La especial dificultad para encontrar empleo obliga a los parados de más de 45 años, más de un millón y medio de personas, a ser más flexibles. La mayoría están dispuestos a trabajar en un sector diferente o en un puesto con una cualificación inferior a su formación.

Dispuestos a todo por un empleo. Así se sienten buena parte de los más de cuatro millones de parados que hay en España. La situación del mercado laboral obliga ahora a los candidatos a ser más flexibles que nunca y el problema se agudiza entre los parados mayores de 45 años, un colectivo que está experimentando especiales dificultades para volver a encontrar un hueco en el mercado laboral. Conscientes de ello, su flexibilidad ha aumentado hasta límites impensables antes de la crisis.

El pasado mes de mayo había en España, según datos del Ministerio de Trabajo, 1.523.392 personas mayores de 45 años en situación de desempleo, lo que supone un 9,4% más que en el mismo mes del 2010. Este colectivo constituye ya el 36,3% del total de parados y en su gran mayoría (hasta el 93% en el caso de Catalunya) se encuentran en paro tras sufrir un despido o un expediente de regulación de empleo.

"Las empresas siguen aplicando la discriminación por razón de edad - denuncia Francisco Mesonero, director de la Fundación Adecco-. Las expectativas que tienen estos candidatos para encontrar empleo se desvanecen cuando se dan cuenta de las barreras que tiene para ellos el mercado laboral". Además, según Mesonero, son habituales los casos de "trabajadores que llevan 30 años seguidos trabajando en un sector donde ahora ya no pueden encontrar empleo, bien porque ese sector está en crisis o bien porque ellos mismos se han quedado obsoletos".

Según la Fundación Adecco, el 98,7% de los desempleados de más de 45 años estarían dispuestos a aceptar un empleo en un sector diferente al que trabajaban anteriormente y un 91,9% estarían dispuestos a trabajar en un puesto con una cualificación inferior a su formación. Además, y a pesar de que a esta edad la mayoría tiene cargas familiares, ya sea por el cuidado de los hijos o de los padres, cada vez más parados mayores de 45 años aseguran contemplar la movilidad laboral como alternativa para encontrar empleo. El 47,9% de los parados catalanes de más de 45 años cambiaría de ciudad para recolocarse, y en el conjunto español el porcentaje alcanza el 58,6%.

El problema es dónde ir, ya que la crisis se extiende a toda España. "Los jóvenes al menos tienen la ventaja de poder emigrar a Europa y muchos ya lo están haciendo, - dice Mesonero -. Entre los mayores de 45 años, en cambio, el problema del idioma hace esta posibilidad muy lejana".

 


"Llegué a creer que no servía"

Entrevista a Pilar Regidor, ex desempleada de 52 años

Pilar Regidor llevaba toda la vida trabajando en una cadena de montaje de Miniwatt-Philips cuando, a los 49 años, se vio afectada por un expediente de regulación de empleo. Ahora tiene 52 y recuerda los últimos años como "un auténtico calvario", donde ha combinado periodos de desempleo con trabajos de todo tipo, desde limpiadora hasta panadera. Titulada en Filología Hispánica y en español para extranjeros, en las entrevistas la consideraban demasiado preparada para puestos de fábrica, pero la rechazaban para los administrativos. "Cuando ves que nadie te quiere llegas a creer que ya no sirves para trabajar, y vas a las entrevistas con miedo porque sientes que tienes que demostrar más que los demás", explica. Tras formarse como administradora de fincas, hace unos meses encontró empleo en el sector gracias a una oferta publicada en La Vanguardia.



La autoestima también ayuda

El pesimismo es uno de los enemigos del desempleado. "Una persona que lleva más de un año buscando empleo se convierte automáticamente en una persona desanimada", asegura Francisco Mesonero, director de la Fundación Adecco. El 45,6% de los desempleados mayores de 45 años cree que tardará más de un año en colocarse y, en el caso de los parados de larga duración, la cifra se eleva hasta el 52,7%. Lo que más les preocupa es la necesidad de ingresos (54,1%), aunque casi una cuarta parte (22%) destaca la falta de autoestima por encima de los problemas económicos. "Los candidatos de esta edad afrontan la búsqueda de empleo con una autoestima muy baja, que hay que subir de inmediato porque así es imposible encontrar empleo", lamenta Mesonero.

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