Entrevista de El País a Sarah Hogg, Presidenta del Financial Reporting Council: "Los consejos deberían tener una mayor diversidad en su composición, particularmente en materia de género porque la promoción de mujeres en los consejos de las compañías británicas es todavía baja."

Sarah Hogg (1946) tiene el título de baronesa, pero es, ante todo, una mujer de negocios. Actualmente preside el Financial Reporting Council, un regulador independiente que trata de promover en Reino Unido buenas prácticas en materia de gobierno corporativo. Estuvo recientemente en Madrid para participar en el programa del Foro de Liderazgo Empresarial de IE Business School.

¿Qué hace el Financial Reporting Council?
Tratamos de desarrollar un marco regulador para incentivar que los inversores se arriesguen a poner su capital en las compañías. Somos una especie de guardián para el cumplimiento del código del buen gobierno corporativo. Algunas de las normas tienen carácter de ley y otras no. En este último caso las compañías cotizadas pueden seguirlas o no. Si no lo hacen deberán explicar a los inversores de forma detallada a qué se debe.

En España el código de buen gobierno no es de obligado cumplimiento. Las empresas salvan el expediente con decir por qué no cumplen y las explicaciones a veces son vagas. ¿No sería mejor una norma obligatoria?

En Reino Unido pensamos que ese sistema funciona bien. Las cosas han cambiado bastante en materia de buen gobierno y a las empresas les interesa decir que cumplen los principios del código. Los inversores no suelen estar contentos si no se siguen. Es una forma más efectiva de cambiar los comportamientos que una ley que obligue a las empresas, pero no les haga cambiar de mentalidad. En Estados Unidos, por ejemplo, hay un sistema legal más duro y tampoco se puede decir que sea el sistema ideal.

En España la mayor parte de las compañías tienen un presidente ejecutivo. ¿Cree que es una buena idea?

En el código de mi país se sugiere que exista una separación de responsabilidades entre el presidente y el consejero delegado. Entre las grandes compañías del país hay muy pocas que concentren todo el poder en una sola persona. A los inversores no les suele gustar esta concentración.

¿Cree que los consejos de las compañías han aprendido de los errores del pasado?

Creo que la crisis ha demostrado que es necesario un nivel más alto de regulación en el sector financiero por su importancia sistémica. Por eso, en Reino Unido, los bancos, además del código de buen gobierno general para todas las compañías cotizadas, tienen normas específicas impuestas por la autoridad financiera. En la nueva versión del código de buen gobierno hemos hecho mucho más énfasis, por ejemplo, en la gestión del riesgo. Los bancos deben contar con un comité de riesgos independientes.

Los sistemas de retribución de los banqueros han contribuido a la crisis. ¿Se ha hecho lo suficiente para solventar este déficit?

Los sistemas de remuneración deben estar alineados con los intereses de los accionistas. Lo más importante no es la gestión de los directivos, sino que esté bien gobernada por su consejo, examinada por sus auditores y orientada a sus accionistas.

Las cúpulas de los grandes bancos británicos se han renovado. La mayoría de los nuevos consejeros delegados proceden, sin embargo, del negocio de la banca de inversión. ¿Es buena idea?

El comité de nombramientos debe asegurarse de que los directivos tengan la capacidad y la experiencia necesaria para el cargo. Los consejos deberían tener una mayor diversidad en su composición, particularmente en materia de género porque la promoción de mujeres en los consejos de las compañías británicas es todavía baja. Ahora mismo debatimos si se debería incrementar la presión sobre las compañías para que explique qué hacen para lograr esa diversidad.

¿Entiendo que está a favor de las cuotas?

No me refiero a cuotas, porque el código dice que la elección de los miembros del consejo debe guiarse por criterios objetivos, pero también creemos que los consejos deben responder a la diversidad, incluyendo en este sentido la diversidad de género.

¿Cree que hay estilos de dirección diferentes dependiendo del género?

No. Yo he estado en muchos consejos donde era la única mujer y no diría que mi trabajo fuese distinto. Pero es cierto que tener gente con diferentes personalidades y experiencias cambia la dinámica en un consejo.

¿Cree que sería conveniente forzar a los grandes fondos de inversión a tener un papel mucho más activo en las juntas?

Las gestoras deben entender que tienen más cosas que ganar ejerciendo sus derechos que si no lo hacen.

¿Qué entiende usted por consejero independiente?

En nuestro código hay una serie de especificaciones acerca de qué o quién puede considerarse o no independiente. En última instancia, el código dice que son los consejos los que deben decidir si un miembro es independiente. Las empresas deben debatir si una persona que lleva mucho tiempo en su consejo sigue siendo independiente.

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