Un 107% han subido desde 2005 los planes de pensiones de altos ejecutivos del grupo de empresas españolas de mayor liquidez. Pese a todo, la información pública al respecto es limitada.

Las cotizadas que declaran planes de jubilación tienen, de media, compromisos con su consejo por 80,84 millones de euros. En 2005, las obligaciones asumidas ascendían a 38,96 millones.

Los ingresos de los altos directivos regresan al escrutinio público. La salida de BBVA de José Ignacio Goirigolzarri, ex consejero delegado de la entidad, ha reabierto la controversia sobre las retribuciones que perciben los máximos ejecutivos de las compañías. El que fuera primer gestor de BBVA recibirá una pensión de 52,5 millones tras 30 años en el grupo. Aunque este tipo de compensaciones no está generalizada entre las compañías españolas, tampoco es un caso aislado. Al menos catorce cotizadas tienen planes de jubilación para sus directivos, fundamentalmente, consejeros ejecutivos (ver gráfico).

La información pública a este respecto es, en cualquier caso, limitada. Las firmas son poco transparentes en la comunicación de los compromisos por pensiones. A excepción de los bancos, que detallan las obligaciones contraídas a título individual con sus ejecutivos, la mayoría de empresas sólo informa de las aportaciones agregadas que se han realizado durante el ejercicio (no el importe acumulado) a estos programas.

Tres dígitos

De media, las compañías del Ibex que han declarado planes de pensiones para altos ejecutivos tenían a cierre de 2008 compromisos con su consejo por 80,84 millones de euros, según el último boletín trimestral de la CNMV. La cifra es un 107% superior al dato de 2005, cuando la cuantía media de los planes ascendía a 38,96 millones. En estos tres ejercicios, las retribuciones han aumentado a un ritmo anual que oscila entre el 18,40% y el 41,46%.

Por compañías, Telefónica dotó entre 2006 y 2008 un plan de jubilación de directivos con 14,83 millones de euros. Favorece a miembros del consejo que han desempeñado cargos ejecutivos desde entonces: César Alierta, presidente de la operadora; Julio Linares, consejero delegado; y José María Álvarez Pallete, responsable del negocio en Latinoamérica. También a Peter Erskine (ahora es consejero dominical) y a Antonio Viana-Baptista. Éste abandonó Telefónica en 2008 con una indemnización de 11,8 millones de euros. La operadora no individualiza qué aportaciones corresponden a cada directivo y si alguno de ellos ya ha percibido la remuneración.

En el caso de ACS, sólo en 2008 se aportaron 2,2 millones de euros a los planes de pensiones de su consejo, integrado por 19 personas a día de hoy. No ha querido especificar el número de ejecutivos que se beneficia del plan. Tampoco las obligaciones acumuladas. También Gas Natural dotó en 2008 estos programas con más de 1,4 millones de euros.

Repsol YPF y Bolsas y Mercados Españoles (BME) son más transparentes en sus comunicaciones. La petrolera destinó entre 2005 y 2008 casi 9,3 millones de euros para distintos compromisos (seguros de vida, planes de pensiones y premio de permanencia) con su presidente, Antonio Brufau. BME tiene obligaciones por pensiones con Antonio Zoido, máximo responsable del hólding. Se concretan en un seguro con una prima por 715.854 euros.

Hay una batería de compañías que en el último ejercicio ha realizado aportaciones a planes de pensiones y seguros de directivos que no alcanzan el medio millón de euros. Entre ellas: Endesa (456.000 euros) y Mapfre (52.000 euros). No informan de los beneficiarios ni del acumulado.

Banca

Con la escasa información disponible, las cifras apuntan que los bancos (los únicos que publican la remuneración acumulada de cada ejecutivo) son las firmas con planes de pensiones más elevados. La jubilación de Emilio Botín, presidente de Santander, está fijada en 25,5 millones. En el caso de Alfredo Sáenz, consejero delegado del banco, la cifra alcanza los 80,04 millones. Desde 2006, la pensión de Sáenz ha registrado alzas anuales de en torno al 20%.

La compensación de Francisco González, presidente de BBVA, ha seguido un ritmo de subida similar. A cierre de 2008, estaba estipulada en 72,54 millones, frente a los 53,19 millones de 2006.

Banesto tiene compromisos por pensiones por casi 38 millones con cuatro altos directivos. La mayor parte corresponde a su presidente, Ana Patricia Botín, cuya contraprestación alcanza los 21,73 millones. Su pensión aumentó un 19,4% en 2007 y un 20,9% en 2008.

Ángel Ron, máximo responsable de Popular, tiene reconocida una compensación de 5,1 millones, frente a los 2,87 millones de 2006.

Sabadell mantiene compromisos con su consejo por 9,23 millones, un 30% por encima de las obligaciones contraídas en 2007. Gran parte de la subida se justifica por la reestructuración de redes que ha realizado la entidad. Varios ejecutivos han asumido subdirecciones generales y se han incorporado al consejo. Sus pensiones, recogidas antes en planes generales, se registran ahora como compromisos con la dirección. Bankinter no tiene este tipo de programas.

Hay que matizar que estos importes son provisiones dotadas por las firmas. Es decir, es la cantidad máxima que podría llegar a cobrar el directivo. Pero la remuneración real dependerá de múltiples factores, como la longevidad o incluso su estado civil.

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