El grupo de empresarios catalanes que cada año viaja en busca de referencias y contraposiciones con la realidad económica catalana para contribuir a la definición de un modelo de futuro, acudió de nuevo a Harvard, el núcleo educativo de Boston.

Catalunya puede aspirar a ser una plataforma económica en la que la combinación de ciencia y tecnología permita dar un salto adelante, en línea con la apuesta de las zonas más avanzadas del planeta? Ejemplo destacado de este modelo, Boston y su zona de influencia han alcanzado un alto grado de integración entre universidades avanzadas y un tejido empresarial emprendedor abocado a los nuevos ámbitos relacionados con las denominadas ciencias de la vida y la biotecnología. Una zona atractiva para empresas de todo el mundo y que tiene en la formación, en su acepción más amplia, su primer sector de actividad.

Por eso el grupo de empresarios catalanes que cada año viaja por el mundo en busca de referencias y contraposiciones con la realidad económica catalana para contribuir a la definición de un modelo de futuro para Catalunya acudió de nuevo a Harvard, el núcleo educativo de la comunidad de Boston.

Las conclusiones de la reunión apuntan una respuesta afirmativa a la pregunta formulada más arriba, Catalunya tiene elementos potenciales para ocupar un lugar destacado en una economía cuyos perfiles integran ciencia y tecnología. "Sin abandonar u olvidar las actividades industriales y turísticas clásicas que han definido con notable éxito hasta hoy la realidad económica catalana", precisa Pedro Nueno, alma inspiradora y organizadora de la jornada y profesor de referencia en el Iese barcelonés.

LA AMIGA AMERICANA Los empresarios comenzaron su reunión discutiendo con la doctora Susan Windham-Bannister, responsable del Massachusetts Life Sciences Center (MLSC), un organismo cuasipúblico que tiene por objetivo impulsar las actividades económicas relacionadas con las ciencias de la vida, desde la creación de empresas hasta la formación de trabajadores con habilidades específicas. Hace un año el Estado de Massachusetts puso en marcha un programa de financiación de hasta 1.000 millones de dólares para invertir durante una década, una cifra que se puede multiplicar por ocho una vez se combina con la iniciativa privada. A pesar de su reciente creación, la iniciativa que dirige Bannister tiene ya en marcha 39 proyectos. Y espera nuevos impulsos gracias a la reciente decisión de la Administración Obama de permitir los estudios con células madre.

El éxito de esa iniciativa de la administración de Massachusetts despertó las primeras reacciones de los empresarios. Ildefonso García Serena, presidente de Compact Response y ex decano del Colegio de Publicitarios, se mostró "sorprendido por la velocidad de ejecución de un plan tan complejo en tan sólo un año. No son ritmos a los que estemos acostumbrados en Catalunya".

Más elogios. Ferran Soriano, presidente de Spanair, la línea aérea que tantas esperanzas está despertando en los medios económicos catalanes, considera "muy interesante que, además de ser un organismo cuasipúblico, también pueda ofrecer condiciones salariales de cuasimercado y contratar servicios como si fuera una empresa privada. En Catalunya una parte del problema es que los organismos de la Administración no pueden pagar el talento que quieren contratar y acaban teniendo muchas dificultades para alcanzar sus objetivos".

Gabriel Masfurroll, directivo del USP Institut Universitari Dexeus, contrapone esa celeridad a "la lentitud del funcionamiento en Barcelona. Nosotros hemos sufrido durante cinco años para construir el nuevo hospital Dexeus, todo debido a trabas administrativas y problemas que ya no se dan en economías avanzadas".

Carlos Robles, cónsul español en Boston, optó por atemperar algo el entusiasmo de los catalanes y matizó la supuesta eficacia de la administración del estado de Massachusetts, lastrada en muchos casos por problemas partidistas y de falta de transparencia. A su juicio, la clave es que "el mundo universitario se esfuerza, y en general lo consigue, por aislarse y mantenerse al margen de la intervención política. La independencia del mundo universitario es un factor clave".

Como señala Ignacio García Nieto, presidente del Grupo Financiero Riva y García, "lo lamentable es que en Catalunya no tengamos agencias como la que dirige la doctora Bannister". Reacción unánime de asentimiento.

Jordi Fortuny, director general de Comunicació Corporativa de la Generalitat, debió tomar nota de las quejas y defender la buena labor de la Administración catalana.

"Los eternos cuellos de botella de las infraestructuras se están empezando a superar. Las cajas de ahorros están abriéndose al futuro y apostando también por un salto de dimensión y modernización. También debemos pensar en modernizar la Administración, y las empresas, sobre todo las familiares, deben pensar en los mismo términos". Él mismo bromea señalando que cuando explican a representantes chinos que uno de los proyectos estrella en Catalunya es adaptar el ancho de vía del ferrocarril a las medidas europeas, siempre les preguntan: "¿Cuántos meses van a tardar?".


The land of Barcelona

Tras muchos años de dudas e indefiniciones parece que por fin el Govern ha decidido resolver una de sus grandes lagunas en la proyección exterior del país. La incorporación plena de Barcelona.

"Catalonia, the land of Barcelona" (Catalunya, el país de Barcelona) será el eslogan del Govern de la Generalitat para la Expo de Shanghai 2010, según reveló en el encuentro celebrado en Boston Jordi Fortuny, director general de Comunicació Corporativa de Presidència de la Generalitat de Catalunya.

Un anuncio que trasciende el ámbito estético o del marketing y revela la decisión de que la potencia de Barcelona proyecte la imagen de Catalunya en el mundo. Un cambio, sin duda, respecto a la anterior política en este terreno de la comunicación de la imagen pública del país.

De enorme interés asimismo para los empresarios presentes, que en anteriores encuentros ya habían puesto de manifiesto que la Administración catalana, la actual y la anterior, tendía a minusvalorar la importancia de potenciar la proyección de Catalunya utilizando como palanca la impresionante imagen de la ciudad de Barcelona.

En opinión de la mayoría de los asistentes, la Generalitat ha mantenido hasta ahora en segundo plano la importancia de Barcelona en sus campañas internacionales, prefiriendo en cambio un eslogan general para Catalunya mucho más difícil de ubicar en el mapa de las referencias mundiales. La principal conclusión del primer encuentro de estos empresarios, en el año 2003 y también en Harvard, fue que "el futuro de la economía catalana depende de la fortaleza de la plataforma Barcelona"

Fortuny explicó que la idea que "subyace tras la frase es la de transmitir una imagen clara y potente en un país tan alejado de Catalunya como es China, que no nos conoce, aprovechando además la presencia de un público cosmopolita durante los seis meses que durará la exposición, a la que se espera que acudan 70 millones de personas. Y Barcelona es la imagen perfecta para conseguirlo". Precisamente, el grupo de empresarios se emplazó a celebrar su encuentro del año próximo en Shanghai para hacerlo coincidir con la Expo.

El Govern organizará una semana catalana en la Expo, en la que Barcelona estará también presente por derecho propio, fundamentalmente por sus aportaciones urbanísticas.

Respecto a la situación de la ciudad y su proyección, el debate en Boston se centró en la pervivencia o no del impulso obtenido en 1992.

Pere Botet, accionista de Caprabo y presidente de Advanced Medical, resume el estado de ánimo al explicar que "lo de las historias del 92 ya cansa, no se puede ir por el mundo explicando siempre lo mismo, yo me he cansado de repetir ese argumento, es necesario renovar el discurso, encontrar otra línea de desarrollo".

Carles Martí, presidente del Aeroclub Barcelona-Sabadell, explica esa paradoja por "la historia de éxito que supusieron los Juegos, a los que siguió un alud de inversión extranjera y un boom turístico. Deberíamos preguntarnos si hay que repetir el 92 y quién debe lanzar el mensaje, ¿las administraciones?, ¿el sector privado?, ¿las cajas de ahorros?".

Francisco Wendt, vicepresidente de GDA& A, cree que "el problema es que no sabemos adónde vamos, no hay estrategia ni está claro lo que significa el cambio de modelo del que tanto se habla ahora. Debemos pensar en los centros de excelencia tecnológica y debe planificarse seriamente su puesta en marcha". Es la recurrente duda sobre la clarividencia de la clase política y los efectos de su acción sobre la evolución económica.

Birulés reconoce que "el mundo empresarial ha perdido fuelle, pero también es verdad que ahora hay cierto interés por crear cosas nuevas y hay planes para cruzar experiencias exitosas del pasado. Por ejemplo, en el ámbito del turismo de negocios y su relación con la sanidad, los congresos y las ferias. Barcelona sigue siendo un gran activo internacional que tiene mucho recorrido"

Nueno lanza las primeras propuestas para romper los círculos viciosos que encierran el debate siempre en los mismos términos y propone "involucrar a pesos pesados, personalidades del mundo interesados en Barcelona, favoreciendo que se instalen en la ciudad y participen de su atmósfera durante temporadas y que, después, puedan opinar y cuestionar de forma independiente sobre nuestros problemas, limitaciones, puntos fuertes y potencialidades".

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