Una juez ha admitido la marcha del grupo de empleados para generar otra empresa de igual actividad sin considerar en ello la competencia desleal.

Esta sentencia sienta las bases para que unos trabajadores puedan desvincularse de una compañía en condiciones de suficiente seguridad jurídica.

En este caso concreto, un grupo de veintidós trabajadores abandonó la empresa GMV para crear otra empresa, Deimos Space, que dirigía su actividad profesional en la misma línea que la empresa para la que trabajaban.

GMV, afectada por la marcha masiva de sus trabajadores, interpuso demanda por competencia desleal solicitando una fuerte indemnización y la prohibición de que Deimos Space realizará contratos con el cliente más importante de GMV.

La juez considera que la salida masiva de un grupo de trabajadores no es el dato esencial que permita calificar como desleal una conducta, sino que es necesario que exista un acto de denigración, daños, competencia o aprovechamiento de secreto empresarial ?se les acusó de llevarse el software de GMV?.

La juez no ve que exista competencia desleal en el comportamiento de los 22 empleados, que tenían un contrato de trabajo sin cláusula de exclusividad ni de permanencia y que cumplieron con el preaviso para la baja voluntaria. Tampoco eran socios, apoderados o accionistas de GMV.

Así, la empresa no puede impedir a sus empleados que desarrollen una actividad para la que están preparados, ni que creen otra empresa con una actividad coincidente. Entender de otro modo la relación laboral conduciría a una dependencia e inamovilidad rayana en figuras afortunadamente abolidas, señala la sentencia. Además, sería una prohibida restricción de la libertad de empresa y de competencia.

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.