El Gobierno central prepara una orden ministerial por la cual las empresas que presenten EREs tendrán que hacerse cargo de la cotización de los trabajadores prejubilados para garantizar que las prestaciones sociales de éstos no queden mermadas.

El Gobierno central prepara una orden ministerial por la cual las empresas que presenten Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) tendrán que hacerse cargo de la cotización de los trabajadores prejubilados para garantizar que las prestaciones sociales de éstos no queden mermadas, según anunció hoy en Barcelona el secretario de Estado de la Seguridad Social, Fernando Castelló.

Con esta medida "las empresas que presenten expedientes de regulación tendrán que firmar un convenio especial con la Tesorería de la Seguridad Social por el cual tendrán que cotizar para garantizar que los prejubilados tengan las mismas prestaciones que el resto de jubilados". El Ejecutivo central pretende de esta forma "limitar las jubilaciones anticipadas a aquellas que son imprescindibles".

La nueva orden ministerial permitirá que "un expediente de regulación de empleo (ERE) no represente el menoscabo de las prestaciones de los prejubilados, tal y como sucedía en el pasado", indicó el secretario de Estado. Hasta ahora los años entre la edad de prejubilación (mínimo de 52 años) y la edad de jubilación quedaban sin cotización o corrían a cuenta de prejubilado de forma voluntaria mediante un convenio con la Seguridad Social.

Castelló, que pronunció una conferencia en la sede del Colegio de Graduados Sociales de Barcelona sobre la "Reforma del Pacto de Pensiones. Medidas para la modernización de la Seguridad Social", se mostró partidario de "facilitar que las personas mayores puedan continuar trabajando si lo desean".

FUSIÓN DE LA TESORERIA CON EL INSS.

El secretario de Estado señaló también que el Gobierno trabaja en la fusión de la Tesorería de la Seguridad Social con el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) en una única gestión, aunque indicó que "no es una cuestión fácil".

Por otra parte, destacó que los dos "pilares fundamentales" de la Seguridad Social en España es el fuerte incremento de la afiliación de extranjeros no comunitarios y de mujeres. En agosto de 2003, el número de afiliados extranjeros en el conjunto de España se situó en 942.598, de los cuales 731.000 eran no comuntiarios, lo que significa un aumento del 259 por ciento respecto a 1997.

En el caso de la afiliación femenina, la Seguridad Social registra en 2003 un total de 6,5 millones de afiliadas, un 52,52 por ciento más que en 1996.

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