Perfil de Ignacio González, Director General de Clade, primer grupo empresarial cooperativo de Catalunya: "Somos un ejemplo de cómo podría ser esta nueva economía que todo el mundo se pregunta cómo será. En Clade, y en todo el sector cooperativo, detectamos un acercamiento de los negocios y los nuevos modelos económicos a la esencia de nuestro modelo"

Los que le conocen aseguran que es un buen director de operaciones en todas las facetas de su vida. Además de planificar las estrategias de las diversas empresas y organizaciones en las que ha trabajado, también usa las hojas Excel para tener controlados todos los kilómetros que hace en bicicleta, con estadísticas y todo. En esas hojas, seguro que Ignacio González también tiene anotado el primer día de febrero que estrenó su nuevo cargo como director general de Clade. El hasta ahora director general de Suara pasa a dirigir este grupo de cooperativas en sustitución de Xavier López, que dejó el cargo vacante tras su incorporación a la dirección general de economía social y cooperativa y trabajo autónomo de la Generalitat de Catalunya.

Ignacio González Uribesalgo (Zumarraga, 1957) está desde el pasado febrero al frente de un grupo que representa a empresas tan exitosas como Abacus, La Fageda, Lavola o la Cooperativa Plana de Vic y que se crea en Barcelona a finales de 2004. En estos seis años de recorrido, Clade - presidido hoy por Miquel Àngel Oliva (Abacus) - ha superado los 4.130 puestos de trabajo y ha alcanzado unos resultados consolidados de 305 millones de euros en 2010.

González inició sus estudios en la universidad de Mondragón - su primer contacto con el mundo cooperativo - donde se licenció en Ciencias Económicas y Empresariales. En 1979 y atraído por "ver otras realidades", vino y tras su paso por la UAB se incorporó a la consultora Artur Andersen.

Tras cinco años en la firma - "donde aprendí mucho" señala -, saltó al sector informático donde se encargó de la dirección financiera hasta que le propusieron sumarse al equipo que preparó los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. "La experiencia de los juegos olímpicos, donde era el responsable de logística que la antorcha olímpica, me marcó. Descubrí la sociedad civil catalana, el papel que tenía y su compromiso", recuerda. "En aquellos cuatro meses dejamos nuestro trabajo para dedicarnos algo que nos hacía mucha ilusión a todos", añade.

Tras ver como el pebetero del Estadi Olímpic se encendía y daba inicio la competición, Ignacio González volvió a empezar un nuevo reto profesional. En esta ocasión en el Grupo Agrovic Alimentación en el que estuvo diez años como director de operaciones hasta que éste fue vendido al grupo Sada-Nutreco. Y otro salto de sector. En 2002 González se integra como director de operaciones al grupo Sar, dedicado a la gestión de residencias para personas mayores y atención a la dependencia. Tras cinco años allí, en abril de 2007 lo fichan como director general a la cooperativa CTF Serveis Sociosanitaris. "El objetivo era hacer crecer la cooperativa, fortalecerla y diversificar el negocio y los clientes", indica González.

Esa misión tenía como objetivo final la creación de Suara - "me dicen que soy uno de los padres"- la cooperativa nacida en julio de 2008 tras la unión de las cooperativas Escaler, de la Garrotxa, y EAS y CTF Serveis Sociosanitaris, ambas de Barcelona. Desde junio de 2008 ha sido director de operaciones de Suara, una responsabilidad que asuma la hasta ahora directora financiera de la organización, Laura Peracaula.

En la nueva etapa como director general de Clade, que cerró 2010 con 1.410 socios trabajadores y 700.000 socios consumidores, Ignacio González tiene como objetivos impulsar las empresas del grupo cooperativo para que trabajen en la misma línea, y desarrollar nuevos proyectos conjuntos. "Ahora nos toca tener empresas que sean mejores", asegura. Reconoce que "ahora he subido un escalón, he dejado de lado el día a día de las empresas, pero el cometido es generar modelos de compañías y apoyar a sus socios a que sean mejores".

Conocedor y gran defensor del sector cooperativo, añade que "nos diferenciamos de otras empresas en clave interna, externamente somos iguales que las otras". "Somos un ejemplo de cómo podría ser esta nueva economía que todo el mundo se pregunta cómo será. En Clade, y en todo el sector cooperativo, detectamos un acercamiento de los negocios y los nuevos modelos económicos a la esencia de nuestro modelo". Por eso hace falta crear empresas de éxito y salir afuera.

González sigue viviendo en Barcelona aunque una vez al mes viaja hasta su tierra donde visita a su madre y amigos con los que coincide en la sociedad gastronómica. Casado y con dos hijos, es un apasionado del ciclismo. "¡Para los vascos el ciclismo es una religión!" Cada año se acerca al Tour y ya ha hecho unos 250 puertos de montaña en los Alpes, Pirineos y Dolomitas. "¡Quiero llegar a hacer 500!", puntualiza.

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