Casi la mitad de los europeos en paro reconoce haber recurrido a cambios de imagen e incluso cirugía para gustar a las empresas: inyecciones cosméticas, cirugía estética e incluso la eliminación de tatuajes son algunos ejemplos.

Teñirse el pelo, ponerse a dieta, inyectarse botox o quitarse ese tatuaje que tanto significó en su día es para muchos europeos el último cartucho a quemar para encontrar trabajo. La crisis financiera global -culpable, entre otras cosas, de que se hayan disparado las tasas de paro en toda Europa- ha hecho que se multilicara la demanda laboral al tiempo que se encogía la oferta. Mientras tanto las facturas se acumulan, la competencia se acentúa y se impone un cambio de imagen para resultar el candidato más atractivo en las entrevistas.

El 46% de los trabajadores europeos despedidos durante el año pasado admitieron haber cambiado algo en su aspecto físico para causar una impresión más fuerte a los empresarios. Así lo muestra una encuesta realizada en mayo a más de 1.000 trabajadores en Europa llevada a cabo por CareerBuilder, un portal de búsqueda de trabajo en Internet.

Entre los esfuerzos por sacar partido a su apariencia destaca el uso de la ropa para aparentar una edad diferente a la real. Un 18% de los encuestados reconocieron haberse vestido para parecer más jóvenes o mayores en función del puesto al que se aspira. Un 10% se sometió a dietas para perder peso, un 6% decidió cambiar de estilo o color de pelo y un 6% mejoró su aspecto facial con maquillaje e incluso blanqueándose los dientes.

Los hay que optaron por medidas más drásticas entregándose al bisturí para, supuestamente, mejorar su aspecto mediante inyecciones cosméticas, cirugía estética e incluso la eliminación de tatuajes.

Explotar las redes sociales

Otro de los recursos admitidos por los europeos encuestados ha resultado ser el uso de las redes sociales como plataforma laboral en la Red. Un 33% de las personas que buscan trabajo ha cambiado su información online, haciendo ajustes en sus perfiles sociales para resultar más profesionales ante las empresas, que recurren a estas páginas en busca de información extra sobre el aspirante al puesto de trabajo.

Bajar el listón

La mitad de los europeos en paro ya había empezado a gastar sus ahorros a medida que buscaban una nueva oportunidad de empleo. Uno de cada cuatro declaraba no tener ahorros disponibles a largo plazo a los que recurrir para hacer frente a la nueva situación económica. 74% desea un trabajo peor remunerado para ayudar a que se satifsfagan los objetivos profesionales.

Enfrentados a uno de los mercados laborales más difíciles de la historia europea, las personas que buscan trabajo se plantean incluso cambiar sus trayectorias profesionales y solicitan trabajos que no habían considerado antes la crisis económica y sin ninguna relación con sus campos de formación.

Según la citada encuesta, el 75% solicitó puestos para los que estaban sobrecualificados y un 64% no tendría ningún inconveniente en mudarse a otra ciudad u otro país para encontrar empleo. Más llamativo aún resulta el dato que informa de que un 74% desea un trabajo peor remunerado para ayudar a que se satisfagan los objetivos profesionales de una manera más rápida y sencilla.

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