Parece que tras la oleada de suicidios del otoño pasado, France Télécom ha decidido tomar medidas. La remuneración variable de los directivos de la empresa de telecomunicaciones dependerá también de la "satisfacción de los empleados".

Parece que tras la oleada de suicidios que protagonizaron algunos empleados de la compañía el otoño pasado, France Télécom ha decidido tomar medidas. La remuneración variable de los directivos de la empresa de telecomunicaciones dependerá también, a partir de este año, de la "satisfacción de los asalariados en su trabajo", según ha anunciado el director general del operador francés, Stéphane Richard.

Un tercio de esa remuneración variable de 1.100 directivos estará en función de "los resultados sociales" para, explicó en una entrevista publicada por "Le Monde" Richard, que dio a conocer su plan para hacer frente al malestar de la plantilla, cuya manifestación más extrema han sido la cuarentena de suicidios en los dos últimos años.

El director general, que a partir del próximo lunes asume las riendas de la empresa en sustitución de Didier Lombard, descabalgado para tratar de atajar ese malestar, también indicó que los traslados forzosos de personal, que "eran la regla" van a "convertirse en excepcionales".

Además, en Francia, donde están la mitad de los 200.000 asalariados de la empresa, se va a descentralizar la gestión para dar "margen de maniobra a los directivos sobre el terreno", de forma que las decisiones sobre gestión del personal no dependa de una jerarquía lejana.

Richard también indicó que se reforzará la división encargada del personal, para la que ya el pasado año se contrataron 150 directores de recursos humanos.

"Hemos reconocido la profundidad del malestar. Para nada lo negamos", subrayó el director general, que dio su diagnóstico sobre cómo se ha llegado a esa situación crítica.

"La causa principal viene del viraje del grupo en el momento de la apertura del sector de las comunicaciones a la competencia" que favoreció "un clima de angustia sobre el futuro" entre los trabajadores que temían recortes de efectivos.

Pese a todo, el responsable ejecutivo del gigante francés señaló que la situación de las últimas semanas, cuando el deterioro del clima social ha sido un tema de actualidad informativa en Francia, no ha afectado a su negocio en ese mercado doméstico: "nuestros resultados comerciales y financieros son muy buenos".

Richard no quiso cifrar por ahora el coste del plan para poner fin a la crisis de confianza interna, aunque reconoció que tendrá un impacto, y que por eso han sido "prudentes" en las perspectivas de resultados.

Lo justificó, entre otras cosas, porque "el sufrimiento en el trabajo genera costes considerables".

France Télécom, que hoy presentó sus cuentas de 2009, obtuvo el pasado año un beneficio de 2.997 millones de euros, un 26,35% menos que el ejercicio precedente.

Suscríbete gratuitamente a nuestros boletines

Recibe noticias e ideas en Recursos Humanos.
Suscripción

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una mejor experiencia de navegación por nuestra web.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su utilización.