Entre el 2004 y el 2007, las empresas de alto crecimiento de Cataluña doblaron plantillas y aumentaron sus ingresos un 174%. La figura del empresario y la dirección estratégica siguen siendo las claves de las llamadas ´gacelas´.

Son una élite del tejido industrial catalán y se conocen como empresas de alto crecimiento.Su denominación no es gratuita. El conjunto de estas empresas catalanas - son 250, según el estudio de la Generalitat Les empreses d´alt creixement i les gaseles a Catalunya, reseñado en el recuadro adjunto experimentó un aumento de la facturación entre los años 2004 y 2007 del 174%, una cifra espectacular, si se compara con la registrada por el conjunto de la llamada nueva industria (manufacturera y servicios a la producción), que fue del 32,7%. Y no sólo crecen más deprisa, sino que también crean más empleo. En este periodo doblaron sus plantillas, cuando el conjunto de la ocupación de la nueva industria creció el 20%. También son más eficientes. Su productividad es un 48% más alta que la de sus competidoras. Por si fuera poco, tienen una gran capacidad para generar ingresos gracias a su modelo de negocio, que les permite ser muy competitivas. ¡Ah!, y llevan a cabo una gestión eficiente de los activos y de los gastos de explotación y, por ello, obtienen elevados beneficios y rentabilidad... Son sólo algunos de los rasgos que definen a estas empresas detectadas por el estudio.

Su director, Joan Miquel Hernández, explica que este informe es un remake del realizado hace diez años, con el doble objetivo de ver qué había sucedido con las empresas analizadas entonces e identificar las más dinámicas de la actualidad. En el ínterin, la OCDE y Eurostat han delimitado las pautas de definición (en el 2008) de este tipo de empresas, que son las de haber crecido por encima del 20% durante tres años seguidos y, caso de tener menos de cinco años de antigüedad, recibir la denominación de gacelas. Según ello, de las 250 empresas catalanas de alto crecimiento identificadas en el estudio, 20 son gacelas.

Y ¿qué fue de las gacelas de los noventa? Hace diez años, prácticamente el mismo equipo de autores realizó un estudio similar al actual, en el que identificaron 254 empresas que aumentaban sus ventas en un mínimo del 15% anual durante tres años consecutivos (1994-1997). "Hemos comprobado que un 82% de estas empresas ha sobrevivido, que su facturación ha crecido entre 1997 y 2007 a una tasa del 16%, parecida a la media industrial, pero con un aumento del empleo del 30%, muy superior a la media", apunta Hernández. Ello es tanto más importante cuanto que "la vida media de una empresa se sitúa entre los cinco y los doce años y hemos visto que estas tienen una vida más larga y siguen creando ocupación, aunque el ritmo de crecimiento sea menor", apunta otro de los autores, el profesor Oriol Amat.

La comparación de estas empresas con las actuales ofrece interesantes conclusiones. "Con una visión conjunta de ambas partes, se puede concluir que los periodos de alto crecimiento son una etapa en la vida de la empresa, normalmente ligada a la habilidad del empresario, para situarse en un segmento de mercado en expansión y apoyándose en una serie de palancas competitivas", comenta Hernández. Pues bien, la mayoría de estas palancas o factores de éxito "son coincidentes para las gacelas de 1994-1997 y las de alto crecimiento del 2004-2007: la dirección estratégica y la inversión, la innovación, la calidad y productividad, los recursos humanos y la formación, la internacionalización y la política comercial coinciden", continúa. También hay algunas diferencias. Según los autores, "en ambos periodos, la dirección estratégica es el primer factor. En cambio, la calidad y la productividad, que en 1994-1997 era claramente la segunda palanca, pierde posiciones - quizá porque, en la actualidad, ambas se dan por supuestas-en favor de la innovación y los recursos humanos, factores que en el siglo XXI se consideran más importantes con la vista puesta en la transición hacia la economía del conocimiento".

Algunos aspectos adicionales comparativos son aleccionadores. Por ejemplo, comprobar cómo estas empresas, incluso cuando han abandonado su etapa de crecimiento espectacular, siguen siendo buenas creadoras de empleo. Asimismo, tanto en el periodo de los noventa como en la actualidad, estas empresas se han caracterizado por una gran capacidad de aumentar ventas, beneficios y rentabilidad, así como destinar una buena parte de los resultados a la autofinanciación.

Y la tipología de la empresa de alto crecimiento ¿ha cambiado en esta década? Según el estudio, los dos colectivos están formados fundamentalmente por pymes, son jóvenes, independientes, de capital nacional, familiares y en el grupo actual, un 70% está en los servicios de la producción y el 30% en la industria.

Uno de los cambios relevantes es que el grupo de empresas de los noventa tenía un balance más capitalizado y mayor liquidez. De aquí que el profesor Amat, refiriéndose a las actuales, afirme que "su estructura patrimonial es correcta, pero, como trabajan con un alto nivel de deudas, en los próximos años deberían potenciar la autofinanciación y las aportaciones de capital de sus accionistas para seguir creciendo de forma equilibrada, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de empresas que hacen importantes inversiones en activos fijos. También deberían sustituirse parte de las deudas a corto por otras a largo y así la financiación sería más estable". Por sectores, se apunta que la necesidad de fortalecer el balance es mayor en el alimentario, textil, químico, de maquinaria y material eléctrico.

La conclusión del estudio es optimista, ya que, tras analizar las dos etapas, "se puede observar que en Catalunya surgen constantemente empresas dinámicas y creadoras de empleo. Después, su evolución es dispar, pero algunas de ellas continúan expandiéndose y llevan camino de convertirse en empresas realmente relevantes, tanto por dimensión como por innovación".


Dinamismo y dimensión

A pesar de su excelencia y de ser empresas de referencia, sobre todo para quienes empiezan la andadura en el mundo empresarial, los autores del estudio Les empreses d´altcreixement i les gaseles a Catalunya - Joan Miquel Hernández (director), Jordi Fontrodona, Alexandrina Stoyanova (Observatori) y Oriol Amat (Universitat Pompeu Fabra)-hacen una llamada a la prudencia ante estas ´joyas de la corona´: "Las empresas de alto crecimiento y las gacelas no tienen por qué ser las mejores del país ni tampoco son infalibles". La razón es obvia. A un país le interesa mucho tener estas empresas dinámicas, pero habitualmente se trata de empresas de dimensión reducida, ya que cuanto más baja es la facturación, más factible es conseguir altos crecimientos. Y a un país le conviene tener también empresas grandes para hacer frente a la competencia en el mercado global.

El estudio lo edita el Observatori de Prospectiva Industrial de la Generalitat en colaboración con el Centre d´Economia Industrial (CEI) y se presenta el próximo día 25 de febrero en la Llotja de Mar.

Acceso a "Papers d 'economia industrial": http://www.gencat.cat/diue/serveis/publicacions/empresa/papers/index.html

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