La empresa Gaes asume la flexibilidad horaria y el teletrabajo como medidas para la conciliación. La firma catalana intenta que su plantilla de 1.600 personas, repartidas entre España y el extranjero, tengan un mayor bienestar. Eso repercute directamente en la productividad y en el compromiso que se adquiere con la firma.

Durante unos días, más de un centenar de trabajadores voluntarios de Gaes, líder en corrección auditiva de España, contravinieron la filosofía de la empresa y conciliaron menos. Las horas extras que pasaron en el edificio acristalado de Poble Nou se transformaron en un lipdub, una fórmula de moda para mostrar las firmas en un video, en el que los empleados bailan y sincronizan sus labios con una canción pegadiza

Eso fue además. Lo importante se encuentra en las condiciones laborales ofrecidas por las empresas. La firma catalana intenta que su plantilla de 1.600 personas, repartidas entre España y el extranjero, «tengan un mayor bienestar. Eso repercute directamente en la productividad y en el compromiso que se adquiere con la firma», resume Conchita Gassó, directora de la sociedad que gestiona el patrimonio de la familia y presidenta del comité de Igualdad.

La próxima semana, la Fundació Internacional de la Dona Emprenedora (Fidem) otorgará a esta compañía el Premio a la Conciliación 2011. A pesar de que el 60% de la plantilla son mujeres, con una edad media de 35,5 años, Gassó afirma categórica: «La conciliación es para hombres y mujeres». Y asegura que a la flexibilización del horario, dos horas por delante o por detrás, «puede acogerse un empleado que cambie su horario para ir a buscar a su hija al colegio». La directiva recuerda frases de su padre fallecido, Juan Gassó que fundó, con José María Espoy, la compañía en 1949. Ella, su hermana y sus dos hermanos administran la empresa de audífonos. Con nuevas necesidades, como la conciliación por la que sus tiendas cierran ahora varias tardes de días señalados como el 31 de diciembre.

Familiar o multinacional

Pero del patriarca han heredado la manera familiar de gestionar. Con un símil futbolístico, Gassó lo resume: «Guardiola es una empresa familiar y el Madrid o Mourinho, en este caso, es una multinacional». En esta dinámica de estímulo para lograr objetivos, los empleados pueden recurrir dos días a la semana al teletrabajo. Una modalidad para los servicios corporativos, a la que se acogen más mujeres (31) que hombres (10).

Una de las que lo hace, a veces, es Susana Quesada, directora de Zona Cataluña de Gaes. El motivo: su hija pequeña. «En el marco de mi responsabilidad -dirige un equipo de 11 personas que gestionan a otras 180- y de la dificultad que tengo para conciliar porque hay cenas y eventos fuera del horario habitual, puedo ordenar mi tiempo. Organizo la agenda en función de mis necesidades laborales y personales», explica. A Quesada, de 32 años, la nombraron cuando acababa de parir.

«Fue sorprendente. La idea general es que esto no sucede», recuerda la ejecutiva. Y es cierto. Como lo es la reticencia de un compañero, con cargo, a tomarse el permiso de paternidad. «Las medidas están pensadas para ambos, pero las aprovechan las mujeres», recapitula Quesada. La empresa intenta dar ejemplo, que ya es mucho.

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