Lynda Gratton, Catedrática de Liderazgo en la London Business School y célebre gurú del management, resume en este artículo las tesis principales de su libro The Shift [“El cambio”], donde habla de un cambio inminente en el mercado laboral debido a cinco grandes fuerzas: tecnología, globalización, demografía, medio ambiente y cambios sociales.

¿Cómo nos afectarán los rápidos cambios en tecnología, demografía y sociedad como trabajadores y profesionales de RH? El Future of Work Consortium cree que transformarán nuestro mundo –para bien o para mal.

Vivimos tiempos emocionantes. Hay fuerzas en el trabajo que, en la próxima década, cambiarán fundamentalmente mucho de lo que damos por sentado sobre empleados, trabajo y organizaciones. Vivimos en un momento en que la escisión con el pasado tiene la misma magnitud que durante la Revolución Industrial a finales del siglo XVIII: una rotura de tal calibre que el trabajo –lo que hacemos, dónde lo hacemos, cómo trabajamos y con quién –cambiará, posiblemente hasta hacerlo irreconocible, durante nuestro tiempo de vida.

A finales del siglo XVIII, el motor del cambio fue el desarrollo del carbón y la energía del vapor. Esta vez no es el resultado de una sola fuerza, sino de una sutil combinación de cinco fuerzas que transformarán los fundamentos de lo que damos por sentado en el trabajo: la necesidad de una economía con bajas emisiones de carbono, avances rápidos en la tecnología, globalización creciente, cambios profundos en la longevidad y la demografía y profundos cambios sociales.

Muchas de las cosas que hemos dado por sentadas durante 20 años están desapareciendo: trabajar de 9 a 5, alinearse solo con una empresa, tener libres los fines de semana, trabajar con gente a la que conocemos bien en las oficinas a las que vamos cada día. Y lo mismo está pasando en las organizaciones –la idea de que la jerarquía es la mejor forma de gestionar los flujos de información, de que la mayoría de gente trabaja con miembros del equipo en la misma oficina, de que gran parte del talento será retenido en las fronteras de la compañía. Todo eso está cambiando y lo que viene en su lugar es mucho menos conocido, menos comprensible y casi demasiado frágil para cogerlo.

Las cinco fuerzas que están cambiando el empleo

Ahora mismo la combinación de las cinco fuerzas de la tecnología, la globalización, las tendencias demográficas, la necesidad de una economía con menos emisiones de carbono y los cambios sociales están transformando los fundamentos del trabajo. Estas son algunas de las maneras en que lo están haciendo:

- La capacidad tecnológica crecerá exponencialmente: una de las tendencias clave será la caída rápida y continua del coste de la informática. Es de esperar que esto vaya a más y que veamos tecnología todavía más compleja al alcance en dispositivos móviles relativamente baratos.

- Además, en la próxima década se conectarán más de 5.000 millones de personas. Esto tendrá lugar en las “megaciudades” del mundo y también en zonas rurales. La extensión de la conectividad hará posible una “conciencia global” que nunca antes se ha visto.

- La extensión de dicha conciencia global también será moldeada gracias a que “la nube” se volverá ubicua, creando así una infraestructura global sobre la que se pondrán al alcance varios servicios –aplicaciones y recursos. Permitirá a cualquiera con un ordenador o un dispositivo móvil contratar servicios por minutos de uso, y eso tiene un potencial enorme para llevar tecnología sofisticada a cada rincón del planeta.

- Es de esperar que emerjan megacompañías y microemprendedores. Los avances tecnológicos llevarán a un entorno de trabajo y negocio cada vez más complejo, con la aparición de megacompañías que se extenderán por todo el planeta. Al mismo tiempo, surgirán millones de pequeños grupos de microemprendedores y asociaciones.

- Previsiblemente, las décadas de crecimiento de China e India jugarán un papel muy importante. En las últimas décadas, ambos países han experimentado un crecimiento masivo –alimentado por un mercado interno conjunto de más de 2.000 millones de consumidores, y por su capacidad de ser la “fábrica” y la “trastienda” del mundo. Además, si los bienes y servicios –creados por los trabajadores de dichos países– ascienden en la cadena de valor, también aumentarán las aspiraciones globales de las compañías chinas e indias.

- También es probable que las canteras de talento cambien junto con los centros neurálgicos globales de educación. Con una población conjunta de 2.600 millones de personas en 2010, que habrá aumentado hasta 2.800 en 2020 y hasta 3.000 en 2050, India y China se están convirtiendo rápidamente en claves para las canteras de talento en todo el mundo. A ello se añade el hecho de que estos países son propensos a estudiar las materias científicas más “duras” y que la inversión de empresas locales en el desarrollo del talento asegurará que cada vez más compañías buscarán en India y China a sus ingenieros y científicos.

¿Qué nos espera a la vuelta de la esquina?

Junto con estas fuerzas masivas, el futuro del trabajo podría ser sombrío: un lugar donde la globalización y el desarrollo tecnológico deje a muchas personas aisladas en centros urbanos y lejos de sus compañeros de trabajo, conectadas solo a través de avatares virtuales y telepresencia. Un futuro donde la constante necesidad de un mundo 24/7 combinada con las incesantes demandas tecnológicas creen un nivel de fragmentación del tiempo que se lleve por delante gran parte de la oportunidad de aprender con profundidad o de experimentar con la creatividad. Un futuro donde aquellos que hayan creado un alto valor para ellos mismos rápidamente lleguen lejos, dejando atrás una masa de población excluida en crecientes bolsas de pobreza por todo el mundo.

Pero el futuro del trabajo también podría ser positivo y mejorar la calidad de vida. Un futuro donde la mera conectividad de la tecnología combinada con la creciente empatía de la Generación Y cree extraordinarias oportunidades para que gente de todo el mundo se comunique en un proceso de cocreación que multiplique la energía del individuo con la creatividad y la innovación de multitudes de personas con la misma mentalidad.

Un futuro donde la comunidad y la sociedad puedan jugar un rol más relevante en el trabajo diario y donde muchas personas puedan decidir conciliar el trabajo con muchas otras actividades. Un futuro que cree oportunidades reales para que personas con energía se conviertan en microemprendedores, usando el poder de la tecnología low cost y uniéndose en comunidades globales para crear valor de un modo que nunca antes había sido posible.

Hacer el cambio

Nunca antes tanta gente había tenido tantas opciones. El reto es que usemos sabiamente todas estas oportunidades, que entendamos sus consecuencias y que emprendamos acciones que sean valientes y mejoren nuestras vidas.

Creo que necesitaremos hacer los siguientes cambios si queremos asegurar que se reduzcan los posibles defectos del futuro:

- El cambio de tener un conocimiento general superficial a convertirse en un maestro en serie. Ha existido la opinión hasta ahora de que saber un poco de todo crea oportunidades. Pero en estos días de tecnología inteligente, tu competidor no es tu homólogo chino con estudios, sino cualquiera con acceso a la Wikipedia o a Google; entornos ambos que permiten que todos seamos maestros en conocimientos superficiales.

- El reto aquí es elegir algo que sea interesante y valioso y después estar preparado para profundizar de verdad en habilidades y competencias. En la larga vida laboral que nos espera a la mayoría, eso también significa que hay que estar preparado para mutar al menos dos y, posiblemente, hasta tres o cuatro veces hacia otras áreas de expertise profesional.

- El cambio de ser un competidor aislado a ser un conector innovador. Muchos baby boomers (las personas nacidas desde 1945 hasta los años 60) como yo fuimos educados para creer que el trabajo duro y la competición eran la forma de prosperar. Pero en el futuro los retos son demasiado grandes y demasiado completos para ser resueltos por una sola persona –lo que se necesitará es conectividad. En mi opinión existen tres tipos de conectividad que serán cruciales. El primero es la “pandilla”: ese número reducido de personas en las que uno confía para obtener ideas e inspiración, a las que conoce bien y que le ayudarán cuando lo necesite. El segundo es la “multitud de las grandes ideas”: la red de amigos –y amigos de amigos– que potencialmente aportan un gran despliegue de ideas y perspectivas, y que pueden jugar un papel crucial en la innovación. El tercero es la conectividad para contrarrestar la soledad que podría ser uno de los temas centrales en el trabajo del futuro. Es la “comunidad regenerativa”: una red de amigos íntimos y familia que puede ofrecer el apoyo emocional y la franqueza que son tan importantes para la resiliencia emocional.

- El cambio desde el consumidor voraz hasta el productor apasionado. El tradicional trato en el mundo laboral –“Trabajo… para que me paguen… para comprar cosas… que me hagan feliz”– se está quedando cada vez más anticuado. Muchas personas eligen el trabajo que hacen por un montón de razones además del sueldo. Además, se está demostrando cada vez más que el consumo juega un papel muy limitado en la creación de felicidad humana. Por esta razón el tercer cambio es tan importante. El cambio desde poner la paga, la remuneración y la promoción en el centro del trato laboral hacia prestar más atención a lo que realmente hace que la vida laboral merezca la pena. Eso incluye, por ejemplo, la oportunidad de trabajar con personas que sean creativas e inspiradoras, desempeñar tareas que sean ricas en significado y producir ideas que resuenen con los valores.

- Estamos en medio de una transformación en la naturaleza del trabajo que es mayor que cualquiera que hayamos experimentado hasta ahora. Tenemos más opciones que nunca y más oportunidades de formular el trabajo de modo que aporte valor, significado y un propósito. El reto es adoptar todos estos cambios y transformar el trabajo tanto para los individuos como para las organizaciones.



* Gratton, Lynda. “The changing shape of jobs: Work the shift”. People Management magazine, 01/05/2011 (Artículo consultado on line: 17/05/2011).

Acceso a la noticia: http://www.peoplemanagement.co.uk/pm/articles/2011/04/the-changing-shape-of-jobs-work-the-shift.htm?area=pm

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