El Club de Excelencia en Sostenibilidad elabora la Guía para la implantación de la responsabilidad corporativa en la pyme. La guía presenta gráficamente en un plano de metro las siete líneas estratégicas para desarrollar acciones hacia la RSC.

La responsabilidad social corporativa consiste en la integración voluntaria por parte de las empresas de las preocupaciones económicas, sociales y medioambientales de los diferentes grupos de interés en sus operaciones comerciales y en sus relaciones con sus interlocutores. Así es como definió ya en 2001 la Comisión Europea este nuevo movimiento empresarial. Se trata de una definición que comienzan a tener bien asumida en sus negocios las grandes empresas españolas, pero aún queda mucho camino por recorrer para que las empresas más pequeñas, es decir, el 99% de las que componen el tejido empresarial, sepan en qué consiste la RSC y sobre todo para que sepan cómo incorporarla a la gestión de sus negocios.

El Club de Excelencia en Sostenibilidad, una asociación compuesta por empresas como ABB, Adif, Cepsa, Endesa, FCC, Iberdrola, Holcim, Telefónica o Vodafone, entre otras, tiene como uno de sus objetivos acercar la realidad de la RSC a las pymes. Y en este contexto se enmarca la Guía para la implantación de la responsabilidad corporativa en la pyme que, como explica el secretario general de este club, se ha logrado aunando la experiencia de consultoría de PwC con la de las empresas de esta asociación en la gestión de la responsabilidad corporativa. Juan Alfaro afirma que "la responsabilidad es el punto fundamental para que las empresas sean sostenibles".

La guía se ha diseñado como un plano de metro con siete líneas que representan los siente puntos estratégicos para que una empresa pueda desarrollar las acciones que consideren más viables según su grado de avance en RSC.

  1. Empleados. La primera línea se refiere a los empleados, tanto a los actuales como a los potenciales. La guía explica que una plantilla fidelizada es una ventaja competitiva. Para lograrlo se proponen medidas formativas y de desarrollo profesional y se destaca la importancia de potenciar la conciliación de la vida personal y profesional. "Los beneficios más importantes del desarrollo de acciones en esta materia se traducen en un aumento de la productividad, ya que se consigue retener a los profesionales con más talento y mejora el clima laboral", explica la guía.
  2. Clientes. Las pymes, dice la guía, deben desarrollar acciones orientadas a atraer a los clientes potenciales y a fidelizar a los actuales "asesorándoles objetivamente, atendiéndoles y satisfaciendo sus necesidades". Se destaca la importancia de ofrecer seguridad y calidad de los productos y de los servicios y de asegurar la confidencialidad de los datos de los clientes. Los beneficios derivados de integrar este área de la RSC en su negocio se reflejarán en la fidelización de los clientes.
  3. Medio ambiente. Las pymes, como las grandes empresas, provocan un impacto sobre el entorno. Por eso la guía recomienda que, además de cumplir con la legislación actual, fomenten la reducción del consumo y el ahorro en la organización. "Eficiencia ambiental es sinónimo de eficiencia económica, ya que permite hacer un mejor uso de los recursos y por tanto un ahorro de costes", añade el documento.
  4. Sociedad civil. Las pymes "contribuyen activamente al desarrollo del territorio en el que operan, ya que crean empleo y riqueza". La guía recuerda que la percepción de "buen ciudadano" por parte de la comunidad ayudará al desarrollo de nuevas oportunidades de negocio en el futuro ya que mejora su imagen.
  5. Proveedores. "Es necesario que las pymes presten atención a las garantías de cumplimiento por parte de los suministradores de principios en materia de derechos humanos, laborales, medioambientales y de lucha contra la corrupción". Con ello, además de actuar de manera responsable, se minimiza el riesgo reputacional por las relaciones con terceros.
  6. Administraciones públicas. La guía recuerda que la adopción de prácticas responsables tiene efectos positivos a la hora de participar en concursos y licitaciones para obras públicas de ayuntamientos y otras administraciones, locales, regionales o nacionales. "De hecho, la Administración está siendo uno de los principales impulsores de prácticas responsables", recuerda el documento.
  7. Estrategia. La responsabilidad, "entendida de manera global tiene que estar integrada en toda la cadena de valor y actuar como factor estratégico y herramienta de gestión", explica la guía para pymes, que asegura que de este modo mejorarán sus resultados "debido a una gestión responsable de la actividad y a una mejora de su relación con los grupos de interés".

Conveniencia

La guía para pymes del Club de Excelencia en Sostenibilidad reconoce que hay empresas que asumen la RSC convencidas, pero en otros casos tiene que ver con "las exigencias del entorno en que operan", que pueden ser de tipo legislativo. "Cada día se acentúa más la importancia de la RSC en los procesos de contratación pública y se comienzan a desarrollar mecanismos fiscales orientados a beneficiar a las empresas responsables".

Acceso a Club de Excelencia en Sostenibilidad: http://www.clubsostenibilidad.org

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