Todo liderazgo se sostiene sobre el talento directivo, saber aprender a gestionar dificultades, ver oportunidades de negocio y hasta aprender a olvidar. Sobre ello habló ayer en ExpoManagement el gurú Tom Peters.

La incertidumbre es lo único seguro. Los datos, que anunció ayer el consultor y experto en gestión empresarial Tom Peters, de 61 años, a los 3.000 ejecutivos y profesionales asistentes a la última jornada de Expomanagement, son preocupantes: en Estados Unidos, más de 14 millones de empleos están en el aire. Aprovechó para recordar las palabras del presidente de General Electric, Jeff Immelt, quien aseguró que en los próximos tres años, el 75% de los trabajos de administración y de finanzas de la multinacional estadounidense estarán digitalizados. 'Por tanto, la principal tarea es reimaginar nuestras tareas públicas y privadas ', afirmó Peters, para quien el liderazgo pasa, en primer lugar, por el talento del directivo.

'Una empresa depende de los talentos reclutados, desarrollados y retenidos por los directivos ', señaló Peters. Pero también hay que hacer frente a la gestión metabólica que no es otra cosa que poner al frente de misiones difíciles a personas talentosas, 'que superen las expectativas '. Otro factor que no se debe descuidar es la gestión tecnológica. 'Todo líder debe hacerse cargo de esta herramienta. El más inteligente es el que consigue ser su propio director de información '.

Un líder debe saber gestionar los obstáculos y las barreras, 'tiene que involucrarse en la estrategia de la compañía y hacer desaparecer todos los impedimentos '. Un vehemente Tom Peters, que durante su explicación se enfadó, gritó y lanzó una pregunta a los asistentes: '¿por qué tenemos estrategias para aprender y no la tenemos para olvidar? '. Aseguró que el gran problema de las empresas es que no rompen sus lazos con el pasado. 'El problema es cómo conseguir nuevos pensadores ', matizó.

Habló, además, de la gestión metafísica, que no es otra cosa que 'el líder busque nuevos procesos, pero la mayoría de los ejecutivos no sabe cómo darle al mercado el valor añadido que marca el mercado '.

El liderazgo también lleva implícito saber buscar nuevas oportunidades de negocio. Y aquí encontró dos colectivos, según él, con alto potencial de consumo: las mujeres y las personas de la tercera edad. 'Son los que tienen el dinero y los que están dispuestos a comprarlo todo. Desgraciadamente se están ignorando estos sectores ', señaló el experto, que animó a los directivos a fichar empleados valientes, que aporten valor, que discutan los argumentos, que no piensen igual que todos. 'Si te quedas con empleados raros y aburridos la empresa no avanzará '. Y aseguró que el gran error es que siempre se enseña a obedecer, nunca a desobedecer.

Fracasar no es malo. Todo lo contrario. Según Peters, es necesario. 'Un líder debe saber gestionar los procesos de fracaso '. Pero lo que no debe olvidarse jamás todo buen ejecutivo es de la pasión. 'Mueve montañas, es imperativo del liderazgo moderno '. Y ahí se volcó. Estaba a punto de finalizar su conferencia, cuando con mucho nervio apuntó que 'sólo creo en los genios, no creo en las personas normales, prefiero la pasión, la gente que no está de acuerdo con el todos '.

Para cerrar su conferencia recordó unas palabras del ex presidente de General Electric Jack Welch, que dijo: 'No hay que gestionar de manera tranquila y racional, tenemos que estar al borde de lo lunático '. Tiempos difíciles, en los que sólo triunfarán los que quieran el cambio.

20.000 personas asisten a la feria de los directivos

Las puertas de Expomanagement 2004 se cerraron ayer. Por el recinto ferial de Madrid Juan Carlos I han pasado a lo largo de los tres días que ha durado la feria más de 20.000 personas, según fuentes de la organización. A las conferencias de los gurús y expertos en gestión empresarial han acudido más de 3.000 asistentes.

El presidente de HSM Group España, empresa organizadora de Expomanagement 2004, Juan José Nieto, señaló que la presente edición 'ha transcurrido como un verdadero éxito y esperamos que las ideas que se han planteado en el Congreso sirvan para que los ejecutivos asistentes puedan, a su vez, desarrollar nuevas ideas en sus empresas '. Desde hoy, comienzan a trabajar en la cita de 2005.

De Bono anima a vestir sombreros de colores

Para cada ocasión o reunión de trabajo hay que ponerse un sombrero. Eso favorece el pensamiento conjunto por todos los miembros de la organización. El experto en pensamiento creativo Edward de Bono animó a ponerle color a todas las decisiones e ideas que aparezcan en una empresa. El sombrero blanco es la información que se tiene sobre un tema, propuesta o idea.

No hay que olvidarse del rojo, que es el que aporta la parte emotiva a la reunión de trabajo. El sombrero negro hay que ponérselo cuando haya que ser prudentes, 'cuando evaluemos riesgos, cuando haya que ser críticos ', afirmó De Bono. Al amarillo se recurrirá cuando se analicen las ventajas y los beneficios que se vayan a obtener. El color verde significa creatividad, 'hay que esforzarse porque todos los profesionales sean creativos al ofrecer ideas '. Y, por último, el sombrero azul es necesario cuando haya que elaborar un control de los procesos. Animó a los directivos a escuchar, ya es fácil 'cambiar de ideas cuando te lo propones '.

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