Más de la mitad de los empleados ve su trabajo como una forma de ganar dinero. Hay unos pocos, uno de cada cuatro, que se sienten felices en su puesto. Lo que más valoran de las empresas es la flexibilidad, la valoración y las oportunidades.

Dicen que el 60% de los empleados ve su trabajo como una mera forma de generar ingresos. O sea, que el común de los mortales preferiría cualquier otra dedicación, si le dieran a elegir (y el dinero del sueldo, claro), a acudir a la oficina cada día. Una reciente encuesta realizada en EE UU refleja que apenas uno de cada cuatro empleados se siente realizado y feliz en su puesto. La cuestión es por qué. Qué diferencia un buen lugar de trabajo de uno malo. Por qué los trabajadores se sienten a gusto o a disgusto en su cargo.

Existen multitud de rankings que premian a las empresas que teóricamente consiguen mejores ambientes laborales. Aunque lo ideal es ir a la fuente, los empleados, para saber qué tienen las compañías que disfrutan de climas laborales más que saludables aun en los tiempos que corren, cuando la motivación del personal se ha resentido notablemente por la crisis. El clima tóxico se ha extendido como la pólvora. France Telecom es su máxima representación, con la ola de suicidios que esta semana se ha cobrado su última víctima desde que la firma anunciase la reestructuración de su plantilla.

La empresa de telecomunicaciones gala ha dejado de lado todas las máximas que consideran los trabajadores para estar orgullosos de su compañía y, por tanto, comprometidos con ella. Según Susana Marcos, socia de la consultora People Matters, estas máximas son: "Saber lo que se espera de cada uno, sentirse respetado, reconocido, tratado con equidad, con una opinión que cuenta, con un trabajo que tiene valor para uno mismo y para la organización, en un lugar donde se puede progresar y crecer personal y profesionalmente".

Cuando uno entra en las oficinas madrileñas de InfoJobs, compañía de búsqueda de empleo a través de Internet, aprecia el buen ambiente. Es más fácil en empresas pequeñas (220 empleados en España, 40 de ellos en Madrid) que en las grandes, como es el caso de Vodafone (4.400 empleados, el 60% en la capital), si bien es cierto que en la telefónica el buen clima también se respira desde el momento en que la recepcionista invita al visitante a mirar a la cámara que le hará una fotografía por seguridad.

Ambas empresas presumen del valor que dan a las personas, la clave para ser elegidas como compañías donde la gente quiere trabajar. Tanto como para que InfoJobs haya cambiado este año su misión empresarial, según explica Jaume Gurt, su director general: "Ahora es hacer fácil a las personas encontrar el mejor empleo posible. Hemos potenciado la parte social". De hecho, InfoJobs ha lanzado varios servicios gratuitos para impulsar esa misión e interés social con el que sus empleados se sienten muy identificados.

Comprometida. Así se ve a Dorina con Vodafone, donde esta rumana lleva nueve años trabajando. Y se refleja cuando comenta que a veces contesta el teléfono de su casa como la responsable del call center de Vodafone que es.

Alfonso entró de becario hace cinco años en la empresa, es su único trabajo, como el de Dorina. Igual que ella, sabe que "con ganas y echándole más horas de lo normal, si tienes inquietudes y quieres cambiar de puesto, en Vodafone puedes", dice. ¿Qué inconveniente ven a su trabajo? "Que vamos superdeprisa". El mismo que Rogelio, con 15 años de permanencia en la empresa de las oportunidades, como define a la firma donde ha pasado al menos por seis departamentos y funciones. "Sigo manteniendo la pasión, por eso me resulta complicado ver cosas negativas", declara.

Para Marga, Vodafone no era su primera empresa. Ya lleva ocho años y es consciente de la gran diferencia que ofrece: "La formación que nos da es increíble". Y lo que le parece más importante: "Tu opinión cuenta y tienes muchas formas de transmitirla". "Lo que se valora es a la persona", apostilla Ángel, con 22 años de antigüedad y "varias carreras profesionales" hechas. "Las oportunidades las tienes que elegir tú y currártelas. Si lo haces, la empresa te las da", dice Pilar, que con 15 personas a su cargo lleva nueve años disfrutando de la reducción de jornada que le permite atender a sus dos hijos. Lo que atestigua Javier, para quien "no hay dos días iguales. Y eso motiva".

Ernesto es un ingeniero de telecomunicaciones que después de su beca en Telefónica engrosó las filas de jóvenes talentos de Vodafone, donde la máxima de la flexibilidad contrasta con la burocrática operadora presidida por Alierta. "La empresa te permite equivocarte. Eso sí, su grado de exigencia es elevadísimo", dice Esther. "Es una compañía poco jerárquica y que premia las buenas ideas", según Javier. "No hay horario, sino responsabilidades", añade David, que se jacta del buen ambiente laboral y de la diversión que le produce, además de "la seguridad que ofrece Vodafone, que prioriza en las personas y por eso no tenemos miedo a perder el trabajo".

"La gente está orgullosa de la compañía, aunque le exija un montón. De hecho, el 60% de la plantilla lleva en Vodafone desde el principio", explica Pedro Díaz, su director de recursos humanos. Es consciente de que la crisis ha provocado que el clima laboral baje un punto (al 78%), entre otras cosas por el retraso del pago de la subida salarial y por el recorte en los planes de formación, pero sigue poniendo su objetivo en innovar en la forma de trabajar y en la pasión por las personas.

Una pasión que comparten los trabajadores de InfoJobs, donde la plantilla al completo ha participado en el diseño de su misión y su visión, dice el director de su oficina madrileña, Antonio Gómez. Sabe que esto conlleva mayor involucración de los empleados. Tanta que no son capaces de citar las pegas de su firma. Como los empleados de Vodafone, solo apuntan al exceso de trabajo y a la presión de los objetivos.

"Lo mejor es el ambiente de trabajo", afirma Cristina, con una antigüedad de cinco años en InfoJobs. Sus compañeros África, Melanie y Óscar lo acreditan y agregan la flexibilidad para conciliar vida laboral y personal como otra gran ventaja, algo que sabe muy bien África, que está embarazada. "A partir de la semana 34 puedo irme a casa cobrando el sueldo y tengo una semana más de la legal de baja maternal", presume.

Manuel y Miguel son informáticos y saben por ello que pueden elegir destino laboral aun en crisis. Y lo han hecho en InfoJobs, donde llevan seis y dos años, respectivamente, por el mismo motivo que sus colegas: flexibilidad, ambiente de trabajo y beneficios sociales. Coinciden con el responsable comercial, Javier, en sentirse bien pagados y orgullosos de trabajar en una empresa con valores, en la que "podemos dedicar la mitad de la jornada a dar servicios gratuitos en ONG", añade.

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