Entre otras medidas, el Ejecutivo galo propondrá la reforma de la renta mínima de inserción, de forma que este subsidio pueda compatibilizarse con un empleo retribuido.

Acuerdo entre Gobierno e interlocutores sociales

El Gobierno francés cerró ayer un acuerdo con los interlocutores sociales para impulsar medidas en materia de empleo por valor de 300 millones de euros.

Además, el Ejecutivo galo propondrá la reforma de la renta mínima de inserción (ayudas a los desempleados de los colectivos más difíciles de reinsertar en el mercado laboral), de forma que este subsidio pueda compatibilizarse con un empleo retribuido. De esta forma pretenden relanzar la primera fase de vuelta al trabajo.

El ministro francés de Trabajo, François Fillon, explicó que este acuerdo se corresponde con la decisión del Gobierno galo de 'acelerar el ritmo de las reformas ' para hacer frente a una situación económica que se agrava.

El Ejecutivo francés decidió también relanzar el contrato de iniciativa de empleo para incrementar su número de 55.000 a más de 80.000. Para ello, el Estado anticipará la subvención que entrega a los empresarios que hacen este tipo de contratos a parados de larga duración o beneficiarios de subsidios mínimos.

Fillon indicó también que propondrá la creación de 25.000 contratos de inserción en la vida social y firmar 20.000 contratos de empleo solidaridad cada mes hasta finales de año.

El titular francés de Trabajo recordó que la estrategia de su Gobierno en esta materia se basa fundamentalmente en una política presupuestaria ordenada, pero no restrictiva, y con reformas más globales, como la de las pensiones y la descentralización.

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