Este trastorno quita ocho días de productividad al año a cada trabajador, según un estudio de la Escuela Médica de Harvard (EEUU). No provoca absentismo, pero baja la concentración y el rendimiento.

El insomnio es un problema que aqueja a uno de cada cinco españoles, a menudo como síntoma de algún otro trastorno latente, aunque en muchos casos no recibe un diagnóstico y tratamiento adecuados. Pero tratar de coexistir con la falta de descanso no sólo debilita la calidad de vida, sino que supone una merma de la productividad laboral que, arrastrada al cabo del año, provoca importantes pérdidas económicas.

En concreto, un estudio dirigido desde la Escuela Médica de Harvard (EEUU) ha estimado que cada trabajador estadounidense cuesta a su empleador, como media, 2.280 dólares (unos 1.580 euros) anuales por su culpa, una vez descontados otros factores que pueden reducir la capacidad de trabajo. La cifra proviene de la estimación del tiempo que se malgasta por no estar bien descansado, el cual suma, al cabo del año, una media 7,8 días perdidos por trabajador.

Los datos económicos no son aplicables a España, donde los salarios son más bajos, pero el problema médico y laboral es equivalente. "El insomnio está muy extendido y cada vez es más frecuente en la juventud", indica Odile Romero, responsable de la Unidad del Sueño del Hospital Vall d'Hebron en Barcelona. Esta experta se muestra de acuerdo en que la falta de descanso "nos está costando mucho dinero, y no sólo por lo que cuesta el tratamiento".

El doctor Ronald Kessler, autor principal del trabajo desde la citada institución, y sus colegas consideran que, en total, EEUU pierde 63.200 millones de euros a causa del insomnio de los trabajadores, un 23,2% de los cuales padece insomnio. La cifra, al igual que ocurre en otros países, es más alta en mujeres (27,1%) que en hombres (19,7%).

El estudio, publicado en la revista 'Sleep', ha utilizado datos de más de 10.000 adultos estadounidenses, recogidos entre el otroño de 2008 y el verano de 2009. Los participantes respondieron directamente a preguntas sobre su higiene del sueño y su capacidad de rendir en el trabajo. Los autores del trabajo consideran que sus conclusiones son más exactas que las de aquellas investigaciones basadas en datos sobre el consumo de fármacos, ya que muchos insomnes no reciben tratamiento alguno.

"Nos quedamos sorprendidos con el enorme impacto que tiene el insomnio en la vida de una persona corriente", comenta Kessler, quien cree que el problema no recibe la atención que merece porque no está considerado una enfermedad -sino más bien un síntoma- y no causa directamente bajas laborales. "Acuden a sus trabajos, pero rinden menos porque están cansados. En una economía basada en la información, es difícil encontrar una afección que tenga un mayor efecto sobre la productividad", añade.

La doctora Romero, por su parte, explica que las causasdel insomnio pueden ser múltiples, por lo que el tratamiento ha de atajar diversos factores y a menudo es complicado. Además, la falta de sueño puede llevar a la depresión y provocar una baja laboral, lo que aumentaría el impacto económico del problema. El insomnio se diagnostica cuando el paciente tarda más de 30 minutos en dormirse, lo hace durante menos de seis horas y media y se despierta más de tres veces durante la noche.

"Lo primero que hay que hacer es educar en una buena higiene del sueño", recomienda Romero, quien recuerda que, debido a la crisis, está aumentando el número de pacientes con insomnio, a menudo después de perder su empleo. "Una vez que aparece el problema, es necesario hacer un diagnóstico y poner un tratamiento", zanja esta experta.

Articles relacionats / Artículos relacionados

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.