El escándalo Enron y el caso del FBI en la prevención de los ataques del 11S con las graves acusaciones de una agente sobre las maniobras de ocultación de datos, muestran la importancia de la comunicación fluida y sin presiones dentro de la organización. El escándalo Enron, -en el cual una empleada destapo las irregularidades- y el caso del FBI en la prevención de los ataques del 11S con las graves acusaciones de una agente sobre las maniobras de ocultación de datos, son ejemplos de la importancia de la comunicación fluida y sin presiones dentro de las organizaciones. En ambos casos empleados de niveles inferiores enviaron a los más altos niveles de sus organizaciones sendos informes denunciando irregularidades y errores en la actuación. Sin duda, esta no es una actitud que se dé con frecuencia; así pues ¿por qué estas dos empleadas actuaron así? ¿cómo proteger y estimular este tipo de actitudes? Ante estas preguntas los departamentos de recursos humanos tienen un papel decisivo en la creación de ambientes de trabajo que favorezcan las quejas y denuncias fundadas sobre la actuación de la organización; del mismo modo que hay que crear una atmósfera profesional en la que la distorsión o el ocultamiento de información sea un práctica intolerable. Los "chivatos" son trabajadores que muchas veces lo arriesgan todo al sacar a relucir alguna mala conducta. Es por eso que hay que tratarlos siempre con respeto e incluso gratitud. Algunas experiencias como las encuestas anónimas o las líneas de atención confidencial pueden ayudar siempre que sean tratadas con el máximo de seriedad y requiriendo siempre el contraste de la información aportada.

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