El estrés, la depresión o la ansiedad relacionados con el trabajo hacen perder 11,4 millones de jornadas laborales en Reino Unido cada año. Este artículo ofrece una serie de pasos para reducir el estrés entre los miembros de la organización.

Según la Institution of Occupational Safety and Health (IOSH), la agencia británica encargada de las investigaciones y recomendaciones para la prevención de enfermedades asociadas con el trabajo, 415.000 británicos sienten estrés laboral hasta el punto de hacerles enfermar.

Otro estudio sobre Condiciones Psicosociales de Trabajo también indica que el 16,7% de los trabajadores de aquel país en 2009 consideraban su empleo como muy o extremadamente estresante.

Si miramos al nuevo año, particularmente en un país aún resintiéndose de la recesión, el estrés debería estar en el orden del día de cualquier organización. Hay una serie de pasos que las compañías pueden tomar para reducir el estrés entre sus trabajadores.

Comunicación

La comunicación es clave cuando tratamos de mantenernos en unos niveles mínimos de estrés. Sin unos canales claros entre empresa y trabajadores, hasta los programas de gestión del estrés más concienzudos pueden fallar.

La plantilla debe ser consultada y las empresas necesitan escuchar lo que tienen que decirles para encontrar las causas del estrés. Algo tan simple como mandar un cuestionario a los trabajadores puede ser una buena manera de obtener feedback inmediato, al mismo tiempo que demuestra que la organización está comprometida en el combate del estrés innecesario. Puede realizarse rápida y anónimamente y puede ofrecer perspectivas útiles.

Aceptar que no existe una solución rápida

Cada lugar de trabajo es diferente, por lo que necesitas decidir qué iniciativas podrían ser más efectivas para ti. Desafortunadamente, a diferencia de otros aspectos de la prevención de riesgos, el estrés no es algo tangible. Eso significa que cuando abordamos el estrés, no podemos hacerlo solamente colgando un botiquín de la pared. Hay una serie de medidas a tomar, cambiando sus requerimientos cambiantes en tiempo, en costes y recursos dedicados. La viabilidad de dichas medidas dependerá del sector y del lugar de trabajo en cuestión.

Cursos de gestión del estrés

Los cursos de toma de conciencia del estrés, como los organizados regularmente por la St. John Ambulance (organización líder en Reino Unido en formación de primeros auxilios), incluyen información valiosa para empresas, empleados y para el público en general.

Son una buena manera de enseñar a los trabajadores cómo identificar los primeros síntomas del estrés y qué medidas tomar para evitarlo. Dichos cursos ayudan a definir el concepto subrayando sus causas, enseña a realizar una evaluación del riesgo para identificar el nivel de estrés en el lugar de trabajo y facilita consejos sobre cómo lidiar con ello, así como soluciones inmediatas y a largo plazo. La formación también puede tratar técnicas antiestrés como ejercicio, relajación, respiración y visualización.

Reconocer que dando pequeños pasos se puede llegar muy lejos Trata de no ser demasiado ambicioso. Las iniciativas a corto plazo son una manera rápida y sencilla de empezar el rodaje en gestión del estrés. Por ejemplo, colgar un saco de boxeo en la oficina puede ser una manera divertida de aliviar tensiones. Si tienes espacio para hacerlo, montar una “sala de desconexión”; dará a los empleados un espacio de tranquilidad para poder concentrarse o tomarse una pausa de cinco minutos. Las oficinas pueden ser entornos muy ajetreados y algunas personas trabajan mucho más rápido si no están sujetas a distracciones, aumentando su productividad y reduciendo su estrés al mismo tiempo.

Estar atento a los signos de estrés

Las empresas deberían estar atentas a los muchos signos que muestran unos empleados sobreestresados. Los síntomas comunes incluyen:

  • Mayor susceptibilidad a los resfriados y otras infecciones
  • Dolores de cabeza
  • Problemas de fatiga y de falta de sueño
  • Dolores de espalda y cuello
  • Problemas digestivos
  • Ganas de llorar
  • Poco aguante
  • Comer sin hambre
  • Fumar y beber en exceso
  • Pérdida de motivación y compromiso

Ser flexible

Aunque quizá no sea posible implementarlo completamente ni en todos los sectores, el trabajo flexible también puede ayudar a aliviar el estrés. No significa solamente un cambio en los horarios. Muchos trabajadores se conformarían con saber que la empresa está dispuesta a mostrar cierto grado de flexibilidad donde pueda, por ejemplo, permitiéndoles a veces trabajar a distancia o tomarse la pausa para comer a la hora que ellos quieran.

Demostrar un pensamiento a largo plazo

Hay muchas iniciativas a largo plazo a considerar. Se pueden organizar comités de empleados para discutir sobre las causas del estrés y para idear nuevas soluciones. También se puede ofrecer un Programa de Ayuda a los Empleados para apoyarles a afrontar problemas personales que repercutan negativamente en su rendimiento laboral, salud y bienestar. Dichos programas normalmente incluyen evaluación y servicios de orientación a corto plazo y de derivación.

Mejora continua

Se debería invertir el tiempo en evaluar qué va mal, implementar iniciativas y luego revisar la situación. Es importante mantener un registro detallado de tus hallazgos para lograr tu objetivo de tener un entorno laboral con menor estrés. Las iniciativas que ya hayas probado deben ser revisadas para averiguar qué más se necesita hacer. No tengas miedo de admitir que ciertas iniciativas no han funcionado. Sé abierto a las ideas y trabaja estrechamente con los empleados para llegar a la raíz de los problemas, ofreciéndoles puestas al día regularmente.

Fomentar más elogios a los empleados

Un paso muy simple que se olvida demasiado a menudo es el de saber elogiar. Los directivos son a menudo muy rápidos a la hora de reprender un mal trabajo y lentos en reconocer uno bueno, pero el impacto que unas pocas palabras pueden tener en algunos empleados es muy sorprendente.

Descubre cuando la plantilla es más susceptible al estrés

Más personas tienden a coger una baja laboral en los periodos más ajetreados del año –y eso se debe en parte al estrés. Si tienes en marcha un buen plan de gestión del estrés, debería incluir saber cuando los empleados serán más susceptibles al estrés y tomar medidas para combatirlo y lograr mantener unas bajas tasas de absentismo independientemente del momento del año.

Acceso a la noticia: http://www.personneltoday.com/articles/2009/12/29/53511/how-to-get-2010-off-to-a-stress-free-start.html

* James, Clive. “How to get 2010 off to a stress-free start” Personneltoday.com, 29/12/2009. (Artículo consultado on line: 05/01/2010)

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