Treball destaca la concienciación de las empresas y el fruto de las campañas duras. La cifra de fallecidos por 100.000 ocupados baja de 6,8 en el 2001 a 2,5 este año.

En los últimos 10 años, la cifra de trabajadores muertos en accidentes laborales en relación con la población ocupada ha descendido el 63%. El índice ha pasado en Catalunya de 6,8 fallecidos por cada 100.000 empleados en el 2001 a 2,5 víctimas mortales durante este año. El conjunto de los accidentes de trabajo afecta ahora a la mitad de trabajadores que al inicio de la década, lo que demuestra, según el Govern, la creciente concienciación de las empresas respecto de la necesidad de invertir en medidas de prevención.

Contrariamente a lo que se podía esperar, la crisis no ha tenido un efecto significativo en el descenso de los siniestros. La cifra de accidentes, sin tener en cuenta a los asalariados, ha descendido el 58% al pasar de 155 en el 2001 a 65 entre octubre del 2009 y septiembre pasado.

Este ejercicio está registrando una evolución mucho más moderada que en toda la década. Como anécdota, mayo se convirtió en el primer mes sin ninguna víctima mortal en el trabajo desde el inicio del registro de accidentes. El conjunto de los accidentes mortales, graves y leves bajó el 42% en 10 años.

La consellera de Treball, Mar Serna, se mostró ayer más condescendiente con los empresarios que en otras ocasiones a la vista de los buenos resultados en la lucha contra los accidentes laborales. «Hay empresas que han desarrollado muy buenas prácticas en materia de prevención laboral. La mejora es fruto de una apuesta clara del Govern y del convencimiento de las empresas. Hemos hablado su lenguaje -en referencia a los costes de la siniestralidad- y, al mismo tiempo, les hemos dicho que los accidentes son intolerables», aseguró Serna.

LISTA DE SANCIONES / La presentación del informe, que fue analizado ayer por el Consell de Govern, se produce poco después de que el Tribunal Superior de Justícia haya rechazado un recurso de la patronal Foment en contra de la publicación de la lista de empresas sancionadas por infracciones muy graves. Los magistrados dieron la razón a Serna en que el objetivo de reducir los accidentes está por encima del daño en la imagen de las compañías alegado por Foment.

La mano dura del tripartito en esta materia se aprecia también en las campañas publicitarias de concienciación -con la imagen de una morgue- y en el aumento de las inspecciones a las empresas. Los 23.906 requerimientos formulados en el 2003 para subsanar deficiencias de seguridad se incrementaron hasta 48.895 en el 2009. En cambio, las denuncias han bajado de 7.292 y 20 millones en multas en el 2003 a 4.147 y 16 millones el ejercicio pasado. La consellera, que atribuyó el descenso al recorte en los accidentes y a una labor más preventiva, aseguró que había enviado una copia del informe al líder de CiU, Artur Mas, en respuesta a las críticas de la formación.

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