El paro alcanza ya los 10,2%, la cifra más alta de los últimos 20 años. El presidente Obama ha celebrado una reunión con economistas, empresarios y representantes sindicales para debatir medidas que puedan estimular la creación de empleo.

El paro alcanza ya los 10,2%, la cifra más alta de los últimos 20 años. El presidente no tiene gran margen de maniobra por el déficit, 11.2% del PIB.

El presidente Obama ha celebrado una reunión con economistas, empresarios y representantes sindicales para debatir medidas que puedan estimular la creación de empleo. La Casa Blanca lo ha llamado pomposamente "la Cumbre de los Empleos".

Con la tasa de paro en un 10,2%, la cifra más alta de las últimas dos décadas, y ante la perspectiva que la situación del mercado laboral no mejore hasta dentro de un año, la Casa Blanca y el Congreso pretenden actuar de forma decidida para estimular la creación de empleo. "No estoy interesado en un enfoque de esperar y ver que pasa a la hora de crear empleo", dijo Obama en declaraciones previas al encuentro.

El presidente explicó que pediría a los asistentes “toda idea que se pueda demostrar que es buena”, si bien reconoció que “nuestros recursos son limitados”, en referencia al elevado déficit público del país. Además, el inquilino de la Casa Blanca subrayó que, a pesar de la importancia de las políticas públicas en el ámbito económico, “la verdadera recuperación solo llegará de la mano del sector privado”.

El presidente dijo que la semana próxima presentará nuevas medidas fruto de las deliberaciones que está manteniendo con expertos, y con los agentes sociales. Probablemente, según han apuntado sus asesores, algunas estarán inspiradas en el programa “clash for clunkers”, por el cual el ejecutivo ofreció generosos incentivos a la compra de vehículos nuevos.

En esta ocasión, el gobierno podría ofrecer incentivos para que tanto los particulares como empresas realicen renovaciones en sus propiedades para convertirlas en más eficientes desde un punto de vista energetico.

La financiación de ésta y otras medidas, como la reparación o construcción de infraestructuras, podría provenir de los 140.000 millones de dólares del paquete de estímulo de la economía, aprobado el pasado mes de febrero. que aún no han sido asignados

Como reconoció el propio Obama, su margen de maniobra es reducido a causa del elevado déficit público en el que ha incurrido ya su administración, y que ascenderá este año al 11,2% del PIB. Además, con la reducción del déficit situada como una de las principales preocupaciones de la ciudadanía en las encuestas, los republicanos pretenden convertir este asunto en uno de sus caballos de batalla par alas legislativas del próximos mes de noviembre, por lo que la Casa Blanca quiere actuar con prudencia.

Para contrarrestar la campaña de comunicación sobre el empleo de la Casa Blanca, que incluirá un viaje a Pennsylvania este viernes, y un discurso centrado en la economía el próximo martes, el Partido Republicano organizó el miércoles una cumbre del empleo paralela a la del Gobierno.

Entre otros, en la reunión republicana participó el asesor económico de Bush, Lawrence Lindsey, también Douglas Holtz-Eakin, principal asesor económico de la campaña de John McCain. Este último sugirió a la salida de la reunión que la administración Obama debe “cambiar el curso de una agenda peligrosa de gasto financiado por deuda, regulación excesiva, mandatos caros, y una expansión intrusiva del gobierno”.

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.