El Gobierno pretende impulsar un tipo de contrato que ha experimentado un cierto auge con la crisis pero que sigue siendo muy poco utilizado en España. El 45% de los que optan por esta modalidad lo hace porque no encuentra empleo a tiempo completo.

La propuesta de reforma laboral presentada hace dos semanas por el Gobierno se fijaba entre sus objetivos el impulso de los contratos a tiempo parcial. España, donde esta modalidad sólo supone el 12,3% del total de contratos, tiene la tasa de parcialidad más baja de toda la Unión Europea, donde uno de cada cinco trabajadores disfruta de este tipo de jornada.

España se sitúa a años luz de países como Holanda, donde casi la mitad de los ocupados (el 48,3%) tiene un contrato a tiempo parcial. "Esta circunstancia sólo se da en países donde la intermediación en el mercado de trabajo es eficaz y los trabajadores tienen la suficiente seguridad para cambiar de tipo de jornada o de situación laboral con facilidad, sin tener que desvincularse del mundo del empleo", advierte Francisco Aranda, presidente de la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal (AGETT).

La reforma del Gobierno propone dos grandes modelos de contrato a tiempo parcial: "Por un lado, el modelo a la holandesa, pensado para fomentar la conciliación con la vida familiar mediante un horario fijo - explica Valeriano Gómez, economista de la Fundación Ortega y Gasset y ex secretario general de Empleo-;y por otro lado, un modelo que aporte flexibilidad en la organización de jornada de la empresa dentro de los periodos y horarios que esta necesite". La reforma incluiría, además, una mejora del régimen de protección social de estos contratos e incentivos a las empresas que los utilicen.

Según Jordi Tovar, socio director de Selección y Head Hunting de IOR Consulting, el modelo de trabajo a tiempo parcial está actualmente en alza. "Debido a la crisis, las empresas tienen sus plantillas muy ajustadas y cuando les entra un nuevo proyecto suelen optar por contratos a tiempo parcial", argumenta Tovar. La venta telefónica, el secretariado y la contabilidad son algunos de los ámbitos donde más han aumentado los contratos a tiempo parcial. "Suelen ser puestos que antes eran a jornada completa y donde ahora la empresa reduce costes, o actividades que antes se externalizaban y que ahora sale más barato llevar desde la empresa con una persona a tiempo parcial", explica Jaime Asnai González, director ejecutivo de Page Personnel.

En España, el trabajo a tiempo parcial sigue siendo territorio femenino: ocho de cada diez trabajadores con este tipo de jornada son mujeres. Además, los varones ocupados a tiempo parcial se concentran más en edades más tempranas (un 38,8% tiene menos de 25 años), mientras que el 85,4% de las mujeres que tienen este tipo de contrato se sitúa entre los 30 y los 60 años. "El perfil del candidato que busca un empleo a tiempo parcial no ha cambiado, ni siquiera con la crisis - reconoce Jaime Asnai González-.Suelen ser personas con responsabilidades familiares o jóvenes que están estudiando y buscan un complemento salarial".

Sin embargo, en general la idea de trabajar a tiempo parcial no acaba de convencer a los profesionales españoles. Según un estudio de AGETT, el 45% de los empleados a tiempo parcial optaron por ese tipo de jornada porque no encontraron un empleo a tiempo completo, y el porcentaje supera el 49% en el caso de los hombres. El 18,2% de las mujeres que trabaja a tiempo parcial argumenta como motivo el cuidado de niños o de adultos enfermos, incapacitados o mayores, mientras que sólo el 1,4% de los hombres que trabaja a tiempo parcial lo hace por causas familiares. Las cifras hablan por sí solas.

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