La igualdad entre hombres y mujeres en la sociedad española sigue siendo parcial. Las mujeres han conseguido desarrollar roles laborales propios del hombre, pero estos no aún no han hecho lo mismo con las labores domésticas tradicionalmente femeninas.

Las mujeres se han masculinizado en el empleo en aspectos como trabajar a jornada completa o desarrollar labores tradicionalmente consideradas de hombres, pero los varones siguen sin alcanzarlas en el tiempo que dedican a las tareas del hogar, según un estudio sobre la incorporación de los hombres al trabajo doméstico incluido en el número 10 de la revista Panorama Social editada por la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas).

Cocinar o limpiar son tareas que les cuestan más realizarlos mientras que las tareas "exteriores" como hacer la compra son "más agradables" para ellos y están más predispuestos a llevarlas a cabo, según ha resumido en Madrid una de las autoras de la investigación, la profesora de Sociología de la UNED, Teresa Jurado.

La experta ha recordado, basándose en datos del INE de 2003, que los varones de entre 25 y 29 años que conviven con sus parejas dedican una hora y 55 minutos de máxima a las tareas del hogar al día, mientras que ellas emplean tres horas y 47 minutos. "Cuanto mayor es nivel de ingresos de la mujer, más igualitario es el reparto de las tareas rutinarias del hogar, pero también es mayor el recurso a servicio doméstico", ha subrayado. Así, Jurado asegura que al disponer de una trabajadora del hogar, los hombres realizan más tareas dentro de él pero también porque las que quedan pendientes "son más cómodas" de realizar.

Menos fecundidad

Otro aspecto que trata la revista es la caída de la fecundidad, aspecto analizado por la directora del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad Autónoma de Barcelona, Anna Cabré. Desde 1995, España ha sido el país del mundo con menor tasa de hijos, junto con San Marino, algo que está cambiando en los últimos años está marcada por el impacto de la inmigración extranjera.

La población extranjera ha contribuido en un 58% al aumento de la natalidad entre 2002 y 2006 aunque en este periodo han convergido con los datos de las madres españolas, ya que éstas han incrementado su fecundidad mientras que las primeras la han reducido, informa Europa Press. En general, Cabré indicó que aunque las inmigrantes tienen hijos a edades más tempranas, los dejan de tener cuando las españolas comienzan a embarazarse, debido, explicó, a que éstas esperan a tener una estabilidad laboral para llevarlo a cabo.

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