La contratación de servicios especializados de terceros ha permitido crear hasta la fecha más de 100.000 empleos en España. La facturación generada por las actividades de outsourcing se ha incrementado en un 14% en los últimos cinco años.

En tiempos de crisis todos estamos ávidos de buenas noticias, y en esta búsqueda, una fuente de esperanza son los sectores de la economía caracterizados por su perfil tecnológico y que pueden resultar, por tanto, motor del cambio de patrón de crecimiento de la economía española. El sector del outsourcing tecnológico, entendido como la externalización de servicios especializados a terceras empresas, puede resultar en este sentido una fuente de buenas noticias, ya que este segmento, que no ha sido inmune a los efectos de la crisis, representa una porción importante de los puestos de trabajo generados en los últimos años por las actividades de consultoría.

Según el director general de la Asociación de Empresas de Consultoría (AEC), José de Rafael, la facturación generada por las actividades de outsourcing se ha incrementado en un 14% en los últimos cinco años, y ello ha provocado una necesidad constante de aumento de las plantillas de las empresas que operan en el sector. "Esto no puede hacerse sin personal", zanja el responsable de la asociación.

Sin embargo, una de las peculiaridades de la generación de empleo que puede atribuirse al segmento del outsourcing es que gran parte de los puestos de trabajo que crea corresponden a las factorías de software ubicadas por todo el territorio nacional, y no sólo en las grandes ciudades. De Rafael explica que, actualmente, existen en España unos 450 centros de este perfil.

Respecto a las razones que instan a las compañías del sector a crear trabajo en provincias antes que en grandes urbes como Madrid, Barcelona y Valencia, De Rafael subraya que un empleo en provincias es más barato para la empresa que un puesto de trabajo en estas ubicaciones. O como explica el responsable de la asociación, "no es lo mismo vivir en Badajoz que en La Castellana", el epicentro empresarial de Madrid. Al mismo tiempo, el director general de la AEC recalca que los servicios de externalización tecnológica tienen la ventaja de poder ser prestados desde casi cualquier localización.

En este sentido, destaca el caso de la comunidad autónoma de Asturias, cuya economía ha sufrido durante los últimos años las consecuencias de la reconversión de la que era su principal fuente de riqueza: la minería. "Como les gusta decir a los empresarios de la región, hemos pasado del carbón al ratón", asegura De Rafael.

El director de IT en el Área de Asesoramiento de Negocio y Tecnología de KPMG, Pablo Montoliú, asegura que "el modelo de la prestación de outsourcing básicamente se sustenta en aportar valor a la compañía a la vez que ahorra costes". En este sentido, indica que en todo proceso de externalización hay una estandarización de procesos y optimización de formas de trabajar y tecnologías que disminuyen el precio del servicio, pero otra manera de ahorrar es trasladar ese servicio a una ubicación menos costosa.

Indica que algunos de los puntos de la Península en los que más ha crecido el empleo derivado de esta actividad en los últimos años son Aragón, Asturias, Málaga, Teruel y Extremadura, en los que grandes multinacionales han creado centros de soporte tecnológico.

Por su parte, el director de recursos humanos de la empresa española Delaware, Raúl Llorente, explica que la compañía ha creado empleo durante los últimos cuatro años, si bien precisa que el motor del crecimiento de la contratación en los dos últimos ha sido sus actividades en los países de Latinoamérica en los que está presente: Colombia y Perú. Asegura que la firma tiene una plantilla de 600 trabajadores, de los cuales entre el 60% y el 65% se dedica a actividades de outsourcing.

Afirma, además, que la mayor parte de los trabajadores de la empresa son españoles pero que, debido a la escasez de titulados de nacionalidad española en este sector, Delaware llevó a cabo una experiencia pionera en materia de recursos humanos en 2008. Aquel año la compañía envió una delegación a Perú para contratar a un grupo de titulados en informática de nacionalidad peruana para que se incorporaran a las oficinas de la firma en España.

 


 

La formación corre a cargo de la empresa

Un 73% de los trabajadores del segmento del outsourcing cuenta con titulación superior, según los datos de la Encuesta de Población Activa recogidos por la Asociación Española de Consultoría en su informe La consultoría en España 2009.

Según el estudio, las empresas de este segmento invirtieron el año pasado alrededor de 51 millones en la formación de sus trabajadores, lo que supone una cantidad 4,5 veces superior a la media de inversión de las compañías españolas en la formación de sus empleados. De todas formas, la situación varía dependiendo de la empresa y del perfil del trabajador.

Raúl Llorente, de Delaware, asegura que esta empresa ofrece cursos de perfil técnico a todos sus empleados en dos momentos del año: el primer semestre y el cuarto trimestre. Sin embargo, la empresa no suele proporcionar formación para el desarrollo del puesto de trabajo a todos los empleados, sino sólo a los que acaban de terminar sus estudios.

 


 

El dato

El empleo generado por las actividades de outsourcing en España ha aumentado en 34.840 puestos de trabajo entre 2004 y 2009, hasta alcanzar un total de 113.200. Cifra que supone un crecimiento anual del 7,6%, y que ya incluye el efecto de la crisis.

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