Endesa va a introducir un macroplan de fidelización de larga duración para la dirección. El plan afectará a unas 700 personas dentro de la dirección del grupo, y a otras 500 personas consideradas de singular relevancia para la empresa.

Enel se ha propuesto demostrar que con su gestión al frente de Endesa empieza una nueva era en la compañía española, con un proyecto estable y a largo plazo.

Endesa va a introducir un macroplan de fidelización de larga duración para la dirección y para otros profesionales clave. El plan afectará a unas 700 personas dentro de la dirección del grupo (alta dirección y niveles inmediatamente por debajo), y a otras 500 personas consideradas de singular relevancia para la empresa.

En total, estarán incluidos unos 1.200 profesionales, lo que representa en torno al 5% de la plantilla. Los profesionales escogidos para este plan están siendo informados por carta por el área de recursos humanos durante estos días. Fuentes oficiales del grupo no quieren hacer comentarios hasta que no esté plenamente operativo.

Se trata, en cualquier caso, del mayor plan de fidelización que ha tenido hasta ahora Endesa y uno de los mayores que existen en el mundo empresarial español en estos momentos.

Endesa, como otros grupos energéticos o grandes multinacionales españolas, tiene para el conjunto de su plantilla planes de retribución variable por objetivos, pero hasta ahora no contaba con un extenso programa de fidelización plurianual referenciado a la marcha financiera del grupo, la consecución de una serie de hitos estratégicos y el compromiso de permanencia laboral en la compañía.

Un antes y un después

Este plan marca un antes y un después en la historia reciente de la eléctrica. Desde 2005, cuando empezó la guerra de opas y contraopas sobre Endesa, la plantilla ha estado sometida a una enorme incertidumbre sobre el futuro de la empresa.

No sólo por aquella contienda. También por su desenlace, que dejó el capital de Endesa en manos de Acciona y Enel. Durante su tiempo de convivencia como socios, Enel y Acciona a duras penas lograron sacar adelante una gestión compartida de la compañía.

La compra durante este verano, por parte de Enel, del 25% que tenía Acciona, hasta alcanzar el 92%, ha configurado un nuevo escenario. Ahora, con Enel como único accionista de referencia, y los máximos puestos ejecutivos totalmente reconfigurados (Borja Prado Eulate como presidente y Andrea Brentan como consejero delegado), Endesa sí que puede decir que empieza un nuevo proyecto empresarial.

Motivación

El nuevo plan de incentivos es el punto de partida de la nueva etapa. Además de la estabilidad, el plan de incentivos busca el crecimiento, con el componente de la motivación entre el personal, precisamente en un momento en el que el entorno económico, con una crisis azotando duramente a todo el entramado empresarial del país, incita a la falta de estímulos laborales.

El plan será trianual. Si se cumplen una serie de objetivos en el resultado bruto operativo (ebitda), cada persona afectada por el programa de incentivos recibirá al cabo de tres años un bonus, adicional a su retribución habitual y como porcentaje de ésta.

El porcentaje será variable en función de cada empleado (plan personalizado), y de en qué medida se superan objetivos de ebitda y beneficio neto. El objetivo, además, es ir haciendo extensivo y duradero el nuevo programa. Así, cada año, a fecha de 1 de enero, se lanzará un nuevo plan trianual. De esta forma, al cabo de tres años, habrá, como mínimo, tres planes vigentes superpuestos y corriendo en paralelo.

Menos altos directivos

Endesa se puede permitir los costes del nuevo plan, una vez reducidos los gastos recurrentes de su máxima cúpula directiva. La más alta dirección de Endesa tiene ahora un 15% menos de puestos que hace un año.

Los costes se han recortado aún más, con una reducción del 30%. El plan de fidelización pasa por ser uno de los más ambiciosos del sector. Grupos como Iberdrola, que junto con Endesa es la mayor eléctrica en España, tienen planes equivalentes de larga duración, que afectan a los profesionales de la parte más alta de la jerarquía directiva, unos 500 ó 600 directivos.

Adiós a los superblindajes

Endesa ha eliminado el blindaje de ciertos directivos por cambio de control del grupo. El blindaje garantizaba tres anualidades, más otra en caso de no competencia, y se creó hace cuatro años, en plena guerra de opas. Más de 40 directivos llegaron a estar adscritos. El blindaje se prolongó hasta el 31 de octubre, para incluir el desenlace Enel-Acciona. Quedaban 36 directivos. De éstos, sólo dos lo han usado. El resto, seguirá en Endesa, lo que demuestra su confianza en la nueva etapa y la estabilidad de la cúpula.

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