Los estudios de segundo ciclo aprobados ya por el Gobierno se elevan a 2.127. Pero el en campo de las ingenierías hay polémica entorno a la proliferación de numerosos másters especializados. Varios expertos dicen que va en contra de la naturaleza del mercado laboral español, que no pide tanta especialización.

La carrera de las universidades españolas por implantar los estudios del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) ha llevado a que ya estén registrados en el sistema 2.127 másteres, después de los 107 que aprobó el Consejo de Ministros el 1 de julio. El espíritu del Plan Bolonia es que en los grados se imparta una formación generalista, que dé paso a una más especializada en el segundo ciclo. En ámbitos empresariales y de colegios profesionales, especialmente en el campo de las ingenierías, se considera que es excesiva esta especialización y dará lugar a que el empleador no tenga del todo claro la formación que tiene un candidato al que va a contratar.

No todos los grados y másteres son distintos. Hay algunos que comparten denominación, contenido y se imparten en casi todas las universidades, como es el caso del grado en ingeniero de la edificación, objeto de litigio en los tribunales. El Ministerio de Educación asegura que las universidades tienen autonomía plena en la creación de títulos y que estos pasan por el filtro de la Asociación Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (Aneca), que evalúa su idoneidad antes y después de implantarse. También añade que es normal esta proliferación de títulos porque el Plan Bolonia se está implantando ahora.

En el campo de las ingenierías es donde se concentran buena parte de las críticas al sistema. Hay 595 grados y másteres con denominación diferente que tienen que ver con la ingeniería o la arquitectura. "Cuando una empresa quiera contratar a un ingeniero, le pueden aparecer 595 candidatos (con perfiles) distintos", explica Luis Manuel Tomás Balibrea, presidente de la Federación de Asociaciones de Ingenieros Industriales de España. "La pyme media que necesita un ingeniero quiere a alguien para hacer una nave o diseñar un proceso, un ingeniero para todo. ¿La empresa española se puede permitir tener a un ingeniero nuclear o uno especializado en fotovoltaica?", afirma.

José Antonio Galdón, presidente del Consejo General de la Ingeniería Técnica Industrial (Cogiti), tiene una visión diferente. Asegura que aunque haya gran número de másteres en ingeniería "muchos de ellos comparten las materias que imparten", por lo que su proliferación irá en función de la demanda que tengan. "Además, al surgir nuevas aplicaciones en ingeniería es normal que también se creen nuevos máster". Entre los últimos aprobados por el Gobierno, figura uno en ingeniería en acústica y vibraciones.

Tomás Balibrea sostiene que esta proliferación es un "disparate", que responde a la "creatividad" de las universidades. "Alemania está reclamando ingenieros españoles. Por su visión multidisciplinar. Nos estamos cargando el modelo multidisciplinar de España y Francia por el superespecializado, que ya existe en Alemania", afirma. La formación de un ingeniero cuesta unos 60.000 euros.

Jesús Rodríguez, decano del Colegio de Ingenieros Industriales de Madrid, asegura que hay másteres cuyo contenido "no se sabe" y que "no es seguro" que las universidades tengan medios para impartirlos. Recientemente ha habido varios casos que han saltado a los juzgados, cuando una Facultad de Ciencias ha puesto en marcha un máster en ingeniería industrial o cuando otra anunciaba un segundo ciclo en ingeniería de caminos con clases de asistencia optativa dos días.

Rodríguez asegura que no entiende la forma en que las universidades están haciendo uso de su autonomía. "Creo que está jugando en contra". Añade que hay entidades que programan titulaciones con el único objetivo de "sujetar a una clientela". Sostiene que hay enseñanzas que se denominan ingenierías pero que no tienen nada ver con esta disciplina. Piensa que por ello tienen especial valor los sistemas de acreditación profesional de los colegios como garantes de la idoneidad de cada colegiado.



Plan Bolonia

Grado, máster y doctorado. Desde el curso pasado, el primero en que se implantó el Plan Bolonia, la enseñanza superior se divide en tres fases. El grado tiene una duración de cuatro años, 240 créditos, y sustituye a las diplomaturas y licenciaturas. Por su parte, el máster supone una especialización en un ámbito concreto o multidisciplinar y puede durar un año o dos. Al doctorado se llega a través de un máster.

Espacio Europeo. El Plan Bolonia es la adaptación de todos los países al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES).

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.