El acuerdo social y económico pactado entre Gobierno, sindicatos y empresarios pretende recuperar la confianza y contribuir al crecimiento de la economía y el empleo. Es el primer gran pacto entre empresarios y sindicatos desde el acuerdo económico y social (AES) en 1985.

Gobierno y agentes sociales cerraron definitivamente en la tarde de ayer la redacción del acuerdo social y económico (ASE). El objetivo es recuperar la confianza y contribuir al crecimiento de la economía y el empleo. Para ello, los agentes sociales han practicado un ejercicio de responsabilidad en el que se comprometen en el equilibrio de las cuentas públicas, a garantizar la sostenibilidad a largo plazo del sistema público de la Seguridad Social y a fomentar la competitividad, para lo que se afronta la reforma de las pensiones y se comprometen en la negociación colectiva.

Este acuerdo tiene una enorme importancia estratégica. Supone un cambio radical en la actitud que habían mantenido empresarios y sindicatos desde que estalló la crisis en agosto del 2007. Tal como explicó ayer el secretario general de UGT, Cándido Méndez, "hemos tenido en cuenta no sólo el contenido sino también el grave contexto de la situación económica que es muy preocupante". Como explicó el secretario general de CC. OO., Ignacio Fernández Toxo, "hemos intentado dar un balón de oxígeno a la ciudadanía... porque queremos contribuir a cambiar la actitud ante el empleo" .

La CEOE añadió que "sienta las bases para una valoración positiva por parte de los mercados financieros que podría suponer un paso adelante en el proceso de recuperación del crédito".

Los agentes sociales recibieron el apoyo unánime de la dirección de sus respectivas organizaciones a la firma del acuerdo.

El Gobierno confía en que este pacto sirva para desbloquear la confrontación política y realizar las reformas estructurales de forma consensuada. Este apoyo se pondrá de manifiesto durante la tramitación parlamentaria de las leyes que modifica el pacto. El PP ya manifestó ayer su intención de apoyar la reforma de pensiones y hasta la energía.

El acuerdo no recoge el ambicioso contenido con que se planteó, pero es el primer gran pacto entre empresarios y sindicatos desde el acuerdo económico y social (AES) en 1985 y por eso se han repetido sus siglas al llamarle acuerdo social y económico.

 

PLAN DE CHOQUE

Subvención para contratar jóvenes a tiempo parcial

Una de las principales novedades del pacto son las políticas activas de empleo. Trabajo subvencionará la contratación de jóvenes de hasta 30 años y parados de larga duración mediante una reducción de cotizaciones durante un año. El contrato tiene que ser a tiempo parcial. La reducción de cuotas será del 100% si la empresa tiene menos de 250 trabajadores y del 75% si tiene más. Además, si el contrato se hace indefinido tendrá ayudas adicionales. En seis meses se hará una evaluación de su impacto. La estimación inicial es que se realicen 100.000 contratos. Este plan de choque se aprobará el viernes mediante un real decreto.

Otro elemento básico del acuerdo es la reforma de las políticas activas. En concreto se modifican los servicio públicos de empleo. Este cambio exige el cambio de la ley básica de empleo, uno de los pilares del mercado laboral. Se desarrolla un itinerario individual y personalizado que se materializará en un acuerdo personal de empleo según el cual el desempleado se compromete a participar activamente en la búsqueda de empleo y participar en las actividades formativas. Supone un cambio sustancial porque obligará al desempleado "a estar aquí con nosotros", como ha explicado la secretaria de Estado de Empleo, Mariluz Rodríguez. Este cambio va acompañado del diseño de una estrategia en el ámbito nacional, de forma que será el Estado quien asumirá la dotación de los servicios públicos de empleo y su control, aunque lo hará coordinado con las comunidades autónomas.

Asimismo, se implantará un programa de recalificación para las personas que hayan agotado su prestación por desempleo y que contará con una dotación en torno a los 426 euros. La principal novedad es que la prestación va ligada a la participación en un curso de formación.

Otro elemento clave es el compromiso para cambiar la formación profesional de grado medio. Trabajo realizará un estudio con los agentes sociales para determinar los sectores donde se va a desarrollar y se podrán hacer cursos on line. Por último, el Gobierno se compromete a elaborar una estrategia para favorecer a los parados de mayor edad antes del 30 de septiembre.

El acuerdo recoge el desarrollo de la reforma laboral y, en concreto, del endurecimiento de los expedientes de regulación de empleo. Antes del 18 de junio habrá un diseño concreto del fondo de capitalización para desarrollar el llamado "modelo austriaco" para los trabajadores.


PENSIONES

La jubilación será flexible a los 65 y 67 años

El acuerdo permitirá implantar de forma consensuada por primera vez en la Unión Europea (con la excepción de Suecia en 1993) una jubilación flexible hasta los 67 años. Su implantación será progresiva en quince años. La reforma se implantará de forma gradual desde el 2013 hasta el 2027 y permitirá un ahorro del 4% del PIB en el 2040 (unos 40.000 millones).

Está dirigida a hacer frente a la jubilación de quienes ahora tienen 50 años. Se mantiene la jubilación parcial a los 61 años y se amplía progresivamente el periodo de cómputo de las futuras pensiones de 15 a 25 años, con la excepción de los trabajadores despedidos que podrán elegir el número de años que quieren que se tengan en cuenta. Mejoran los incentivos para prolongar la vida laboral y se establecen ayudas para las mujeres que hayan interrumpido su vida laboral para cuidar a sus hijos (9 meses con un máximo de 2 años).

Asimismo se contemplan ayudas para los jóvenes que han realizado trabajos en prácticas. La Seguridad Social se ha comprometido a actualizar la lista de actividades penosas.

Si bien una de las claves es que se introduce un "factor de sostenibilidad" que prevé la revisión automática de las pensiones en función de la evolución de la esperanza de vida. Esta revisión se hará cada cinco años.


ENERGÍA E INDUSTRIA

Compromiso para revisar todas las fuentes de energía

El consenso ha obligado a aparcar la pretensión inicial de introducir el replanteamiento de la energía nuclear. El texto final sólo recoge el compromiso de crear un foro en el que se debatirá la aportación de todas las fuentes de energía al conjunto, con el fin de reducir el coste de la energía. Como explicó Cándido Méndez "habría sido más urgente un compromiso en materia de energía que en materia laboral porque triplican los costes laborales". Añadió que entre España y Francia hay una diferencia de 40 puntos.

En política industrial se recoge el compromiso de seguir trabajando en el cambio de modelo productivo. También se adoptarán medidas para mejorar la investigación y la canalización de recursos hacia el desarrollo, con especial atención a las pymes.


NEGOCIACIÓN COLECTIVA

El acuerdo bilateral se presentará antes del 19 de marzo

Empresarios y sindicatos han dejado la reforma de la negociación colectiva, que es el pilar de la reforma laboral, al margen del pacto, pero se han comprometido a presentar un acuerdo antes del 19 de marzo. Reconocen que "tiene problemas de estructura y vertebración, legitimación, flexibilidad interna, adaptación de contenidos, gestión y adecuación a las dificultades". Se comprometen a potenciar la negociación en el ámbito de la empresa, medidas de flexibilidad interna. En este punto ha sido clave el acuerdo para replantear la ultractividad de los convenios. Es decir, el compromiso de arbitraje para emprender la modernización de las condiciones laborales a propuesta de una de las partes. Tienen muy avanzada la eliminación de convenios provinciales.

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