Los ERE temporales en 2010 duraron una media de 161 días, y se redujeron a la mitad respecto a la cifra de 2009. La reducción de jornada para evitar el despido, el denominado método alemán, se consolida en el mercado laboral español.

En 2010 se registraron menos expedientes de regulación de empleo que en 2009, pero los afectados sufrieron un castigo más severo. Los 210.359 empleados a los que se les suspendió el contrato temporalmente tuvieron que pasar 161 días de media sin trabajar, el doble que dos años antes. Las reducciones de jornada se duplicaron y rozaron los 40.000 casos.

Lo peor de la crisis ya ha pasado, al menos desde el punto de vista de los expedientes de regulación de empleo (ERE). En 2010 hubo 319.374 trabajadores afectados por algún ERE, un 54,8% menos que el año anterior, según el Ministerio de Trabajo. Los de extinción de empleo se quedaron en 51.000. Una cifra pequeña, si bien hay que tener en cuenta que en España tres de cada cuatro despidos son improcedentes, sin que medie un ERE.

Pero los empresarios tienen más herramientas aparte del despido para regular sus plantillas. El más usado, especialmente en sectores como el automovilístico o industrial, sigue siendo la suspensión temporal de contratos. En 2010 se produjo una reducción de casi el 50% de esta modalidad de ERE, pasando de 465.215 a 210.359 trabajadores afectados. Sin embargo, los empleados a los que se les aplicó tuvieron que pasar más tiempo sin trabajar (y cobrar). Así, la media por trabajador alcanzó los 161 días, prácticamente la mitad del año.

Otra modalidad de ajuste de plantilla al alcance de las empresas, la reducción de jornada, sigue ganando presencia en el mercado laboral español, aunque a un ritmo más lento. El año pasado fueron 38.113 los trabajadores a los que se les impuso la medida. Un 54% más que en 2009 y 15 veces más que en 2008, año hasta el que no era una práctica habitual. Este aumento sitúa a España más cerca de Alemania, país donde se está optando por esta modalidad de ajuste de plantilla para evitar el despido, el denominado método alemán.

La incidencia de la aplicación de los ERE no fue igual en todos los sectores. Así, por ejemplo, según los últimos datos de UGT, en la industria de la alimentación, bebidas y tabaco crecieron un 45,2% en 2010. Se trata de los peores registros de los últimos diez años. La industria acaparó dos terceras partes de los ERE de 2010, rozando los 200.000 expedientes, la mitad que en 2009. El único sector en el que crecieron los expedientes de regulación de empleo en 2010 fue el de la construcción, que registró 5.000 más que durante el ejercicio anterior.

Asimismo, las pymes han ganado peso en el reparto de los ERE: si en 2009 fueron responsables del 26%, el año pasado acapararon casi el 40%. No obstante, las mayores compañías del país (con más de 5.000 empleados) registraron en 2010 una sexta parte de los expedientes de regulación de empleo, contra el 2% del año anterior.

Pese a que los ERE marcan una tendencia a la baja, dado que 2009 fue el año en que la crisis tocó fondo, aún no está claro qué incidencia tendrá en ello la reforma laboral. Su desarrollo reglamentario tendrá lugar este año. Según reza el articulado que entró en vigor el pasado mes de septiembre, "la suspensión del contrato por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción tendrá una tramitación idéntica, con independencia del número de trabajadores de la empresa y de los que estén afectados por la medida".

 


Formación de parados

El Ministerio de Trabajo destinó en 2010 unos 92 millones de euros a la formación de trabajadores de la construcción, el único sector en el que aumentó de 2009 a 2010 el número de ERE registrados. Se beneficiaron de ello 400.000 personas.


105.000 funcionarios hicieron huelga en junio

Trabajo cifra en 105.000 los empleados que estuvieron en huelga en junio del año pasado. Fue ese mismo mes cuando los sindicatos de la función pública convocaron una huelga en el sector en protesta por el recorte del 5% de los sueldos de los funcionarios aprobado por el Gobierno en mayo como parte de sus medidas de austeridad.

Sin embargo, en el desglose mensual de los datos del Ministerio no se ofrecen las cifras de trabajadores que ejercieron el derecho de huelga en septiembre. Esto es, los que acudieron a la huelga general del 29-S, convocada por las centrales sindicales contra la reforma laboral y de las pensiones aprobada por el Gobierno sin el consenso de los agentes sociales y que entró en vigor ese mismo mes.

Sin considerar las personas que no trabajaron en septiembre ni en diciembre, mes del que tampoco se aportan cifras, el resto de 2010 suma un total de 397.000 trabajadores. O lo que es lo mismo, se perdieron 630.000 jornadas laborales por culpa de los que no fueron a trabajar.

La cifra contrasta con la de 2009, año del que sí se ofrecen los datos completos. El total de empleados que hicieron huelga entonces fue de 720.000, casi el doble que en 2010, lo que se tradujo en la pérdida 1,3 millones de jornadas laborales.

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