptan entrevistas de trabajo por Skype y contestan a los emails de los candidatos ya sea para decir que te contratan o que no les interesas", algo que en España "casi nunca ocurre", concluye.

El ingeniero industrial Enrique Freaza, de 29 años, llegó hace un año y 8 meses a Alemania. Fue de Erasmus a terminar su proyecto fin de carrera y decidió quedarse en la capital atraído por el buen nivel de vida y la inabarcable actividad cultural. Para él el idioma no fue una barrera, ya que estudió en el colegio alemán de Santa Cruz de Tenerife, pero reconoce que "tuvo suerte" a la hora de encontrar trabajo de ingeniero en Berlín.



Más formación para el trabajador

De su experiencia en el país germano destaca que allí las empresas invierten muchos recursos en la formación de los empleados, lo que aumenta la vinculación del trabajador con la compañía y facilita su futura contratación. Aunque no revela su salario, asegura que se ajusta mejor al de un ingeniero que en España, donde muchos apenas alcanzan los 1.000 euros al mes. "La única pega es que hay que saber el idioma", concluye.

Ante el aluvión de interesados en aprender alemán, el instituto Goethe de Madrid se ha visto obligado a aumentar la oferta lectiva, ya que la demanda de cursos ha aumentado un 25% desde mayo. Desde el Instituto recuerdan que es recomendable al menos un nivel B2 para poder desenvolverse sin problemas en un ambiente de trabajo.

Por su parte, en la Embajada de Alemania en Madrid también han notado un notable repunte de las personas interesadas en trabajar en el país centroeuropeo, aunque insisten en que ellos no median en cuestiones de empleo y remiten a las personas interesadas al portal europeo de la movilidad profesional Eures.

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.