El TSJC ha condenado a una empresa a indemnizar a una trabajadora despedida por revelar el sueldo que cobraba una compañera de trabajo. La empresa decidió despedir a la empleada al considerar que había vulnerado un "deber de confidencialidad".

El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) ha condenado a una empresa a indemnizar a una trabajadora despedida por revelar el sueldo que cobraba una compañera de trabajo. La empresa decidió despedir a la empleada al considerar que había vulnerado un "deber de confidencialidad" por explicar a una trabajadora que otra empleada recibía un sueldo muy superior al suyo pese a haber sido contratada recientemente.

La empleada, A.L.P., era recepcionista de la empresa Gesdocument y Gestión S.A. desde 1995 por razón de su cargo tenía acceso a los contratos de trabajo del personal, pues era la encargada de controlar la formación de los mismos y su envío a la oficina de trabajo de la Generalitat.

El 20 de marzo de 2002, la trabajadora recibió por burofax una carta de despido por haber incurrido en una infracción grave. En dicha carta se la acusaba de haber explicado a otra empleada que una tercera trabajadora, contratada recientemente, cobraba un sueldo muy superior al suyo.

"ENFADO Y MALESTAR"

Con esta información, la empleada perjudicada por el agravio salarial abordó días más tarde al director de la empresa y le manifestó "su enfado y su malestar" por esta circunstancia, agravada por el hecho de que ella contaba con una mayor antigüedad.

Según la dirección de la empresa, la recepcionista que difundió esta información vulneró un "pacto de confidencialidad" firmado por la trabajadora que la obligaba a observar frente a terceras personas el secreto más absoluto sobre "nombres, actividades y demás datos de clientes y colaboradores de la empresa".

Por este "flagrante incumplimiento", la dirección de la empresa entendió que no podía continuar la relación laboral con la trabajadora.

Sin embargo, la empleada impugnó este despido ante los tribunales.

En primera instancia, el Juzgado de lo Social número 16 de Barcelona desestimó el recurso al considerar que se trataba de un despido procedente. No obstante, la Sala de lo Social del TSJC ha revocado esta sentencia y ha declarado "improcedente" el despido de la empleada.

El Alto Tribunal catalán señala que la indiscreción de la empleada "no encierra la pretendida gravedad" que alega la empresa y por lo tanto "la respuesta sancionadora" de la dirección fue "desproporcionada".

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