Un grupo de expertos en la dirección de equipos organiza un taller de ideas para facilitar a los directivos las herramientas necesarias para transformar el cambio en nuevas oportunidades.

El colectivo desarrollará su encuentro en Terrassa. El taller contará con un seguimiento durante los 45 días posteriores al laboratorio de ideas. Se trata de sesiones individuales de ‘coaching’ con el fin de consolidar las competencias como directivo de los participantes en el encuentro. El objetivo es otro liderazgo: convencer, no mandar.

«Es un taller, un laboratorio, un encuentro, una manera de crear nuevas actitudes. Queremos ejecutivos que vengan a compartir sus búsquedas y descubran con los coaches los mejores caminos. Los coaches no hablamos mucho, presentamos preguntas que abren caminos y disparan la actitud innovadora y arriesgada del directivo. Esa es la magia. Ni hemos descubierto la fórmula de salir de la crisis o colocar a su empresa en beneficios en tres meses. La solución está en ellos. Ellos poseen las competencias desde siempre. Nosotros facilitamos las herramientas para reflexionar y accionar inteligentemente. Y lo haremos a través de las sesiones de coaching que se realizarán durante el encuentro. Todos somos maestros y debemos de participar en el debate».

Cristina Naughton (People Tech Solutions, EEUU) y Joan Quintana (ESADE, España) han organizado desde el Institut Gestalt, en compañía de coaches de diversas nacionalidades, una nueva experiencia empresarial dedicada, exclusivamente, a los directivos, a aquellos ejecutivos que están apretados por arriba y por abajo, para echarles una mano en momentos de duda como los de ahora y fortalecer sus competencias, vigorizarlas y, revitalizar las que no usaban activamente. «La velocidad de los cambios y la incertidumbre en la economía actual –señala Naughton– plantean a las organizaciones empresariales un desafío particular: contar con directivos innovadores, arriesgados y creíbles que, en coliderazgo con sus equipos, aseguren resultados de superior calidad. Esta incertidumbre requiere equilibrio entre el sentir y el pensar del directivo para llegar a accionar en un espacio saludable sostenedor de su talento para innovar y arriesgar y estimulador del talento de su gente», señala la coach facilitadora.

Hay miles de ejecutivos que jamás habían vivido una experiencia como la actual. Todo les iba, a ellos y a sus compañías, sobre ruedas. Hasta que estalló la crisis. Y todos se preguntan qué ha fallado.

Alumnos aventajados

«Queremos trabajar con ejecutivos que tengan madera de aprendices, que se atrevan a reciclarse, que intenten encontrar otro punto de vista. Y, sobre todo, queremos gentes humildes, que crean que vienen haciendo cosas bien y que hay muchas más para hacerlas mejor», señala Quintana. «El resultado final», indica David Valls, uno de los coach del equipo, «ha de ser ganar habilidad para entusiasmar a la gente, no para mandar».

En esa lluvia de ideas, en esa charla interminable con herramientas nuevas para liderar, en ese buscar entre todos la manera de inspirarse de nuevo, es posible que sea necesario reflexionar sobre cómo era antes la compañía, quién, por qué y para qué la creó. «Tampoco está mal echar mano de las recetas del abuelo, del viejo amo», comenta Maribel Martínez de Murguía, otra coach.

«Crisis es cambio y cambio es oportunidad», indica Hervé Felouzat, otro coach del equipo. «Nadie sabe qué tipo de directivo requiere esta crisis. Hay mucha incertidumbre y lo ideal sería que de este taller saliese un directivo que cambiase la mirada, asentado en las competencias que jamás perdió, para afianzarse en su puesto, para mirar a su gente con otros ojos. Eso es posible. Debemos encontrar entre todos el ejecutivo capaz de motivar sin desgastarse».

Si los ejecutivos acuden a la cita sin galones, ellos prometen ir sin chistera porque reconocen que son incapaces de sacar, de pronto, un conejo, algo, que resuelva los problemas de los directivos. «Queremos aprendices de coliderazgo, no alguien cuyo mando depende, única y exclusivamente, de los galones».

Se trata, cuenta el grupo de coaches, de un método para aumentar la conciencia del directivo y poner sobre la mesa los recursos adecuados, suficientes, para desarrollar su capacidad para relacionarse, conversar y acabar siendo, dicen, un líder entre líderes. Si para ello hay que volver al cole, se vuelve, y punto.

Acceso al Institut Gestalt: http://www.institutgestalt.com

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