Solo el 21% de los ejecutivos españoles describe el nivel de competencia de su fuerza de trabajo como líder en su sector, según un estudio reciente. Y tan solo un 8% de las empresas encuestadas piensa que su función de recursos humanos es diferencial y líder dentro de su sector, con una organización preparada para adaptarse a los cambios en periodos de incertidumbre económica.

Las empresas españolas están cambiando su enfoque, y están pasando del control de costes a la búsqueda del crecimiento como estrategia para salir de la crisis. Mientras que en 2009 el 37% de las compañías se volcaba en la reducción de costes, este año este porcentaje se reduce al 12%. Además, para el próximo ejercicio, el crecimiento será el principal objetivo, al menos para el 39% de las organizaciones. Sin embargo, para ello hay un inconveniente y motivo de preocupación: la mayoría de las empresas considera que sus profesionales no tienen las competencias y habilidades que se requieren para afrontar este crecimiento. Solo el 21% de los ejecutivos españoles describe el nivel de competencia de su fuerza de trabajo como líder en su sector.

"La falta de habilidades relevantes representa un freno al crecimiento, de ahí que las empresas deban replantearse cómo dotar a sus empleados de estas competencias para ser competitivas", señala Francisco Puertas, socio del área de talento y organización de Accenture, consultora que ha preparado el informe High Performance Workforce Study 2011, en el que han participado 674 compañías de 24 países, de las cuales 52 son multinacionales españolas. Entre las competencias y habilidades necesarias, apunta Puertas, está la capacidad de "aprender y desaprender, ya que estamos en un nuevo contexto, donde hay que abrir nuevos negocios".

También considera prioritaria la capacidad de innovación, "pensar de una manera diferente, que no emane de la capa de arriba sino que estén implicados todos los empleados para que estos sean los que propongan cómo hacer las cosas de manera diferente", añade. Se trata, en definitiva, de actitud.

Y de confianza. En este sentido, parece que el optimismo está prendiendo entre la alta dirección. "Las empresas empiezan a perder su pesimismo y su estrategia ya no es reducir costes", prosigue el consultor de Accenture. La mitad de los ejecutivos españoles, al menos así lo asegura el 54%, no espera cambios en el tamaño de su plantilla en los próximos 12 meses, y solo el 20% tiene previsión de incrementar su plantilla en dicho plazo. Por el contrario, el 26% de las compañías pretende reducir su plantilla en el próximo año.

El 54% admitió que el personal es menor que antes del inicio de la crisis. El bajo rendimiento de los profesionales, en el 50% de los casos encuestados, y las prejubilación, en el 40%, fueron los dos criterios prioritarios para reducir la masa salarial de las organizaciones.

En cuanto al área de recursos humanos, el alineamiento de este departamento con el negocio no es el adecuado. Tan solo un 8% de las empresas encuestadas piensa que su función de recursos humanos es diferencial y líder dentro de su sector, con una organización preparada para adaptarse a los cambios en periodos de incertidumbre económica. La mitad de los directivos españoles opina que no cuenta con grandes ventajas competitivas que les hagan situarse por encima de la competencia.

 


Vuelve la guerra...

...por el talento. Las áreas de marketing y de ventas son las funciones decisivas para las empresas españolas en estos momentos. Necesitan vender más y de manera diferente. Sin embargo, la mayoría ve grandes carencias en cuanto a competencias y habilidades en estos profesionales.

Por ello, la batalla por los mejores ha devuelto protagonismo a los departamentos de recursos humanos.

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