Una empresa ha sido condenada a readmitir en las mismas condiciones laborales a una trabajadora a la que despidió al enterarse sus jefes de que buscaba quedarse embarazada. El despido se considera nulo por discriminatorio.

Una empresa ha sido condenada a readmitir en las mismas condiciones laborales a una trabajadora a la que despidió al enterarse sus jefes de que buscaba quedarse embarazada, para lo que recurrió incluso a la fecundación 'in vitro '. El despido se considera nulo por discriminatorio.

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha fallado, de esta manera, en favor de Ana María S.S., que, según la sentencia, fue descriminada al ser despedida porque quería quedarse embarazada.

La mujer trabajaba desde 1995 para la empresa Técnicas Modulares e Industriales, ubicada en Granollers (Barcelona), con la categoría profesional de oficial administrativa y a partir de enero de 2001 se sometió a un programa de fecundación 'in vitro ' en un centro médico de Barcelona.

A principios de mayo de 2001, se quedó embarazada pero surgieron problemas y tuvo que abortar. Pero lo siguió intentando y, en diciembre del mismo año, logró un embarazo múltiple.

La empresa, según explica la sentencia, tuvo noticia de la intención de la mujer de quedarse embarazada, incluso mucho antes del embarazo múltiple, y el 20 de septiembre de 2001 le envió una carta en la que le anunciaba su despido aquel mismo día.

La dirección de la empresa fundamentó su decisión en que la mujer "no había cumplido con las exigencias que su cargo y su responsabilidad requerían", según la carta de despido.

Discriminatorio y, por tanto, nulo

La trabajadora presentó entonces una demanda y ambas partes acudieron a un acto de conciliación laboral en la que la empresa reconoció la improcedencia del despido y ofreció una indemnización a la empleada, que no la aceptó al entender que su despido era nulo por discriminatorio, por lo que el caso llegó a los tribunales laborales.

Una vez el caso estuvo en manos de un juez, la empresa argumentó el despido sobre la base de la situación económica de la firma y la necesaria reestructuración de la plantilla. En esta línea, apuntó que en el momento de despedir a la mujer ésta no estaba embarazada, aunque el tribunal afirma que los jefes sabían que lo estaba intentando por el método de la fecundación 'in vitro ' pues la propia afectada lo había comunicado a la empresa.

Este hecho también se evidenció por las bajas laborales de la trabajadora, ya que sufrió problemas derivados del proceso de fecundación que le obligaron a guardar reposo.

El alto tribunal catalán rechaza los argumentos de la empresa sobre los problemas económicos para justificar el despido y, en su sentencia, afirma que hay "indicios suficientes de una actitud discriminatoria por parte de la empresa".

Dice el TSJC que la sociedad nunca ha acreditado que la drástica decisión del despido tuviese una justificación objetiva por más que "a efectos puramente dialécticos pudiera admitirse que estuviese en fase de reestructuración por razones económicas".

"Lo cierto -indica el tribunal- es que la actuación empresarial no puede sino vincularse a un trato discriminatorio que impide a la trabajadora el ejercicio legítimo de un derecho fundamental, en este caso a la maternidad".

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