Las entidades de ahorros plantean a los trabajadores 1.400 prejubilaciones y bajas voluntarias hasta alcanzar los 1.800 empleados, lo que supone el 20% de la plantilla conjunta de las tres cajas que participan en la integración (8.905 empleados).

Las indemnizaciones están proponiendo prejubilaciones con el 70% del salario bruto.

Los sindicatos no aceptarán la integración si no se mejoran las ofertas.

Las prejubilaciones ofrecidas por las cajas públicas –Catalunya y Tarragona– y la de fundación privada –Manresa–, que negocian el plan laboral de la fusión con los sindicatos, rondarán los 400.000 euros de media y tendrán carácter voluntario.

Las entidades de ahorros plantean a los trabajadores 1.400 prejubilaciones y bajas voluntarias hasta alcanzar los 1.800 empleados, lo que supone el 20% de la plantilla conjunta de las tres cajas que participan en la integración (8.905 empleados). Plantean igualmente el cierre de 500 oficinas, el 30% de las 1.643 que reúnen. Empresas y sindicatos volverán hoy a la mesas de negociación con discrepancias sobre las cifras planteadas. Las tres centrales con mayor presencia en las cajas –CCOO, SECT y UGT– consideran excesivo el plan de reestructuración, puesto que tanto el recorte laboral como el cierre de oficinas supera lo que aportan las cajas de Tarragona y Manresa a la integración.

Las cajas, sin embargo, arguyen que el recorte planteado es un punto de partida para la negociación y que, en todo caso, responde a los criterios establecidos por el Banco de España, para el que sobra el 30% de la capacidad del sistema financiero español. Los trabajadores, que tienen representación en los órganos de gobierno de las cajas, amenazan con votar en contra de la fusión en los consejos de administración si no se reducen los números, y no descartan la posibilidad de convocar paros.

La dirección de las cajas considera poco justificada la posición de los sindicatos puesto que «se les ofrece una jubilación dorada» a la que no podrían aspirar los trabajadores de otros sectores en proceso de reestructuración, aunque se les ofrezcan 55 días por año trabajado. Las cajas proponen la prejubilación de todos los empleados que cuenten con 55 años o más a partir del 2010. Se les ofrece el 70% del salario hasta los 62 años, cuando se prejubilarán definitivamente. A los 65 se incorporarán a la jubilación obligatoria. Ese proceso debería llevarse a cabo en tres años para garantizar una entidad sólida en el menor plazo de tiempo, a juicio de los directivos implicados en la integración.

CÁLCULO DE LA INDEMNIZACIÓN / La oferta económica supone una media de 270.000 euros para el periodo que va hasta la jubilación y de 120.000 euros lo que percibirán por el plan de pensiones. La cifra total será aproximadamente de 390.000 euros. Si bien la media está calculada para los empleados mejor remunerados, que son los de Caixa Catalunya, que está el 25% por encima del convenio del sector, lo cual supone unos ingresos anuales de 60.000 euros. Los de Tarragona se sitúan un 5% por encima de la media, mientras que los de Manresa estarían nivelados con el convenio del sector. De todas formas, también es cierto que la plantilla más numerosa es la de la caja de Barcelona, que también será la más afectada por el plan de reestructuración. Las discrepancias afectan también a las condiciones laborales futuras. El plan supone que los nuevos empleados de la entidad resultante tendrán salarios más acordes con las nóminas de Tarragona y Manresa que con las de Catalunya, si bien los empleados procedentes de cada entidad mantendrán sus condiciones actuales.

En cualquier caso, el principio de cálculo de las indemnizaciones y las cifras de bajas laborales y de oficinas que se cerrarán serán objeto de negociación en la reunión de hoy entre directivos y sindicatos.

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